19.5.12

El ciervo de Valero & Del Río Mons


















Otra de las colecciones bonitas de verdad de la Isla de Siltolá (con Abel Feu y Los Papeles del Sitio al fondo) es, precisamente, la de Anejos de Siltolá. En ella acaba de publicar el poeta Vicente Valero Cierto ciervo que vi, un puñado de poemas en prosa pertenecientes a su libro Días del bosque, con el que ganó en 2007 el premio Loewe y que, en consecuencia, editó Visor. Las ilustraciones, unas preciosas fotografías del cántabro José del Río Mons; quien ya se ocupó de otro de los libros de esta misma colección, Elogio del desierto, de Martínez Mesanza.
VV vive en Ibiza, la isla donde nació, y su casa está en un bosque. De ahí que sus versos destilen verdad, lo que no siempre ocurre cuando el poeta, a contracorriente, se acerca a la naturaleza. Lo explica muy bien otro poeta, filósofo también, Ignacio Gómez de Liaño que firma, algo más que un prólogo, "En el claro del bosque". Valero y Del Río Mons aman los bosques, dice. "Yo, sobre todo, los respeto". Y si los ama, añade, es "más como lugares de la condición humana que como lugares de vida". Destaca que la palabra latina luci servía para referirse a bosque y a luz, aunque en funciones distintas de genitivo y dativo. 
Luz es, sin duda, lo que proyecta el claro de este bosque de palabras donde uno se pierde confiado.