De Salas (Madrid, 1999), ya sorprendió con Los reales sitios,
un libro de calidad ineludible. Pagaba, según su editor, Unai Velasco, “los
peajes que se le piden al poeta: singularidad, presencia en el mundo y
articulación de la lengua”. Vuelve a apostar por él y el salto adelante
impresiona. Alude en su nuevo prólogo a la poesía poética y a “la
estética marica” que lo vertebra, menciona a Álvaro Pombo y resalta su
“cumplida dimensión epopéyica” en torno a la historia decimonónica española de
la época de Isabel II (con obras de ingeniería como el canal que lleva su
nombre y guerras carlistas), siglo al que este libro remite sin renunciar a la
modernidad y, lo que considero más importante, a hacer avanzar la poesía por
caminos no transitados.
Consta de siete partes. La primera se centra en el citado cauce
artificial, a partir de textos de Severino Bello, “el ingeniero”. Ya se aprecia
ahí la originalidad del proyecto lírico (léase “El curso alto”) y una voz
sólida que no parece, paradójicamente, lírica. El lenguaje documental y técnico
se transforma con naturalidad en poesía y el formato soporta el uso de la prosa,
del versículo o del verso, digamos, tradicional, que domina y cincela para
darle aspecto de sentencia. Tanto da que en el poema extenso como en el breve. En
la deliberada clasicidad o en la arriesgada experimentación (como en “Arbre
magique”). El oído siempre disfruta.
También pronto comprueba el lector que De Salas no le hace
ascos, al revés, a la transgresión y al desenfado, al juego y al humor (así, en
“El ancho ibérico”), hable de amores, de política, de trenes, de ciudades o de
arquitectura (lo que me ha recordado al Aníbal Núñez de Alzado de la ruina o
al Ferlosio hidráulico). Tampoco a la experimentación, como en esos poemas que
fluyen como sólo un río sabe hacerlo, sin atender a la puntuación ni a otra
cosa que no sea ritmo y discurso, o al usar el fanfic. No se sale
indemne de El siglo. Turba.
Juan de Salas
Ultramarinos, Barcelona, 2025. 160 páginas. 18 €
NOTA: Esta reseña se ha publicado en El Cultural.

