2.2.26

El universo López Andrada

López Andrada (Villanueva del Duque, 1957) es, sí, un autor prolífico. De libros de poesía (los últimos, Parte de ausencias y Va oscureciendo) y novelas, obras por las que ha obtenido numerosos premios. Su mundo está centrado en lo rural y, claro, en la naturaleza. Un mundo campesino y único que mantiene vivo en su memoria y pertenece, sobre todo, a su infancia (simbolizada por el machadiano azul); seres y cosas inseparables de sus propios recuerdos. En esta entrega, subtitulada “Una elegía rural”, evoca de nuevo ese paisaje del alma, siempre igual y siempre diferente. Para ello usa la medida del poema en prosa, movediza mezcla de dos géneros que, por cierto, nunca se ha preocupado de diferenciar. Lo divide en tres partes: “Ámbitos”, “Imágenes” y “Las ausencias”. Ahí, “la luz de la pobreza”, que rima con tristeza; el miedo, de posguerra, benemérita y maquis; la emigración: “Nunca olvidaré el paso umbrío de los que emigraron”; los animales: las bestias y los pájaros; el tren y los abuelos; la familia y los amigos, y en especial sus muertos (Adela, Regina, Michu, Caco…); el barro y el verano; los lugares, natales (“la tierra despoblada en que crecí”) y asumidos, como Córdoba.
“Ahí tienes el paisaje, escríbelo”, leemos. A eso se aplica. Es un testigo. Porque “vivimos dentro de una despedida”, por evitar “el liquen del olvido”, canta y cuenta con amor para que ese universo no desaparezca: “Mi reino, tan sencillo y diminuto que cabe en un recodo de mi mano”.
A pesar de su apuesta por la sencillez (“¿Cómo no ser humilde en estos campos?”), su lenguaje lírico es opulento. Cargado de adjetivos certeros y de arriesgadas comparaciones e inspiradas metáforas, donde la imaginación y lo onírico prevalecen. Según Gabi Martínez, es “uno de los últimos virtuosos de la melancolía”.
 
Alejandro López Andrada
Hiperión, Madrid, 2025. 80 páginas. 13 €.

NOTA. Esta reseña se ha publicado en EL CULTURAL.



 

Reseña uruguaya de "Meditaciones..."

Juan de Marsilio reseña Meditaciones del lugar en El País (Uruguay). Nunca es tarde si...

Una poe­sía calma y repo­sada

Cuando comen­zaba el siglo XIX nació el Roman­ti­cismo, tanto en su ver­tiente pasio­nal como en su opuesta, la melan­có­lica. Con ella entronca el espa­ñol Álvaro Val­verde (1959), cuya poe­sía selecta se pre­senta en Medi­ta­cio­nes del lugar.
La de Val­verde es una poe­sía calma y repo­sada. El abor­daje de la natu­ra­leza es esti­li­zado, a la vez sen­so­rial y con­tem­pla­tivo, esto último en el sen­tido de intuir, tras la apa­rien­cia fugi­tiva de las cosas, lo per­ma­nente, como se nota ya en Las aguas dete­ni­das, su pri­mer libro, cuyo aire se capta aquí:
Las cosas per­ma­ne­cen en las cosas: pasa la luz dudosa entre los arcos, des­cansa en los bal­co­nes colo­nia­les, bri­lla en las aguas blan­cas del invierno. Pasa la luz y nada y nadie acierta en la adi­vi­na­ción. Los sig­nos expec­tan­tes, el cielo de ame­naza. Las seña­les. ¿Acaso no ven el ful­gor que lo anun­cia?
El antó­logo y pro­lo­guista José Muñoz Milla­nes expone las influen­cias de Luis Cer­nuda con citas pre­ci­sas, tam­bién de los poe­tas meta­fí­si­cos ingle­ses y la poe­sía latina en el tópico del “locus amoe­nus”, lugar ameno que per­mite al poeta medi­tar. Señala tam­bién Muñoz Milla­nes la influen­cia de la téc­nica de la com­po­si­ción de lugar, pro­puesta por San Igna­cio de Loyola en sus Ejer­ci­cios espi­ri­tua­les. El pai­saje puede ser real o ima­gi­nado, y al mirarlo, el poeta cons­truye otro pai­saje. Val­verde tiene con­cien­cia de ese arte de la mirada excén­trica, como puede verse en el frag­mento del poema “Com­po­si­ción de lugar”, del libro Ensa­yando cír­cu­los:
El ángulo difiere, es otra desde aquí la pers­pec­tiva. No basta este deta­lle para hacer que de pronto todo pase por fal­sa­mente nuevo.
(...)
Hay algo inde­le­ble en los per­fi­les de cuanto, dete­nido, me rodea.
En resu­men: una muy buena anto­lo­gía de un poeta mayor, que invita a la lec­tura inte­gral de su obra.

MEDITACIONES DEL LUGAR, Anto­lo­gía poé­tica (1989-2018), de Álvaro Val­verde. Pre-Textos, 2024. Valen­cia, 154 págs.