3.2.17

Escaparate

Bartleby & Company
A falta del tiempo necesario para abordar de manera pormenorizada el comentario de estos libros que uno ha leído con gusto, daré, de momento al menos, cuenta de ellos en unas pocas líneas. Menos es nada. Por ejemplo, Poesía completa (Renacimiento) del malogrado poeta portugués, suicida en el Hotel Nice de París y contemporáneo de Pessoa, Mário de Sá-Carneiro, con introducción y traducción de Manuel V. Rodríguez; En espera del resto (Pre-Textos), del puertorriqueño nacido en Nueva York Ángel Darío Carrero, fraile franciscano muerto también a destiempo y autor de una poesía necesaria que nos presenta con emoción y sabiduría Pablo d'Ors quien, además de declarase "entusiasta" de ella, califica de "claramente místico" al autor de estos "poemas balbuceos"; también en Pre-textos, Corazón de la serpiente, del fuenteherideño Manuel Moya, que reúne un puñado de poemas extraordinarios que, entre lo más cercano y la Norteamérica profunda, lo mismo varían sobre un tema de Luzi o de Justice que homenajean a Thomas, Hopper o Yeats; Lar, de Ramiro Gairín, y 7:35, de Nacho Escuín, dos libros frescos, en el mejor sentido, donde prima el amor, de dos poetas aragoneses a los que edita Fernando Sanmartín en la colección La Gruta de las Palabras de Prensas de la Universidad de Zaragoza; Zapatos para pisar la lluvia (La Isla de Siltolá), de la dombenitense Teresa Guzmán (que esta noche se presenta en La Puerta placentina de Tannhäuser), un libro lleno de sensibilidad, bien trabado y melancólico; Rebato del tiempo (Samarcanda), del sevillano Carlos Vaquerizo, con prólogo de Antonio Lucas, quien menciona "el paisaje, el campo, el amor y las evocaciones de muy distinta biografía como territorios de pensamiento y de emoción" en un poeta tradicional de ascendencia popular y clásica; Un fragmento de eternidad (Germanía), del saguntino Gregorio Muelas Bermúdez; No eres nadie hasta que te disparan (Vitrubio), una obra potente del madrileño de Valencia Rafael Soler; Ajuste de cuentas (UP José Hierro), del granadino de Caniles Francisco Domene, ganador del premio que lleva el nombre del poeta santanderino; Los refugios que olvidamos (Anantes), del alcalareño Jesús CárdenasLa fábrica de anticuerpos si no amanece (Carena), del malagueño David Delfín, con un extenso prólogo de Francisco Ruiz Noguera; Cementerio de barcos (La Calle), de Antonio Maldonado, natural de Valdepeñas; y El club del crimen (Vaso Roto), del estadounidense Weldon Kees (1914-1955) en traducción de Ezequiel Zaidenwerg y amplio ensayo introductorio de Dana Gioia.

2.2.17

Galán y Santos, cuentistas

Ya dije el otro día que hoy se presentaban en Plasencia dos libros de la colección Lunas de Oriente, de la benemérita y emeritense editorial De la Luna Libros. Obras de dos escritores de fuste: Pilar Galán y Juan Ramón Santos. He leído con gusto Perder el tiempo La vida es lo que llueve y, por el motivo señalado, me agradaría expresar una sencilla impresión de esa doble lectura, no escribir una reseña.
Para empezar, las coincidencias: los dos son libros de relatos. Largos en el caso de Santos y breves en el de Galán.
Perder el tiempo reúne seis cuentos que, sumados, componen una misma unidad narrativa magníficamente tramada por cuanto que todos tienen en común, digamos, el asunto temporal. En sus dos vertientes: la del tiempo climatológico y la de la magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos. En cada uno de ellos se cierne un temporal y a todos sus protagonistas se les echa el tiempo encima. El estilo de Santos se caracteriza por la efectividad y solidez de su lenguaje (con su elegante deje bayaliano) y por su sentido del humor, consolidadas marcas de la casa. Aunque todos me han parecido sorprendentes, divertidos y bien resueltos, me quedo con "Acuse de recibo", el más corto, poético y sutil del conjunto, y con "Crucigrama blanco", que me parece el más original y el mejor ideado. "Estamos hechos de tiempo", reza en la contracubierta de un libro que "habla también de la soledad, el desamor, la pérdida, el fin de la amistad, el despertar al mundo o la búsqueda de nuevos, dudosos horizontes".
La vida es lo que llueve agrupa treinta y dos cuentos. El humor tampoco falta aquí, pero es más ácido. En la literatura de Galán se detecta una suerte de poso amargo, una visión melancólica y desengañada de la vida, de impronta realista, que contrarresta con elevadas dosis de ironía y, ya se dijo, de humor. Poco amable casi siempre. Con su punto de crueldad incluso. En los relatos, que me han parecido más elípticos que otras veces, más secos acaso, tal vez más hondos, no faltan sus temas habituales: la educación (sus circunstancias y sus protagonistas), el lenguaje (la materia que sostiene esta andamiaje vital y narrativo, tanto da, que ella usa con destreza) y la literatura (porque lee, porque la enseña), la vejez y la desmemoria, la familia (padres, hijos, matrimonio) y las relaciones sentimentales... En la nota de la contracubierta, dice: "Al fin y al cabo, la vida es lo que llueve en los quicios oxidados de la gramática, en las tardes azules de noviembre, cuando se aparecen los maridos muertos y crece la hiedra de la desmemoria".
Sí, dos libros estupendos, a qué darle más vueltas.

1.2.17

De Erri de Luca

Erri de Luca
(Traducción y prólogo de Fernando Valverde)
Seix Barral, Barcelona, 2016. 431 páginas. 

“Mi padre tenía un disco de poemas de Lorca”, cuenta De Luca (Nápoles, 1950), y añade: “Debo a mi padre aquella iniciación en la admiración”. Seguía el recitado del actor mientras leía y por eso descubrió que “la escritura es más potente que la voz”. Con todo, es mucho más tarde, con una obra narrativa ya hecha y reconocida, cuando publica su primer libro de poemas, Obra sobre el agua (2002). Traductor autodidacta del hebreo y del yiddish, la impronta bíblica es fundamental en su ópera prima, y no sólo. Como seguirá haciendo más tarde, los personajes y situaciones que allí se narran dan lugar a poemas (salmos, plegarias) de carácter mítico y genesíaco donde no faltan referencias a la guerra (de su estancia en Sarajevo), los naufragios y el alpinismo, tres constantes.
En Sólo ida. Líneas que regresan con demasiada frecuencia (2005) anticipa el desastre de la inmigración. Con aires de cantos populares africanos, que se entremezclan con tonos salmódicos y corales, el poeta, situado en la piel del otro, da voz al que huye y cuenta historias emocionantes de hombres y mujeres (“los innumerables”) que emprenden, por “el mar de nadie”, terribles viajes a ninguna parte. “Dicen: sois sur”. Y: “nosotros somos sólo ida”.
“Para mí un libro de poemas es una ciudad”, escribe en “Cuatro barrios”: el de la prisión y la guerra (en torno a su experiencia bélica en los Balcanes, sin olvidar a judíos y gitanos: “En la guerra las palabras de los poetas protegen la vida”), el de las historias naturales (mineros muertos, ecología y montañismo, Amos Oz y el agua), el del amor (“yo te querría bastar”, canta), el del último tiempo (“Estoy en el tiempo de marcharme”. “La humanidad será poca, mestiza, gitana y caminará a pie”).
En El huésped empedernido (2008), el que ha sido y sigue siendo, según confiesa, encontramos los versos más autobiográficos, por más que, como señala Valverde, la realidad siempre esté presente en De Luca. Un huésped de la revolución, del hebreo, de las lenguas de otros, de las montañas, de la guerra, del amor (“Escribe sobre el amor sin nombrarlo”), de Nápoles. Y allí, el padre, Jerusalén (“Como Nápoles, ha sido de cualquiera”), el dialecto napolitano, el brindis con Ajmátova, el infarto, las cosas (“Así son las cosas y nosotros somos más pequeños que ellas”), Europa y la fraternidad, David y Caín, Troya, la Italia fascista de los cuarenta (“Antes que los teléfonos, los balcones”. “El fascismo para mí ha sido la guerra”, dice la madre), la memoria, los ideales (“Lo opuesto tiene un solo artículo de la constitución: / haz a cada uno aquello que te gustaría que te hicieran”) y los ausentes: amigos alpinistas, el Che, otros resistentes como él…
Rarezas de la providencia (2014) se abre con “Premisa”. Alude a Abraham y a “variantes menores de los profetas”, como Hölderlin y Walser: “Los raros de estas páginas son exploradores”. Después recrea una suerte de historia sagrada con Adán, Noé, Babel (“No es un castigo, es una siembra”), Saúl, Sansón y Dalila (amor y amar), Jonás… En “Los imprevistos”, Lampedusa de nuevo, la escalada, la infancia y su ciudad natal, “Ser de Medit”, Italia y la lengua italiana, “mi lengua de residencia”, de la que se considera ciudadano.
Se acercó uno con reticencia a la poesía del novelista y, sin embargo, su pequeña verdad cautiva. Es genuina. Sí, tras leer los poemas de este libro intenso y necesario, se comprende mejor el verso: “La última destinada a arder es la poesía, durante la guerra la más necesaria”. La de Erri De Luca al menos.

Nota: Esta reseña se publicó el pasado viernes en El Cultural.

31.1.17

Un nuevo pliego suelto

Ya dimos cuenta en este rincón de la salida a escena de Pliegos Sueltos de la Academia, revista semestral de traducción que se publica en Jerez de la Frontera, al amparo del sello Libros Canto y Cuento. Esta nueva entrega abre su editorial con una cita de Steiner: "Sin traducción habitaríamos provincias lindantes con el silencio". Sigue con un acertado cuestionario a Jesús Munárriz, veterano traductor de pro (sobre todo en su casa, Ediciones Hiperión, donde acaba de aparecer su versión de Las flores del mal), quien dice: "Traducir literatura es hacer que puedan leer en su propia lengua una obra escrita en otra, quienes no la conocen". Después, Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala nos informa de la "Recepción del haiku en la literatura española". Más adelante, Antonio Rivero Taravillo, otro de nuestros traductores de referencia, nos presenta un par de deliciosos poemas de la irlandesa (en gaélico) Nuala Ní Dhomhnaill. Tras la recuperación de una vieja versión de un fragmento de Amores de Ovido debida a Alberti (procedente del Manuscrito Penagos, como nos explica Eduardo del Pino), cuatro reseñas: de la antología de la Dinastía Tang; de La más viva, de Christian Bobin; de Léxico familiar, de Natalia Ginzburg; y de Carta del mundo, de otra mujer imprescindible: Emily Dickinson. Una alegría, sí. 

Doble presentación: Galán y Santos

El jueves, 2 de febrero, a las 20:00 horas, en el Centro Cultural Las Claras, de Plasencia, se presentarán los dos últimos títulos de la colección Lunas de orienteLa vida es lo que llueve, de Pilar Galán, y Perder el tiempo, de Juan Ramón Santos. 
Les acompañará Marino González, responsable de la editorial De la Luna Libros.

30.1.17

Más canciones

En 2000 publicó José Mateos (Jerez de la Frontera, 1963), en su editorial de siempre, Canciones. Ahora, y de nuevo en Pre-Textos, ve la luz Otras canciones un libro que tiene mucho que ver con otro, de prosas, que ya comentamos en este rincón, Un año en la otra vida. Lo explica Mateos en "Antes, unas palabras", la nota que abre el volumen que nos ocupa. "Un poema -escribe- es siempre inevitable" y eso parece cuando leemos los que aquí reúne. Con aires de apunte. Con esa serena y delicada fragilidad, siquiera aparente, que caracteriza la manera de proceder del gaditano. Como en aquel otro libro, no faltan en éste "el sufrimiento, las pérdidas, las decepciones". Están, eso sí, "por una razón de amor", aclara. 
Gratitud es un sentimiento inseparable de esta poética que pretende abrir, en los "muros del idioma", "agujeritos por donde entra un hilo de claridad, un filillo de una luz que no parece de este mundo". Y concluye: "quise soñar con la posibilidad de escribir unos poemas tan sencillos, tan desnudos, que parecieran invisibles".  Y en efecto, por entre la niebla -ese fenómeno, al tiempo que una suerte de metáfora, que a Mateos tanto le gusta-, surgen esas canciones con un pie en la palabra y otro en el silencio, al que rozan.
Versos esenciales, por su simple verdad. En "Llueve" leemos: "Y por fin / todo está bien: // no saber nada, / saber / que no hay nada que saber". 
"Lecturas" titula la segunda parte. Y ahí, un viejo romance, la Odisea, Dickinson, Nietzsche, Sófocles (y Edipo), Weil (y Dios), Chéjov, Holan (y la nieve), Pasolini y Corintios: "El amor es un ciego / descenso hacia lo alto". 
Aunque otra de las secciones lleve por título "Apuntes del natural", todos lo son. Se fija en plantas, flores, árboles, pájaros, insectos... El girasol, el jilguero, la luciérnaga, el pino...
Tampoco falta la pintura (él es pintor). En "Paseo por el Museo del Prado": Murillo, Zurbarán, Tiziano, Velázquez, Goya...
Ni la música, los atardeceres, Trafalgar, las ruinas de Bolonia, el gallo de Grazalema...
Ni palabras clave como Dios o fuego. Y todo en un tono que se acerca al de la acción de gracias (ya se anotó) y, en consecuencia, a la oración, en sentido lato.
Otra metáfora define bien a esta poesía y a quien la escribe: la de la hoja de la caña: "deja que el aire te venza, / despídete de este mundo / con esa delicadeza".
Cierra el libro otra canción: "Después, de muchas formas / y en muchas ocasiones / te he esperado, Palabra / aún por decir, que dice / y no dice, que sabe / lo que nunca se sabe". 

29.1.17

Premio

La Casa-Museo "Gabriel y Galán" de Guijo de Granadilla (Cáceres) convoca el XXXII Certamen regido por las siguientes bases:

1º Podrán optar al Premio de Poesía "Gabriel y Galán" todos los poetas de habla española que lo deseen, con originales inéditos escritos en Lengua Castellana o Dialecto Extremeño.
2º Los premios se distribuirán del siguiente modo: Primer Premio dotado con 600 € y Segundo Premio con 450 €.
3º Las composiciones serán de tema libre, extensión máxima de 150 versos.
4º No podrán participar en el Certamen los poetas que hubieran obtenido el primer premio hasta que hayan transcurrido cinco convocatorias.
5º Los originales deben presentarse escritos a máquina u ordenador, doble espacio y por cuadriplicado. Se enviarán a la siguiente dirección:
Casa Museo Gabriel y Galán
Plaza de España, 11. 
10665 Guijo de Granadilla (Cáceres). España.
6º El plazo de admisión de trabajos finalizará el día 21 de abril de 2017.
7º Cada autor podrá presentar un solo trabajo y no serán devueltos los que se reciban ni se mantendrá correspondencia sobre ellos.
8º Se utilizará, preceptivamente el sistema de lema y plica.
Serán eliminados los poemas que permitan de alguna forma la identificación del autor.
9º El fallo del jurado será inapelable y se dará a conocer el segundo domingo de mayo en Guijo de Granadilla, con motivo de la Fiesta de Exaltación de la Poesía.
10º La Casa-Museo se reserva el derecho a la publicación de los trabajos presentados.
11º Cualquier duda en la interpretación de estas BASES será resuelta por el Jurado de forma inapelable.
12º El hecho de concurrir a este Premio supone la aceptación de estas Bases.

Guijo de Granadilla, 20 de enero de 2017

28.1.17

Sarlo dixit

Foto: Mariana Eliano/EP
"Cuando escribo reseñas (y suelo escribirlas con culpable frecuencia), me persigue el miedo al anacronismo. Es decir, equivocarme porque no entiendo el libro que tengo por delante, ya porque pertenezca al pasado, ya porque anuncie el futuro y no estoy en condiciones de darme cuenta, ya porque apresuradamente se me ocurre convertir en tendencia algo que, en pocos años, ocupará un lugar en el desván de la moda. Temo pasar por alto lo que alguien más inteligente descubra como verdaderamente nuevo. La reseña es periodismo literario, puro presente de lectura y de escritura, una especie de hoja en la tormenta del mercado, de lo que se sabe o se ignora del autor, de lo que se intuye mal o bien. Escribir reseñas es una aventura que obliga a una tensión apasionada con el propio gusto, con el propio saber, con el impulso y el prejuicio. La reseña es tiempo presente". De "Leer en presente". Beatriz Sarlo. Babelia. El País. 

27.1.17

Colinas, antología de premio

Era un clamor. Que el poeta Antonio Colinas era digno del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el que conceden la prestigiosa Universidad de Salamanca, su ciudad de residencia, y Patrimonio Nacional, a pesar de que, hasta ahora, sólo lo hubiera obtenido otro compañero suyo de generación, el catalán Pere Gimferrer. Colinas es ahora el vigésimo quinto ganador del certamen en el que se vuelve a cumplir esa regla tácita según la cual a un escritor ultramarino (su antecesora fue la uruguaya Ida Vitale) le sucede uno español. Como siempre también, se publica una antología, la suya bajo el título Lumbres, en la colección destinada a los galardonados dentro de las Ediciones de esa antigua institución universitaria. Un libro precioso, por cierto, impreso en un papel estupendo, que lleva en la cubierta una fotografía del propio Colinas. Ha sido un acierto encargar el prólogo (la selección es del poeta leonés) a los profesores María Sánchez Pérez y Antonio Sánchez Zamarreño, que lo firman conjuntamente. Del segundo, poeta secreto, ya tenía uno sobradas referencias, las que garantizaban antes de empezar a leer que esas páginas, no pocas (75), iban a poseer la enjundia que la empresa reclamaba. Es verdad que la obra de Colinas es muy extensa y que los editores literarios lo tenían, por eso y por mucho más, complicado, pero, insisto, la introducción es perfecta y una manera inmejorable para iniciarse en la lectura de uno de los poetas más importantes en lengua castellana.
Libro a libro, Zamarreño y Sánchez Pérez desgranan, desde la cercanía y la complicidad, las claves de su compleja, rica poética. Se habla, entre otros muchos asuntos, de la fidelidad a sus raíces y a su tierra nativa (en el noroeste), de Córdoba (el Sur) y de Ibiza (el Mediterráneo), de su orfismo y de su pureza formal, de su pugna por la transparencia, de la naturaleza vivida y no de cartón piedra, del extrañamiento social y de la soledad, de su dominio del lenguaje y de su depurada técnica métrica, de la importancia de la música, de las tradiciones que comparecen en su obra: la judeo-cristiana, la greco-latina, la elegíaca medieval, la humanista, la ascético-mística, la barroca, la neoclasicista, la romántica y la vanguardista, de su melancolía, de su carga ética, de la nostalgia por lo sagrado y de los dioses, del anhelo de unidad y de armonía, de la respiración, de los orígenes y de los lugares arqueológicos, de la mansedumbre y de la muerte...
Los editores incorporan al volumen una amplia bibliografía, además de un puñado de fotos del autor de Sepulcro en Tarquinia que aportan al conjunto una gracia añadida.

26.1.17

De varia lección (1)

Nobel
¿Por qué cada vez que se menciona el Premio Nobel de Literatura piensa uno, a bote pronto, en Borges, que no lo ganó nunca?

Antología
Que en un florilegio dizque canónico no estén todos los que son es menos grave que no sean todos los que están.

Publicidad
Improvisar un poema no es fácil. No basta con ensayar toda la vida.

Delito
De apropiación indebida deberían acusar a ciertos poetas que usurpan, como si fuera sólo suya, la voz de ciertos maestros. Maestros a los que, por descontado, ellos también se encargan de adjudicar la lista correcta de discípulos.

Parafraseando
Contra el vicio de escribir aforismos, la virtud de no leerlos.

Remate
Y pensar que uno dijo en alguna ocasión que era mejor persona que poeta.

Cita
"Necesitamos gente que sepa de lo que habla". Fernando Savater.

Refrán
Tal como están las cosas en ese país centroamericano, vamos a tener que darle la vuelta: "De Guatepeor a Guatemala".

Telarañas
Al volver del paseo, me vi en el espejo como un pariente pobre de Spiderman.

Cosmopaletismo
Leído en un microbús: "Hurdes Travel". 

25.1.17

Los románticos alemanes

Tras La larga cadena del ancla. La hora presente, de Yves Bonnefoy, en edición de Enrique Moreno Castillo, uno de los mejores libros de 2016, Galaxia Gutenberg publica en la colección que coordina Jordi Doce (al cuidado también de esta obra) Floreced mientras. Poesía del Romanticismo alemán. Su traductor es el poeta granadino Juan Andrés García Román, licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y doctor por la Universidad de su ciudad natal, quien antes de verter al español la lírica de estos dieciocho poetas alemanes (entre ellos, los Schlegel, August Wilhelm y Friedrich, Hölderlin, Novalis, Heine, Arndt, Brentano y Eichendorff), ya había traído a nuestro idioma parte de la de Rilke o las elegías del autor de El Archipiélago, de donde, por cierto, toma el título este florilegio.
Este es un libro importante. Porque ese movimiento artístico y literario lo fue, y mucho, y porque García Román actualiza, digamos, los versos de esos poetas fundamentales, una tarea que debería llevar a cabo cada generación.
Resulta muy estimulante la lectura del capítulo titulado "La poesía de la poesía", donde intenta explicar el editor la paradoja de cómo, a pesar de que estos versos representen la poesía del Romanticismo alemán, el espíritu de ese movimiento va mucho más allá, irreductible a "los géneros literarios heredados".
El volumen incluye un práctico apéndice denominado "Teorías" en el que se insertan diferentes textos sobre esa rica poética, unas "Notas" sobre los poemas, así como las sucintas biografías de los poetas seleccionados, que van desde los muy conocidos en España (el caso de Hölderlin) hasta los directamente desconocidos (como Clemens Brentano). La de descubrimiento, sí, es otra faceta destacable de esta obra que viene a rellenar, sin duda, un hueco.
El responsable confiesa que no ha querido "realizar una antología total o definitiva, sino una muestra digna y válida, un libro de lectura sin pretensión enciclopédica".
El pensador Isaiah Berlin escribió: "La estética romántica se funda en una creencia apasionada en la libertad espiritual y la creatividad individual". El encuentro entre Alemania y la poesía fue, ya se ve, memorable.

24.1.17

Zéjel: un anticipo


Leer

© Antonio Olmos
El escritor y periodista José Andrés Rojo reflexiona en El País a partir del desolador informe La lectura en España 2017, de la Federación de Gremios de Editores. En su artículo "La manía de leer en tiempos acelerados", dice: «Pero si se hace caso a Steiner, que de esto de la lectura sabía  [y sabe, matizo, pues ni ha perdido la memoria ni está muerto] mucho —es uno de los más brillantes estudiosos de la cultura europea de las últimas décadas—, “leer, según el retrato de Chardin, es un acto silencioso y solitario”. ¿Y a quién puede interesarle ese recogimiento en una sociedad tan vibrante como la nuestra, tan volcada hacia delante, tan hiperconectada gracias a las nuevas tecnologías? ¿Qué diablos pinta, en verdad, un tipo con sombrero pasando las hojas de un libro cuando con un clic la Red te sirve cualquier tipo de conocimiento de manera instantánea?»

23.1.17

Noticias de Daniel Faria

Ya informó El Cultural de que el poeta y dramaturgo Pablo Fidalgo ha estrenado en Lisboa, en el Teatro Nacional de Portugal, Daniel Faria, una obra sobre la vida del malogrado poeta y monje portugués, un nombre capital de la literatura lusa.
Ya comentamos aquí sus dos primeros libros, Explicación de los árboles y de otros animales y Hombres que son como lugares mal situados. Pues bien, Ediciones Sígueme acaba de publicar una tercera entrega de su poesía, De los líquidos, que ya fue por desgracia un libro póstumo, publicado dos años después de su mortal accidente. La traducción, como en los dos anteriores, es del extremeño Luis María Marina.
En la nota editorial leemos: "En algún momento, mientras el joven novicio ponía por escrito los poemas que verían la luz tras su inesperada muerte, pasó por su cabeza titular el libro De las cosas que sé del cielo. Aquella frase encerraba una profunda certeza: que las poesías agrupadas en el nuevo volumen ya no procedían de lo sabido y experimentado, sino de un sencillo misterio que se abría paso en el interior de aquel aprendiz de contemplativo".
Al final, ya se ve, el libro adoptó otro rótulo, el de "la materia que más abunda en un ser vivo y que hace posible que viva". El ideal, acaso, para una obra que pertenece, aun sin quererlo, a esta sociedad líquida que percibió Bauman.
Cuando lo lea, ya está encima de la mesa, diré en este rincón algo de él. Lo que importa, como reclamaba Irazoki, es que tenemos traducidos sus tres libros mayores al español, un hecho que debemos agradecer a su traductor, Marina, sin duda, pero también a esta modesta editorial religiosa con sede en Salamanca que, me consta, está muy satisfecha de su primera incursión poética, a pesar de que la repercusión y la acogida no hayan sido las esperadas. Es poesía, amigos. Pero tranquilos, como dejó dicho Hipócrates, el arte es largo. Más éste. Faria de nuevo, grande notícia!

22.1.17

Alonso de Santos en el Aula

Foto: Juan Lázaro
El martes que viene, día 24 de enero, a las 20:00 horas, el dramaturgo José Luis Alonso de Santos inaugurará el nuevo curso del Aula de Literatura "José Antonio Gabriel y Galán" de Plasencia. Este año se cumple, por cierto, su vigésimo aniversario, que se dice pronto. Dará la habitual lectura-conferencia, abierta a todo el público, en la Sala Verdugo.
Alonso de Santos nace en Valladolid y desde 1959 vive en Madrid, donde se licenció en Ciencias de la Información (Imagen), Filosofía y Letras (Psicología), y cursó estudios teatrales en el Teatro Estudio de Madrid. Su carrera teatral se inició en 1964 en los grupos de Teatro Independiente, donde trabajó como actor, director y dramaturgo.
Ha sido director de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, (y Catedrático de Escritura Dramática), y director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.
Es autor de cerca de cincuenta obras, estrenadas con gran éxito de crítica y público, entre las que destacan Bajarse al moro, La estanquera de Vallecas y Salvajes (las tres llevadas al cine), ¡Viva el duque, nuestro dueño!, El álbum familiar, Pares y Nines, Fuera de quicio, Trampa para pájaros, La sombra del Tenorio, Yonquis y yanquis, Cuadros de humor y amor al fresco, La cena de los generales, 10 euros la copa, Los conserjes de San Felipe, En manos del enemigo y En el oscuro corazón del bosque, todas ellas recogidas en la Obra teatral que, en dos tomos, publicó en 2008 la editorial Castalia.
Ha realizado versiones de obras de autores como Plauto, Moreto, Aristófanes, Molière, Shakespeare o Calderón, y versiones para teatro de las novelas: El Buscón de Quevedo, y Yo, Claudio, de Robert Graves; y ha escrito guiones de cine, series de televisión, narrativa infantil y novelas.
En el ámbito teórico ha publicado los libros La escritura dramática y Manual de teoría y práctica teatral.
Ha sido galardonado, entre otros, con los premios Nacional de Teatro, Tirso de Molina, Mayte, Rojas Zorrilla, Aguilar, Ciudad de Valladolid, Medalla de Oro de Teatro de Valladolid, Muestra de Autores Contemporáneos de Alicante, Premio Max, y Premio Castilla y León de las de las Letras.
En 2014 fue nombrado primer presidente de la Academia de las Artes Escénicas de España.