28.2.10

Premio para Pureza

Un jurado formado por Rogelio Blanco (director general del Libro), Manuel Llorente, Luis Alberto de Cuenca, Clara Janés y Jaime Siles ha concedido el premio Francisco de Quevedo de la Villa de Madrid al libro Dulce nadie, de Pureza Canelo, que publicó Hiperión en 2008.
Según El Diario Montañés, el certamen tiene como objetivo premiar al autor del libro de poemas que, a juicio del jurado, se considera «el mejor escrito en lengua castellana de tema libre que haya sido publicado a lo largo del 2008» por una editorial que tenga su sede social en la Comunidad de Madrid.
Su amigo José Infante lo comenta en su fotolog.

Tranvías y avenidas

En el blog De los tranvías, que mantienen los tranviarios José Ángel Cilleruelo y Elías Moro, se puede ver y leer el poema sobre Ángel y Lisboa que se publicó en el homenaje de Cuadernos del Matemático. Obrigado.

27.2.10

Japón en Arquitrave


















La revista de Harold Alvarado Tenorio dedica parte de su última entrega a la poesía japonesa contemporánea. El dossier ocupa 77 páginas.

26.2.10

Lapsus

No sé qué se le habrá pasado por la cabeza a quien ha elegido la fotografía que ilustra la fantasiosa noticia, pero ha dado en el clavo. Se lee el pie de foto y... Ah, sí.

22.2.10

Anuario

Periódico de Poesía, la revista de la UNAM de la que es editor el poeta y traductor Pedro Serrano, publica su Anuario 2009. Todo un festín de poemas. Una lección de cosmopolitismo (otro nombre de la poesía) donde, por eso, no falta un extremeño: Cumbreño.

Cipotálamo

No se atrevió uno ayer a probar el "pincho estrella" de La Capacha que elogiaba Alonso de la Torre en su columna del Hoy. "Cipotálamo" han llamado a la tapa. Aunque no le hago ascos a algunas vísceras debidamente cocinadas, las criadillas no son lo mío. Las he probado una vez. En San Vicente de Alcántara y a instancias de mi anifitrión, Ángel Campos. Fue después de una lectura y estaban guisadas con tomate. Nada mal, por cierto. Recuerdo que las acompañé con cerveza sin alcohol, que entonces apenas bebía. Un rato después, de vuelta a casa, la Guardia Civil me hizo ¡dos veces! la prueba de alcoholemia: en Deleitosa y a la entrada de Cáceres. Era viernes. Nunca me la habían hecho y no la he vuelto a repetir.
También es memorable, además de compartir con Angelito charla y poesía, el lomo que nos trajimos, el que se entregaba a todos los participantes en aquellas sesiones de la Asociación "Vicente Rollano" a modo de gratificación. Nunca le pagaron a uno mejor.

20.2.10

Sloterdijk

 Leí temprano y con mucho interés el artículo de Isidoro Reguera que publica hoy Babelia, "Sloterdijk y Extremadura". La mezcla de esas dos palabras le habrá resultado explosiva a más de uno. La Fundación Ortega Muñoz (de cuyo Patronato formó uno parte y donde dejamos Jordi Doce y yo una colección de poesía  en ciernes que a estas alturas damos por perdida) tuvo la feliz idea de invitar a escritores (incluidos filósofos que escriben) a visitar esta tierra para publicar después lo que ese viaje les inspirara. Ya ha ocurrido con László Krasznahorkai.
Como me comenta J. J. Barriga, tampoco a uno le ha pasado desapercibido el elogio que hace el profesor Reguera de la Fundación Academia Europea de Yuste (allí estuvo el autor de Esferas). No me extraña. Lo raro es que no se hayan cargado también ese excelente invento. Bueno, a decir verdad, Antonio Ventura es mucho para tan pocos.

Pregunta retórica

¿Sabe mi apreciada periodista cultural pacense cuánto dinero se gasta el "poder" (del que tan alejado está, según ella, el presunto escritor independiente) en comprar libros del susodicho? Pregunte, pregunte. Ay, esos oscuros sótanos de la calle Almendralejo...

Cuaderno de Ángel Campos

Me llega por fin -gracias, Ezequías- el último número de la revista Cuadernos del Matemático y, con ella, el homenaje que menciono. Lo ha coodinado, con la habilidad debida, Tomás Sánchez Santiago. Algunos textos ya eran conocidos (los de Achótegui y García Fuentes sobre el Aula "Díez-Canedo" y el de Elías Moro, por ejemplo). Me han sorprendido, por su amistosa cercanía, los de Gonzalo Hidalgo, Aníbal Lozano, Perfecto E. Cuadrado, Manolo "Cerebro" González y Miguel Ángel Lama. Se cierra con un puñado de poemas, también de amigos. De Basilio Sánchez, Carlos Medrano, María Rosa Vicente, Ezequías Blanco, Antonio Gómez y Ada Salas. El de uno va aquí:

UN VIAJE A LISBOA

Huíamos en vano de la ciudad cerrada
y acabamos perdidos en la ciudad perfecta.
El piso luminoso, el suelo blanco,
los cuartos despojados y en penumbra,
los pocos pero doctos libros juntos,
acogieron serenos el cansancio.
Luego llegaron días de paseos y calma
donde todo se hizo tan lento como suele
ser todo en un lugar acompasado a un río.
Tranvías y avenidas y barcos y comercios
fueron haciendo el resto.
                                     Ya no éramos los mismos
que piensan desde el puente lo que cualquier suicida.
Los que ven desde el puerto parecidos naufragios.
Ni los que entre las ruinas de nobles edificios
se dan a ese discurso del fracaso y la muerte.
En la decrepitud, entre la suciedad, bajo la herrumbre,
lo que vimos fue el fuego de una vida distinta.
Todavía nos quema cuando hacemos recuento
y evocamos las tardes sosegadas de junio
en la casa de Ángel, y aquel sol de poniente
hundiéndose, muy rojo, sobre el Tajo.
Volvemos a menudo al sitio donde fuimos
si no felices siquiera afortunados.
Con la melancolía viaja una mirada
que nos devuelve aquello
que ensayamos vencido.

19.2.10

Mesanza

Leo y releo los poemas de Julio M. Mesanza, los de la antología que me traje de Urueña (ningún lugar mejor para comprar un libro suyo: Castilla, torres, murallas...), y no me canso. Para colmo de bienes, ahora publica uno nuevo en su blog. Nada menos griste.

18.2.10

La mañana

Así se titula la antología de poemas de José Luis García Martín que ha publicado Proxima-RP, editorial en Sofía (Bulgaria). Lleva un prólogo de Juan Lamillar. La edición, por supuesto, es bilingüe y la traducción de los versos del ovetense de Aldeanueva del Camino está firmada por Rada Panchovska. Una excelente ocasión para acercarse a la poesía verdadera de este crítico al que algunos siguen hurtando su incontestable condición de poeta.

17.2.10

Don Demetrio

Lo conocía desde niño. Como fue durante año consiliario de un equipo de matrimonios católicos al que pertenecían mis padres, lo traté bastante. Nunca, eso sí, escuché de sus labios una palabra siquiera referida a la poesía, más si tenenemos en cuenta que uno lleva escribiendo y publicando poemas desde hace veinticinco años, algo que él no desconocía. De ahí mi sorpresa por el artículo de J. J. Barriga en Hoy sobre el cura que le enseñó los primeros versos y que no era otro que don Demetrio.
El periodista me cuenta que muchos años después de que le diera clase en el Seminario placentino, consiguió encontrase de nuevo con él y que buscó un regalo especial para esa feliz ocasión. "Quedamos -me dice- una tarde en la finca de Romualdo García Ambrosio y efectivamente le había comprado en la calle Prado, en una librería de viejo, la antología de Gerardo Diego, la primera, la histórica. Me preocupé de ver cómo se emocionó pasando sus manos por aquellas páginas… No volví más a verlo".  
En su testamento -dictado en los últimos días de su enfermedad, a sabiendas de que su final estaba cerca, y recogido por su amigo y compañero Rafael Prieto-, dejó dicho: "Un misterio: Tengo un espíritu joven en un cuerpo arruinado". Y, entre paréntesis, añade una referencia: 2 Co 4, 16. Mi hermado Fernando me envía ese texto: “Por eso no desfallecemos; al contrario, aunque nuestra condición física se vaya deteriorando, nuestro ser interior se renueva de día en día” (Segunda carta a los Corintios, capítulo 4 versículo 16).

16.2.10

Carnavales gélidos

Aunque no haya podido viajar (otra vez gracias, Abel) a Cracovia para leer  mis poemas en el Cervantes de allí, el frío que uno ha pasado estos Carnavales ha sido decididamente polaco. Lo hemos padecido en la estepa zamorana (hemos estado alojados en casa de nuestros amigos Clara y Paco, en San Martín de Valderaduey) y en las ciudades y pueblos de esa provincia castellana que también hemos visitado. Empezando por la capital, Zamora, esa ciudad levítica que tantos buenos poetas ha dado y que uno, ay, sólo conocía de paso. El frío no impidió, si bien casi lo consigue, amargarnos el paseo por las calles y la muralla para ver sus magníficas iglesias románicas (el estilo arquitectónico que prefiero), las vistas inolvidables sobre el Duero (que bajaba terroso y alborotado) y el castillo (que logramos escalar hasta su más alta torre). Tampoco estuvo mal la ronda posterior por algunos bares del centro en busca de las delicias culinarias que allí perviven.
Como no lo estuvo el paseo dominical por Toro (un lugar solanesco), al caer de la tarde, con la boda típica de su carnaval pasando debajo del Arco del Reloj, después de habernos sorprendido con el sublime Pórtico de la Gloria de su Colegiata.
Antes, por la mañana, habíamos paseado por Urueña, la alta y amurallada Villa del Libro, y entrado y salido de sus librerías más por salvarnos del frío que por encontrar el título anhelado. Nunca ha comprendido uno mejor la virtud de refugio que poseen estos locales donde uno ha pasado emboscado muchas horas de su vida. De allí me traje, qué menos, la antología de Julio M. Mesanza que publicó Renacimiento, con selección y prólogo de otro amigo castellano, Enrique Andrés Ruiz, que por unas cosas y otras... Para un letraherido no puede haber mejor lugar que ése, al que habrá que volver con temperaturas menos siberianas.
En una tienda de Urueña, precisamente, vimos (y tocamos) las famosas mantas zamoranas. Con ganas me quedé de comprarme una y, como un pastor cualquiera de esos que ya no existen, habérmela echado sobre los hombros para entrar en calor, que falta me hacía. Menos mal que la comida casera le entonó a uno el cuerpo con las mismas, buenas mañas de antaño.
Es mucho lo bueno conocido estos días castellanos. Lecciones aprendidas de la amistad, del paisaje austero de esa tierra, de la humilde y sabrosa gastronomía, del excelente vino de Toro... y, cómo no, del frío, sobre todo del frío. Al volver, en Salamanca nevaba.

11.2.10

Manuel Pajuelo

Mavi, su hermana, me cuenta que Manuel ha muerto. Le recordaba que nunca olvidaré cómo le conocí. Ella propició un encuentro para que pudiéramos hablar del reciente, fatal diagnóstico de la enfermedad de mi padre. Fue una tarde en casa de Carmen y Ángel Campos, en Badajoz. Hablamos un rato largo a solas. Le conté, me contó... Volví, si no con más esperanzas, sí al menos más confortado. Fue una conversación, ya digo, de las que no se olvidan. Mi padre murió a los pocos meses. 
La iniciativa para dar su nombre al futuro Instituto Oncológico de Extremadura me parece excelente. Uno la apoya. Porque lo merecía y lo merece.

Un vídeo de Zoki

Mi amigo Carlos Medrano me hace un bonito regalo: un vídeo sobre el poeta (parisino de Lesaka) Francisco Javier Irazoki, otro amigo común al que él conoce desde hace mucho más tiempo que yo. Zoki se define como "atleta de la mirada". Aquí habla, sobre todo, de música, un arte que conoce igual o mejor que la poesía. Basta con leer su último libro, La nota rota
Para ver y escuchar, sin duda.

Con Juan Ramón Santos

Ayer pasó un buen rato con nosotros en el colegio. Con los alumnos de sexto, en la biblioteca. Les habló de  cómo había llegado a ser escritor y les leyó algunos cuentos, publicados e inéditos. Entre divertidas anécdotas y curiosos sucedidos, logró deslizar algunas verdades literarias de esas que, despojadas de lo presuntuoso y lo solemne, pueden quedarse alojadas en la cabeza de alguien  con once o doce años. Los chicos disfrutaron y los mayores más. Les repitió que la lectura es la base, que sin ella... Después, un grupo le hizo una entrevista para Torre Lucía, el periódico escolar. Los demás escuchamos. Se fue con un aplauso y el último libro de Aramburu debajo del brazo. 

10.2.10

Una, otra antología

Hace unos día se presentaba en Madrid, en la librería catalana Blanquerna, esta curiosa antología que, según sus promotores, presenta en el ámbito iberoamericano una exigente selección de la poesía de la segunda mitad del siglo XX. Incluye lenguas y autores de la Península Ibérica (castellano, gallego, catalán, euskera y portugués) y de América Latina (castellano y portugués). La integran 111 poetas (uno de esos unos es uno) y presentaciones críticas de cada lengua a cargo de los profesores, poetas y ensayistas Antonio Domínguez Rey (introducción, parte castellana de España y gallego) Gilberto Prado Galán (parte castellana de Hispanoamérica), Vinyet Panyella i Balcells (catalán), Annabela Rita (portugués de Portugal), Eucanaã Ferraz – Eduardo Coelho (portugués de Brasil), Patri Urkizu Sarasua (vasco).
En el acto intervinieron Marta Pessarrodona, Vinyet Panyella, Jaime Siles, Luis Alberto de Cuenca, Patricio Urquizu, Miguel Anxo Fernán Vello y el editor, Antonio Domínguez Rey. 
El otro medio siglo. Antología incompleta de Poesía Iberoamericana ha sido publicada por Espiral Maior.

9.2.10

Ibi Oculus

Ya se puede leer el número 3 de la revista Ibi Oculus. La dirige Pablo Luque Pinilla. Trae como sugerente subtítulo un refrán irlandés: An té théas chuntobair, tuigeadh sé an tochailt (Los que bebemos del pozo, no hemos de olvidar a aquellos que lo cavaron). La reflexión del editorial, una entrevista con el poeta Miguel d'Ors y "Zoom poesía coreana" están entre lo mejor de la entrega. Pero hay más.

8.2.10

Ángel

Encuentro en el blog de la editorial Calambur un artículo de la revista Poesía Digital dedicado a Ángel Campos. Lo firma Pablo Fidalgo Lareo.

Ahora y aquí

Se queja, y con razón, José María Cumbreño de cómo están las cosas ahora por aquí. La colección Littera -un loable empeño que comparte con Antonio Reseco- se puede ir a pique por falta de ayudas. Es la vieja historia de esta tierra pobre: la iniciativa privada que no subsiste sin que la pública aporte la correspondiente subvención. El problema es que esta última -capital a la hora de entender nuestro surgimiento cultural- está desaparecida. No acompaña. La crisis no es excusa. La pésima gestión, sí. Empezando, claro, por la  que no lleva a cabo la responsable primera y última del asunto. De ahí hacia abajo... ¡Viva la mediocridad!, parece su grito de guerra. A la razonable sensación de que hemos retrocedido veinte años (en casi todo, aunque permanezcan en pie unos pocos bastiones), sumo otra sospecha: por generalizar, no hay escritor, artista o músico que no esté pensando en huir. O que no haya desertado ya de esa tácita batalla colectiva contra el atraso y la incultura que hemos librado no pocos a lo largo de las últimas décadas. Esto hace tres años no pasaba. Hoy sí. Es una pena que ni siquiera el proyecto de Cáceres 2016 -otra evidente derrota- aglutine voluntades. Por suerte, estas cuestiones no le importan a nadie. Y menos con la que está cayendo. La excusa perfecta.

7.2.10

Nuestro Casanova



















Los amigos de Demipage han tenido a bien enviarme un ejemplar de El don de Vorace, de Félix Francisco Casanova. Que los editores hayan rescatado novela y autor del olvido es responsabilidad, en buena parte, de Fernando Aramburu, que cuenta en el blog de Fernando Valls, en una entrevista con el jefe de cultura de Público, cómo descubrió tan singular libro gracias a su amigo Zoki,  cuando ambos militaban en el CLOC. Esta nueva edición lleva, por cierto, un prólogo suyo. 
Con el título "La resurrección de Félix Francisco Casanova", Blanca Berasategui publicó en El Cultural un extenso artículo sobre el acontecimiento.

6.2.10

Chesterton dixit

"La poesía sólo puede expresar lo que es original en un sentido: en el sentido en que hablamos del pecado original. Es original, no en el despreciable sentido de ser nuevo, sino en el sentido más hondo de ser viejo; es original en el sentido de que trata de orígenes". 
Así termina la amplia cita de G. K. Chesterton (de su libro Robert Browning, editado por Renacimiento) que Enrique Baltanás incluye en su blog. No, no tiene desperdicio.

5.2.10

De Baluerna

Treinta y cuatro "cuadernos del viajero" se han publicado ya en la colección Baluerna. La última entrega contiene dos poemas de Antonio Reseco -"Carretera (Monotonía 2)" y "Compañía"- que, como es norma, traduce al portugués, en este caso, Eduardo Fonseca dos Santos.  
Por razones laborales, Reseco viaja cada día. Durante años compartimos esa tarea. Tan gratificante como enojosa, según y cómo. Muchas veces se le pasó a uno por la cabeza aprovechar esa circunstancia para escribir algún poema. Otros, que conocían bien las horas que uno se pasaba conduciendo, también me lo comentaron. Alguna mañana llegué a imaginar incluso un libro. Nunca llegó a parte alguna, como yo.

4.2.10

El blog de Babelia

La redacción de Babelia, el suplemento cultural de El País, lanza su propio blog. Se llama Papeles perdidos y "su vocación es mucho más informativa que crítica, quiere ser una invitación a disfrutar de la cultura en su sentido más amplio, no pretende ser una puerta, sino una llave".

Lourtau

Llega de la Editora Catálogo de deudores, un libro de poemas de Mario Lourtau, al que mencioné hace poco con motivo de su accésit en el último premio Adonais. El editor lo publica en la digna colección Vincapervinca, aunque a lo mejor -perdón por la impertinencia- su sitio natural hubiera sido la de Poesía. 
Lourtau ya había publicado su ópera prima, Donde gravita el hombre, en la editorial Alhulia (Salobreña, 2008). En este nuevo libro uno aprecia una voz más personal y un tono más preciso. 
El joven profesor extremeño (Cáceres, 1976), que lleva años residiendo en distintas ciudades de Marruecos, ofrece a sus lectores una poesía cercana donde la vida y la literatura, lo que ha leído y lo que ha vivido, trazan un sugestivo mapa poético del que cabe esperar -ya están ahí- nuevos e interesantes descubrimientos.

3.2.10

Una antología de Gibbons

La humilde pero exquisita Littera publica Desde una barca de papel, antología del poeta norteamericano Reginald Gibbons con edición y prefacio de Jordi Doce y traducciones suyas, de Manuel Ulacia, Jennifer Clement y Víctor Manuel Mendiola. 
No esperaba uno menos, sin conocer al autor de Creatures of a Day, de Antonio Reseco y José María Cumbreño ni tampoco de Jordi Doce. Como les he dicho a ellos, sólo con el extenso poema que da título al libro hubiera bastado para justificar esta presentación al lector español. Un idioma, por cierto, que Gibbons conoce bien pues es traductor de Cernuda y Paz al inglés. También en esto se le reconoce el gusto. El mismo que uno ha tenido de leer "Playa blanca", "Desterrado, finales de los sesenta" (un poema memorable sobre el exilio), "Invierno" u "Oda: Ciudadanos". Teniendo en cuenta que la tirada es de 300 ejemplares, uno se daría prisa. Sí, porque Gibbons, no me cabe la menor duda, lo merece.

2.2.10

Pablo Luque habla de Avanti

Sí, en una entrevista que le hicieron hace unos días en el programa "La estrella polar" de la COPE. No todo iba a ser política.

Barbancho

Desde que mi hijo dejó de tener pediatra y él está en la política "activa", ve uno a Francis Barbancho muy poco, si acaso cuando nos cruzamos por casualidad en el paseo de cada tarde. Echo de menos aquellas esporádicas conversaciones matutinas que, me imagino, tanto indignaban a los que esperaban fuera de la consulta su turno. Esta semana ha conversado con él Juan Domingo Fernández. No es fácil que alguien responda a la pregunta: "¿Recuerda la última vez que ha llorado?" sin evasivas. Más si el que contesta es un político. La suya da, como diría Vinyoli, la medida de un hombre. O, desde el afecto, eso me ha parecido. Cosa que a otros, a juzgar por los burdos comentarios a la entrevista, no les ocurre. Una pena.

1.2.10

Marí

Me entero por la página de Tusquets Editores de que Toni Marí vuelve a la poesía con un libro de hermoso título, Han vingut uns amics, que saldrá dentro de unos días y del que podemos leer un avance en la citada web. Una delicia. Y eso que el asunto, ay, parece serio.