9.11.09

Una crónica

La que le dedica José María Cumbreño en su blog al X Congreso de Escritores Extremeños celebrado el pasado fin de semana en Cáceres. Ya que la prensa... Sí, las autoridades, la foto y...

Humberto Rivas




















Ha muerto el fotógrafo Humberto Rivas. Era argentino, como Horacio Coppola. Nunca he olvidado la visión de una casa en ruinas que él inmortalizó. Le llamaban el fotógrafo del silencio.

5.11.09

Modiano revisitado

Sánchez-Ostiz y Llop vuelven a Villa Modiano.

4.11.09

Desdicha

Lo recuerda Olvido García Valdés en "De ir y venir. Notas para una poética", la conferencia que dio en la Fundación March dentro del ciclo Poética y Poesía. Lo escribió John Donne: "El hombre no tiene más centro que la desdicha; aquí y sólo aquí está fijo y seguro de hallarse a sí mismo. Por poco que de aquí se levante, se mueve; se mueve en círculos, vertiginosamente". "El arte expresa la desdicha, añade Olvido. En unos versos recogidos más adelante, dice: "La alegría es misteriosa,/ externa como un chaparrón,/ la tristeza, en cambio, forma parte del ser,/ casi constante, solapada en todo caso,/ razonable siempre".

29.10.09

Gañán




















"Prunas", de Emilio Gañán, gana la II Bienal Asamblea de Extremadura

24.10.09

GHB, premio Qwerty

En efecto, en la tercera edición de los Premios Qwerty el dedicado al "Millor llibre de narrativa en castellà" ha sido para El espíritu áspero (Tusquets Editores). Este era el jurado. ¿Se ha enterado alguien por aquí? ¡Enhorabuena!

"Mi" Portugal

Del que hablo en una breve entrevista que publica Hoy.

23.10.09

La vida

Lo que cuenta Sánchez-Ostiz, a propósito de esas cosas que no se dicen.

Guiño

El de Segundo Tercero en su artículo de hoy en El Periódico Extremadura. Ojalá que no vuelva a alejarse de nuevo de los poetas. Sería culpa de uno.

21.10.09

De Villa Triste

"A mí, que había soñado con nacer en una ciudad pequeña de provincias, no se me alcanza que alguien pudiera renegar del lugar de la infancia, de las calles, de las plazas y las casas que constituyen el paisaje primero de cada cual. Sus cimientos. Y que alguien pudiera no regresar a él con el corazón palpitante".
Lo escribe Patrick Modiano en su novela Villa Triste. Tan sutil, tan frágil, tan evanescente, tan delicada como todas las suyas (que uno ha leído). Y, al tiempo, tan concreta, tan precisa, tan real...
Me ha gustado que el editor haya ilustrado la cubierta con una obra de Pierre Le Tan, autor habitual de las de sus libros en Gallimard, incluido éste.

20.10.09

Gaspar Jaén i Urban

Conocí sus poemas a través de un libro capital para mí: la antología La nueva poesía catalana, de Joaquim Marco y Jaume Pont, que publicó Plaza & Janés en 1984. Junto a poetas que ya había leído, como Gimferrer o Comadira, descubrí allí a Parcerisas, Marí, Susanna y, ya digo, a este arquitecto valenciano del 52 cuya poesía que me interesó desde el primer momento, sobre todo por su libro Cambra de mapes. Está en Llibres del Mall y la amable dedicatoria de Gaspar que abre mi ejemplar es del 22 de febrero del 86.
El poeta vive y trabaja en Elche y tiene una página personal muy completa. Recibo ahora noticias de un librito de 2008, publicado (en edición no venal) en la colección Els Plecs del Magnánim y que puede leerse aquí, en castellano, francés y valenciano. Como él mismo dice, "amb el títol De re aedificatoria (clarament manllevat de Leon Battista Alberti) he fet una tria de poemes meus (d'aquell que sembla que jo vaig ser) relacionats amb l'arquitectura i la ciutat". Arquitectura y viajes: de Galicia a Praga, de Roma a Berlín. Pasen y lean.

19.10.09

De la bella vulgaridad

Por suerte, aún existen personas de cuyo criterio uno se fía. Casi a ciegas. Críticos que merecen tal nombre. No abundan. Ni falta que hace. El profesor Isidoro Reguera es uno de ellos. Llevo a medias Ejemplaridad pública, de Javier Gomá, y su reseña sobre el libro publicada ayer en Babelia confirma lo que uno sólo sospechaba: que estamos ante un ensayo de esos que los ciudadanos necesitamos para entender, siquiera de lejos, la época que nos ha tocado vivir. Termina su recensión con estas palabras: "Lean y disfruten, resulta hasta conmovedor seguir el curso de este libro-río, ver cómo se desliza y meandrea, tan sabio como elocuente, por su delicada problemática". En eso estamos.

17.10.09

TSS

Estos últimos días del verano tardío he estado releyendo poemas de Tomás Sánchez Santiago, de su antología Cómo parar setenta pájaros. El libro se ha presentado en Valladolid y con ese motivo Amelia Gamoneda ha dicho que «Tomás Sánchez Santiago construye una poética que podríamos llamar de lo precario». Perfecto. Uno también lo ve (o lo lee) así: todo es fragilidad en ese mundo que el de Zamora traslada al lector. Hay sutileza. Y acercanza. Esto (una palabra que ha rescatado del baúl del diccionario perdido Fernando Valls) abunda. Hay que conocer a Tomás para comprenderlo del todo, por más que baste y sobre con leer sus versos, casi siempre al borde del precipicio, como todos nosotros.
Según las crónicas, Gamoneda afirmó que «Tomás es altamente representativo del valor de lo local y de lo provinciano en este mundo de globalidades. En él, el germen del valor de lo local está en la poética de lo precario y de la retracción. En esa poética 'negativa' que él maneja hacia la reversibilidad y la paradoja». Y uno no puede por menos que felicitarse por ese análisis lúcido y sensato y más aún, con permiso de Amelia, porque exista esa poesía que uno, cualquiera, puede leer para vivir.

Extremadura esencial

Cuando hablé aquí atrás del libro De Extremadura, de Fernando Pérez Marqués, desconocía otra obrita del mismo autor, Viaje a la Extremadura esencial, que ha rescatado la colección Biblioteca de cabecera (SES/Plan de Fomento de la Lectura). Dividida en tres partes, Caligrafías del paisaje, La memoria y sus recintos y Viandas extremeñas, reúne artículos publicados en el diario Hoy por los años cincuenta y sesenta. De ese recorrido me quedo, por lo del paisanaje, con su "Maravillosa Plasencia", aunque no hay párrafo donde lo mejor de su inconfundible estilo no dé oportunidad al lector de disfrutar de esa prosa elegante y tersa que caracteriza la obra del escritor y maestro de San Vicente.
No está de más anotar que el volumen lleva una introducción de otro Fernando Pérez, de segundo apellido Fernández, que con sensibilidad y buen tino vuelve sobre los afanes de su abuelo.

16.10.09

Aramburu dixit

"Edades aparte, la experiencia confirma que lo importante en la literatura activa es el bosque, la tarea de colocar un árbol y luego otro y otro mientras haya talento, un componente de vida interior, y el cuerpo aguante. El resto, a lo sumo, son nidos de pájaros, hojarasca y anécdotas, o sea, premios literarios, homenajes y otras manchas biográficas difíciles de eliminar".

Fernando Aramburu, "Primer árbol del bosque", en El Cultural.

14.10.09

Levante

FBR lo conoce bien. No en vano ha vivido siempre en Rota. Ah, el levante.

12.10.09

Postal de Monsanto

Como comentaba hace poco, mi Portugal es sobre todo un país leído. Así, aunque en Monsanto (elegida en 1938 "Aldeia Mais Portuguesa de Portugal") no había estado nunca, lo conocía a través de las palabras de Torga, de Saramago, de Salvado... Las mismas que cubrían las paredes del restaurante donde hemos comido hoy. Allí reza: "Monsanto é uma pedra". Y es verdad. Como que uno no estaba preparado, por mucho o poco que conociera, para ver esa pedrera o, mejor, ese berrocal asombroso. A mucha honra llevo, por cierto, mi segundo apellido: Berrocoso, de la misma familia; que suena también (tan bien) a extremeño y a portugués.
Desde lo alto del castillo (que fuera, ay, templario) se ve medio Portugal. Esto lo han dicho todo los que lo han escalado. No es poco poder observar a vista de pájaro la extensa planicie de Idanha. La luz era perfecta (de verano) y el viento soplaba con la fuerza debida. Daba gusto recordar el paseo sentados en la mesita con una cerveza fría en la mano, junto a una pequeña ventana (con su preceptiva cortinita) que daba a una calle de piedra y a una casa de piedra, como la que sobresalía rotunda de la pared del comedor. Fue entonces cuando, luso perdido, me dije: Ángel, ¿estuviste en Monsanto?

En el cine

Conmovidos aún por la excelente película argentina El secreto de sus ojos, vimos ayer la última, divertida comedia de Woody Allen, Si la cosa funciona. No es cosa de comparar lo que ni puede ni debe serlo. Nos reímos, que no es poco. No pude dejar de poner al director en el papel del actor principal, pero él sabrá. Nueva York vuelve a cobrar el protagonismo que merece en su filmografía, por más que uno no haya visto su desafortunada peli barcelonesa.
Al lado, cómo no, una parejita habladora. El tipo no dejaba de comentar todo y de adelantarse a lo que iba a ocurrir. Pero al contrario que una de las protagonistas del filme, ay, no era vidente. Llegó un momento en que cesó en su incómodo parloteo. Al acabar, salieron de la sala delante de nosotros. Él le decía a ella: "Al final me ha gustado, me ha gustado. Eso sí, no paraban de hablar". Ya.

11.10.09

Algo serio

Me alegro de que Soledad Gallego-Díaz no olvide, desde su retiro argentino, la actualidad de la política nacional española. Y que la distancia no le impida ser tan certera como siempre.

10.10.09

Palabreros

Eso, con perdón, me parecen personas como Eduardo Galeano que parece escucharse a sí mismo esta mañana en la SER mientras conversa (es un decir) con Monserrat Domínguez. (Hace un rato era peor: hablaba Floriano en la tertulia política de A Vivir...)
"Palabrero y laurolindo", creo recordar que escribió Felipe Núñez en un verso epatante que uno tiene perdido en su memoria. Sí, eso pienso de un puñado de escritores cuya facilidad de palabra es tan envidiable como la de sus respectivas poses de literatos cuando aparecen en escena. Poco importa que sea en la radio, en la tele o en cualquier otro tablao. No daré nombres. No me atrevo. No es que estén felizmente vivos muchos de ellos sino que son vivos, que es peor. Bueno, tengo a Neruda (que escribió algunos poemas memorables) como santón de todos ellos. Y es que entre el numeroso gremio de poetas abunda esta colorida especie. ¡Y qué bien recitan sus interminables versos canoros! Impostores hay en todas partes, no tengo dudas. A pesar de que, como recuerda en Babelia José Emilio Pacheco citando al ilustrado Mayans, "en la poesía, lo que no es excelente es despreciable". Será eso.
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