15.12.23

2023: UN EXUBERANTE AÑO POÉTICO

Este es el artículo publicado en EL CULTURAL donde repaso, en efecto, el año poético. Con las limitaciones de espacio que hay que asumir y las propias de quien llega hasta donde puede. Mantengo el título que le di y las últimas correcciones que incorporé. Para evitar distingos, no me atreví a mencionar una muerte que me ha afectado especialmente: la de la poeta Marta Agudo. Que al menos conste aquí. 
No soy responsable de la elección de la fotografía que ilustra el texto y creo que el asunto de las memorias de la viuda de Alberti es lo menos sustancial del artículo, pero respeto el sesgo periodístico que siempre predomina en estas decisiones.
Lo peor, ay, es elaborar la lista de libros que debo enviar cada año. De "los mejores", se dice. Calificaciones aparte, todos me parecen dignos de elogio. Debo aclarar que hasta la presente edición, los críticos no debíamos tener en cuenta las novedades de nuestros colegas, y me parecía bien. En esta ocasión esa norma se ha suprimido y por eso -muy agradecido a mis votantes-, en la selección final aparece mencionado un libro mío. En el noveno puesto. No, no tuve el cuajo de votarme a mí mismo. 
Añado la lista que envié de mejores libros traducidos, que no se ha tenido en cuenta. Ya que la hice...

La del 23 ha sido una añada excelente. Confirma lo que venimos manteniendo: que la poesía en España, tanto la escrita en nuestro idioma como la traducida (este año, de cosecha magnífica), goza de una óptima salud; opinión que se sostiene de la única forma posible: con buenos libros. Solventes y necesarios, no “los demasiados” de Zaíd. Para intentar ordenar el caos, se inventaron las listas. Soy reacio a ellas. Porque uno escoge entre lo leído, que dista de ser todo, y sobre la base del propio criterio. Prueba de lo afirmado más arriba, esta de El Cultural. La encabeza El dorado, un libro escrito en estado de gracia por el cordobés Rey (el último que publica, dice). Le siguen Euforia, de Marzal, que regresa por todo lo alto a la poesía trece años después, y El baile de los pájaros, de Basilio Sánchez, un nombre imprescindible de la Generación de la Democracia. Obras espléndidas son también el arriesgado, por motivos temáticos y formales, Libro mediterráneo de los muertos, de María Ángeles Pérez López, y el melancólico Flores de fuego, que confirma la voz de Victoria León. De los que quedan, voté (el máximo) por Estancia de la plenitud, del conspicuo Fermín Herrero, y por Demonios, de Ben Clark, pura frescura. No llegué a tiempo de leer los de Prado y Carnero, un verdadero maestro. Más allá de estos títulos, conviene recordar, porque quedan fuera del recuento, las poesías reunidas. Por edad, de Carlos Edmundo de Ory, Julia Uceda, Francisco Ferrer Lerín, Víctor Botas, Pablo Guerrero, Jon Juaristi, Miguel Casado, Francisco Javier Irazoki, Fernando Aramburu, Carlos Alcorta, Aurora Luque…
Este año –el del fallecimiento de grandes poetas como los norteamericanos Louise Glück y Charles Simic (ambos publicaron libros este año aquí), y del neerlandés Henrik Nordbrandt– se ha reconocido con premios de importancia a tres mujeres: la uruguaya Circe Maia (Federico García Lorca), la nicaragüense Gioconda Belli (Reina Sofía) y la gallega Yolanda Castaño, la séptima poeta que recibe el Nacional en las ocho últimas ediciones. La situación predominante de la poesía dizque femenina se evidencia, por ejemplo, en las últimas entregas de Julia Otxoa, Esther Ramón, Berta García Faet o Vanesa Pérez-Sauquillo. Más allá –la poesía no tiene género: lo es o no–, incidiría en la presencia de buenos libros en todas las generaciones del panorama. De novísimos como Carnero y De Cuenca; ochenteros como Benítez Reyes y Antonio Moreno; y, mayormente, jóvenes, que no dejan de deparar sorpresas. Basta con fijarse, por no hablar de sellos clásicos, en los catálogos de La Bella Varsovia, Ultramarinos o La Isla de Siltolá y en colecciones como Adonais, al alza.
Volviendo a los galardones, mencionaría a algunos ganadores con libros plausibles: William González Guevara (Hiperión), Rodrigo Olay (Emilio Prados), Juan Vicente Piqueras (Ciudad de Lucena), Pedro Flores (Generación del 27)…
Luis Antonio de Villena dio a la imprenta un controvertido libro sobre su amistad con Francisco Brines que contrasta con la emocionante elegía que le ha dedicado Vicente Gallego. Polémica han resultado también las memorias albertianas de María Asunción Mateo. ¡Menuda polvareda!
No quisiera olvidar en este sucinto recuento cinco perspicaces ensayos de poesía: Diez ventanas, de Jane Hirshfield; Ensayos completos, de Louise Glück; El sueño cumplido, de Eloy Sánchez Rosillo; Contra los influencers, de Martín Rodríguez-Gaona; y Jacob y el ángel, de José Luis Rey.
Cerrado el plazo para enviar las listas, siguen llegando a mi mesa nuevas entregas. Tan interesantes como Cuando hable el gato, de Álvaro García, otro que regresa, y La imperfección de la belleza, del sigiloso Carlos Medrano. E la nave va.

MEJORES LIBROS DE POESÍA DE 2023

ESPAÑOLES

El dorado, José Luis Rey (Visor)  
Euforia, Carlos Marzal (Tusquets)
El baile de los pájaros, Basilio Sánchez (Pre-Textos)
Libro mediterráneo de los muertos, María Ángeles Pérez López (Pre-Textos)
Flores de fuego, Victoria León (Vandalia)
Estancia de la plenitud, Fermín Herrero (Pre-Textos)
Demonios, Ben Clark (Sloper)
Paradero desconocido, Benjamín Prado (Visor)
Sobre el azar del mapa, Álvaro Valverde (Tusquets
Perfil perdido, Guillermo Carnero (Visor)

EXTRANJEROS

Verdadera vida, Adam Zagajewski (Acantilado)
Poesía reunida, Kathleen Raine (Linteo)
Junto al pozo del vivir y el ver, Charles Reznikoff (Kriller71)
Lo que está en los diarios, Christa Wolf (papelesmínimos)
Tierra adentro, Louis Brauquier (La Veleta)
Marigold y Rose. Una ficción, Louise Glück (Visor)
Diario de otoño, Louis MacNeice (Pre-Textos)
Ágora, Ana Luísa Amaral (Sexto Piso)
No pudimos ser amables, Bertolt Brecht (Galaxia Gutenberg)
Homérica, Phoebe Giannisi (Vaso Roto)