3.6.12

Poética

"Esa es la ocupación del poeta. No hablar en vagas categorías, sino escribir de lo particular, como trabaja un médico, sobre un paciente, sobre la cosa delante de él, para descubrir lo universal en lo particular. John Dewey había dicho (lo descubrí completamente por casualidad): «lo local es lo único universal, sobre eso se construye todo el arte.»"
William Carlos Williams, Autobiografía

2.6.12

Tomás Rodríguez Reyes lee...

Un centro fugitivo. En Trópico de La Mancha, su blog. Y lo agradezco.

Con Ara Güler

Deliciosa entrevista de Blanca López Arangüena (El País) con el fotógrafo turco Ara Güler, quien mejor ha retratado (en blanco y negro) el Estambul de los años sesenta y setenta, cuando aún era la ciudad que ha escrito Pamuk. Antón Castro acaba de recordarlo.
«“El Estambul real es el antiguo. El actual es una copia de América”, asegura mientras mastica un lokum, dulce típico que se sirve con el café turco. “Los turcos no entienden nada. Están copiando los edificios americanos cuando tienen su propia arquitectura, su propia civilización, el Imperio Otomano. Y no lo están usando. En mis fotos no verás un rascacielos”.»

Bibliotecas placentinas

«Sobre todo, puntualiza Victoria Domínguez, nos parece descabellado eliminar la partida de 4.803 euros destinados a las bibliotecas de los barrios». Estas bibliotecas, alega, sirven para articular la ciudad culturalmente y acercar un servicio que se da desde el Ayuntamiento a los vecinos. A los niños de estos barrios, agrega, no solo les sirve para consultar libros, sino también como fomento de la lectura, como centro para estudiar o como centro cultural.
UPEX defenderá que esta partida en especial regrese a los presupuestos «y se siga defendiendo la lectura y la cultura no con palabras vacías y sí con partidas presupuestaria llenas».
Declaraciones de la concejala de UPEX en el Ayuntamiento de Plasencia recogidas en el HOY.

1.6.12

Chaves Nogales

Juan Marqués y Juan Bonilla han coordinado un libro, con tono de sereno homenaje, que lleva por título esos dos apellidos que cualquier lector avisado asocia a la sensatez, la lucidez y la decencia (por parafrasear a Eva Díaz), los del periodista Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897-Londres, 1944). Al cuidado del tipógrafo Abel Feu, lo publica La Isla de Siltolá y la edición es tan sobria como adecuada. 
Fue la omnicitada María Isabel (Maribel) Cintas quien, a partir de su tesis doctoral, dio a conocer el grueso de su producción narrativa y periodística (Obra narrativa completa. Diputación de Sevilla) y, de paso, descubrió a un escritor verdadero e imprescindible. Un año después, en 1994, Andrés Trapiello confirmaba ese rescate por todo lo alto en la primera edición de Las armas y las letras. Chaves dejaba de ser, para los más, el desconocido que, por desgracia, era.
Español sin rencor de la Tercera España, republicano, liberal, masón y demócrata, tuvo que exiliarse después de la Guerra Civil, de la que fue cronista de excepción, porque, según él mismo, "había contraído méritos bastantes para haber sido fusilado por los unos y por los otros". Su lema: "Andar y contar es mi oficio". 
Tras una nota preliminar de los editores literarios, escriben sobre su obra, sobre cada uno de sus libros, diez autores: la citada Eva Díaz, los también mencionados Bonilla & Marqués, Fernando Iwasaki, Jordi Amat, Felipe Benítez Reyes, Sergio Campos, Nicolás Sesma, Daniel Gascón y María Isabel Cintas, especialista por antonomasia y responsable de numerosas reediciones de esas obras (recogidas en una práctica bibliografía al final del volumen) y biógrafa del periodista en Chaves Nogales. El oficio de contar (Fundación Lara, 2011). A estos textos hay que añadir una panorámica de Trapiello, "Anotaciones sueltas sobre Chaves Nogales, una conversación entre Cintas y Bonilla, así como un cuestionario a dos editores: Luis Solano (de Libros del Asteroide) y David González (de Almuzara).
Por suerte, no estamos ante textos de ocasión, sino ante análisis breves pero certeros de los pocos pero esenciales libros que ese hombre escribió: La ciudad, El maestro Juan Martínez que estaba allí, Juan Belmonte: matador de toros o A sangre y fuego, por citar sólo los más representativos. 
"Un tipo simplemente sensato, lúcido y decente", dice de él Eva Díaz; "ser narrador fue su manera de estar acompañado", según Bonilla; "periodista liberal que gastaba una prosa clara de alta precisión", en opinión de Jordi Amat, Chaves Nogales brilla en estas páginas con una fuerza inusitada que dejan entrever un "retrato moral", "un entendimiento de la vida", por traer unas palabras del bonito ensayo de Felipe Benítez sobre el libro de Belmonte, que se le pueden aplicar perfectamente.
Sirva esta elocuente cita final, tomada de La agonía de Francia y escrita en 1941, para fijar al personaje: "Francia sabe, y no ha podido olvidarlo, que hasta ahora no se ha descubierto ninguna forma de convivencia humana superior al diálogo, ni se ha encontrado un sistema de gobierno más perfecto que una asamblea deliberante, ni hay otro régimen de selección mejor que el de la libre concurrencia: es decir; la paz, la libertad, la democracia. 
En el mundo no hay más".

31.5.12

"Un centro fugitivo", por Víctor Martín

Mi joven paisano opina en su blog acerca de la antología y añade dos poemas "fugitivos" que, a su parecer, más que respetable, faltan. Es lo que tiene contar con lectores con criterio que, además, conocen la poesía "desde dentro".

Días de radio

Mi querido Luis Arroyo, con quien me reencontré hace poco en Badajoz muchos años después, es uno de los responsables del programa quincenal de radio La luz de las palabras, presentado por Guadalupe Jiménez y por él mismo, que se emite los lunes dentro de El Doblao en NVO Radio, la emisora municipal de Navalvillar de Pela (Badajoz). Ya se puede escuchar el programa dedicado a Ángel Campos Pámpano y a la presentación de su antología Cercano a lo que importa.
También la conversación que mantuve el pasado martes con Suso Díaz y MariPaz Paz, en el programa La voz en espiral, un rato que se hizo corto, pues me sentí cómodo, donde mi rapidez verbal dio más de sí que nunca, pues era mucho lo que Suso y MariPaz habían preparado. Obrigado.

30.5.12

Vuelve Trapiello

El poeta, el que, junto al autor de los diarios, a uno más le interesa, aunque no olvido al agudo y particular articulista ni al sagaz y extravagante ensayista. Vamos, que mis limitaciones como lector sólo afectan al novelista, por más que alguna narración suya haya leído.
Casi diez años sin nuevo libro de poemas (desde Un sueño en otro, de 2004) es mucho para los que le seguimos y, más allá, necesitamos sus versos.
De alguien que tituló uno de los suyos El mismo libro no espera uno novedades, en el peor sentido. Y menos a estas alturas del paseo. Con todo, misterios de la poesía, nueva, fresca y hasta diferente, con ser a buen seguro la misma (la voz única y, por eso, reconocible del de Manzaneda de Torío) le ha parecido a uno esa gavilla de poemas que se agrupan en Segunda oscuridad
Aprecio, sobre todo, los poemas extremeños, que uno llamaría "de Las Viñas" (o del Pago de San Clemente), si bien no le hago ascos a los matritenses y, cómo no, al berlinés. Me sorprende otra vez esa vuelta de tuerca a lo campestre (lo agropecuario, diría él, como el título de su poema-poética), donde lo hondo se hace leve y lo frágil del todo consistente. Es ahí donde Trapiello es más él. O eso me parece.
En fin, seguro que García Martín y Mainer (en Babelia), que uno conozca, han dicho ya cosas muy atinadas sobre el libro. Estoy deseando publicar esta breve nota para leer ambas reseñas. Me contentaré, que no es poco, con celebrar esta nueva entrega y con reconocer en voz alta, todo lo alta que la educación y la elegancia me permitan, que su poesía sigue siendo para mí una lectura imprescindible. Pura vida.

29.5.12

"Un centro fugitivo" en ABC

Manuel de la Fuente firma un artículo sobre la antología en ABC. Se añade un poema de "Imaginario", serie del libro Desde fuera, dedicada a la pintura de Ortega Muñoz. Lo mejor, la sección: Poetas de Feria. Ole.

Mi escritorio















Jesús Ortega ha tenido a bien invitarme a colaborar en su creciente Proyecto Escritorio. No se ve mal la humilde mesa de uno. Hasta parece un lugar de trabajo, "donde se escribe". Cosas de la fotografía, supongo. Agradecido.

28.5.12

No sólo lo dice uno

"La baja explotación de la cultura en Extremadura debería preocupar", afirma el abogado liberal Antonio Garrigues Walker. Una verdad de Perogrullo que pocos aquí entienden.
En concreto, Garrigues dice: "Una comunidad como esta tiene que pensar en soluciones innovadoras, y ahí veo a las industrias culturales, la baja explotación de la cultura debería preocupar; la riqueza es increíble, tener ciudades como Mérida, Cáceres, Plasencia, Badajoz y otras, debería dar para hacer mucho más. Si los italianos tuviesen esta riqueza cultural se habría enterado toda la humanidad...". (La entrevista está firmada por José L. Aroca y se ha publicado en el diario HOY)
Me parece interesante, para complementar esta opinión, el reportaje "Trabajador cultural: un puesto cualificado, estable... y en peligro", de Jesús Ruiz Mantilla, publicado en El País.

Alguna vez pudimos creer...

"Alguna vez pudimos creer que este era un país sobrio, escarmentado y serio, que sabía a quién quería parecerse y adónde llegar. Produce opresión comprobar hasta qué extremo algunos representantes de nuestras instituciones han entrado en un mundo de corrupción, unos económica y otros intelectual, capaz de ponerse por montera esas mismas instituciones que integran y de pisotear el respeto que deberían a los ciudadanos con gestos de fanfarronería insoportable". Así empieza el artículo semanal de mi periodista favorita, Soledad Gallego-Díaz, tan lúcido y fresco como suele. Menos mal que sigue escribiendo gente así. Cada vez menos, ay. Dívar, Bankia... "Digamos no, de ninguna manera, y busquemos la palanca para desatrancar esas puertas, que no tienen que ver con mayorías parlamentarias ni con la oposición, sino con la calidad del hecho de ser ciudadano".

Irene

Ya no lo llaman Premio de Redacción, como antes, sino de Relato Corto. Me refiero al famoso de Coca-Cola. En la edición provincial, ha ganado una antigua alumna, Irene Martín Gómez. Me alegro. La recuerdo bien. No siempre pasa. Estuvo conmigo un solo curso, en sexto de Primaria, hace un par de años. Le gustaba escribir, lo hacía bien y no ocultaba sus deseos de llegar a ser escritora algún día. Con esa fantasía se empieza. Además, era aún mejor lectora. La veo a veces los viernes por Marina, de paseo con sus amigas, y siempre me saluda con una agradable espontaneidad. Un premio como éste puede darle confianza para seguir. Quiero decir para comenzar.

27.5.12

La poesía de Llera

José María Cumbreño ha tenido la excelente idea de publicar en sus certeras y modestas Ediciones Liliputienses, Colección La Biblioteca de Gulliver, El desierto está creciendo, una mínima, pero sustancial, antología de José Antonio Llera (Badajoz, 1971). Que sea breve es lógico; al fin y al cabo, el profesor e investigador de la Universidad Complutense (que publicó en 2006 Los poemas de cementerio de Luis Cernuda), es autor de tres libros de poemas: Preludio a la inmersión (1999), El monólogo de Homero (2007) y El síndrome de Diógenes (2009). Los dos primeros están en el catálogo de la Editora Regional de Extremadura y el último en Luces de Gálibo. Tras un prólogo también cortito, pero muy gustoso ("Yo llegué a Cáceres en un Seat 131 Supermirafiori conducido por mi padre."), la recopilación empieza por atrás, es decir, con cuatro poemas del libro inédito Transporte de animales vivos, para seguir con doce de El síndrome... y sendos fragmentos de sus dos primeras obras. Hay que tener en cuenta que estos libros eran en realidad poemas extensos, de una sola pieza, y qué pieza, que demostraron, desde el primer momento, el nivel de exigencia de Llera que, a mi modo de leer, es uno de los más altos del panorama lírico español, joven o no. Para demostrarlo, de ahí lo de la buena idea, esta antología no apta para pusilánimes, que, por eso, no dejará indiferente al lector atrevido, sino todo lo contrario. Ah, ya saben que la tirada también es mínima. Para no desentonar.

26.5.12

Reconquista (Un cuentino occidental)

Cuando las nuevas autoridades culturales, presuntamente acosadas por la temible Crisis, decretaron el cierre de las fronteras y, aprovechando la coyuntura, volvieron a darle la espalda a la nefasta modernidad y al decadente cosmopolitismo, los gristes poetas provinciales se alegraron sobremanera: volverían a ser los únicos protagonistas de su historia, quienes ostentaran en exclusiva los prestigios y se repartieran todas las condecoraciones. Y lo más importante: los destinados a verter en sublimes versos retóricos y heroicos las extremeñas esencias patrias.