22.3.10

Ayer, Día de la Poesía

En su columna habitual de Hoy, Irene Sánchez Carrón (a la que se le acaba de conceder la Cereza de Oro en su natal Valle del Jerte) se preguntaba para qué sirve la poesía.
José Luis García Martín, también volvía en el suplemento cultural de Abc sobre ese tema (a propósito de un libro que estoy deseando leer, Isla Decepción, de Rafael Fombellida) y titulaba la suya "Contra la poesía".
Una y otra son capaces de decir cosas muy sensatas sobre tan insensato asunto. Menos mal.

21.3.10

Perlas cultivadas

Francisco Huerto, librero y editor de Carisma libros (sin comentarios) le pregunta a la consejera de Cultura de la Junta de Extremadura (que se ha sometido a un cuestionario de "personajes culturales" de Badajoz coordinado por la periodista Mercedes Barrado): "En la convocatoria anual de 'ayudas a la edición' recogida en el DOE, ¿por qué no se detallan los puntos obtenidos en cada apartado por los diversos solicitantes en base a los cuales se conceden o deniegan dichas ayudas y las cantidades que se les asignan?. De otra forma se crea una clara indefinición, una manifiesta desinformación y cierta sensación de arbitrariedad en la concesión de las citadas ayudas". Y ella le responde: "Cualquier persona que lo desee puede solicitar en cualquier momento en la Consejería saber la puntuación que se da a cada concurrente y por qué. Por otro lado, vamos a llevar a la Asamblea la creación de un Consejo para la Edición del Libro en el que estarán representados libreros, editores y autores para dar una participación amplia. Ellos serán los encargados de decir qué vamos a editar y por qué".
Uno, que siempre estuvo en contra de ese disparate (me refiero al Consejo en cuestión, impulsado por el PP de la mano de uno de sus ideólogos culturales, pero podía aludir a la última frase de su respuesta), uno, decía, se pregunta también: ¿y para qué servirá entonces el director de la citada Editora? Supongo que se amortizará el cargo ahora que los recortes están a la orden del día. Y con razón, añado. Para decidir ya estarán otros. Siquiera sea sobre el papel. Así estamos.

¿Qué?

De acuerdo, llámenme tiquismiquis, pero en cuanto le mientan a un poeta la defición de poesía éste, a falta de revólver, suele echar mano de la expresión "jugar con fuego". Lo digo porque Joan-Ignasi Ortuño (un periodista cultural de Hoy que se acaba de presentar como poeta en la Biblioteca Regional de Extremadura) planta en mi boca algo que o yo no recuerdo o él confunde. Es verdad, ay, que uno se pone a veces estupendo, pero de ahí a esto: "La Poesía (la licencia de la mayúscula confiesa que es suya, menos mal), fundamentalmente, es un instrumento de profundización en el inconsciente, en cierto modo, una búsqueda de la revelación sagrada de la vida". Con todos mis respetos para el que lo dijera, uno no ha sido. O si lo lo fui, cosa que dudo muchísimo (¿será un principio de Alzheimer?), ahora no lo soy. Vamos, que le costaba muy poco a este hombre haber hecho lo que con los demás encuestados: llamar y preguntarme por ese delicado asunto aquí y ahora. Pueden estar seguros, queridos lectores, de que no hubiera dejado caer semejante galimatías. Se usan ahí palabras que no gasto, por el simple hecho de que no creo en ellas: inconsciente, sagrado, revelación, etc. Ni siquiera, me temo, cuando leía con fervor a María Zambrano. En fin, perdonen, pero no me hago responsable del pésimo enunciado. ¡Faltaría más!

20.3.10

Auf Wiedersehen, Clara

Sí, porque este adiós alemán se traduce, al parecer, como "a verse otra vez". A uno le da un poco de pena dejar a Clara, a Ratón y al resto de los personajes con los que uno ha viajado estos días por Alemania. Dejar esas ciudades llenas de ríos, monumentos y bombones, los momentos blam, al sobrino Kevin (y su presunto síndrome de Asperger), las jaquecas de la señora escritora y, en general, esa reflexión, entre irónica y humorística, sobre el matrimonio que va entreverada entre las páginas de Viaje con Clara por Alemania y que acaso sea lo más interesante y sustancial del libro. Aramburu ha escrito una obra tan deliciosa como el chocolate que cada poco degusta Ratón, alguien, por cierto, que a uno, que no lo conoce, se le antoja bastante parecido al Fernando que nació en San Sebastián en 1959 y que vive desde 1985 en Alemania. Sobre todo en lo que concierne a su sentido del humor, que, como acabo de decir, está en la base de esta novela. Sin entrar en el tópico autobiográfico, desmontado de antemano por él, no me cabe duda de que detrás del "Gracias, Alemania" que "ratoncito" pronuncia en la Isla de Rügen está la expresión concisa de un dilatado homenaje a ese país, no exenta de una moderada crítica a la forma de ser de algunos de sus paisanos.
He mencionado la palabra matrimonio y uno, que lee poca novela, no puede por menos que extrañarse de que un escritor español aborde ese asunto (por no decir problema) con la naturalidad debida. Sólo en las páginas de los diarios de Trapiello he leído, salvando todas las distancias, algo semejante. Habrá más, no lo dudo, pero a mí se me escapa. Y ya que menciono la palabra, en esta crónica viajera hay mucho de diario, lo que da un tono al libro que este humilde lector agradece. No leo para entretenerme -ignoro si por remilgos educacionales y religiosos parecidos a los que arrastra Clara a ratos- y, sin embargo, esta novela parece escrita para eso. No lo creo. O no del todo. Quiero decir que, por más que entretenga y hasta divierta, el verdadero festín está en las palabras, como debe ocurrir en literatura. Es por lo bien escrita que está (y que me perdonen los puristas y el propio autor por mentar a la "bicha") por lo que he disfrutado más, lo que viene a demostrar que no hay empeños mayores, medianos o pequeños entre los que aborda un escritor de fuste.
Para que no decaiga, sigo con la novela. Me espera otro vasco, Kirmen Uribe, su Bilbao-New York-Bilbao, y luego la Dublinesca, de Vila-Matas. Dos nuevas entregas de Seix-Barral que debo agradecer, otra vez, a Nahir.

19.3.10

Edad y necios

Debo ser más joven de lo que pienso. Según Juan Goytisolo, don Manuel Azaña decía que a partir de cierta edad se aprende a dejar en paz a los necios. Uno, ay, no siempre puede.

18.3.10

Cuestionario Proust

En busca de otras Ítacas, el blog literario de María Jesús Silva, publica una sección titulada "Los escritores y el Cuestionario Proust" donde ya se han aparecido las respuestas de diez autores. Ahora le llega el turno a uno.

Nueva casa

Elena García de Paredes nos presenta su nueva casa.

17.3.10

"Instrumentos de sopro", de Ruy Ventura

Acaba de ser publicado nas edições Sempre-em-Pé, sediadas em Águas Santas (Maia) e responsáveis pela revista de poesia DiVersos, o novo livro de Ruy Ventura, intitulado Instrumentos de Sopro. Esta colectânea de poesia do autor de Chave de Ignição está integrada na colecção UniVersos, contando com um prefácio do poeta brasileiro C. Ronald.
O livro agora publicado nasce da colectânea intitulada El lugar, la imagen, editada em Espanha pela Editora Regional da Extremadura no ano 2006, com tradução para castelhano de Antonio Sáez Delgado.
É dedicado a Fernando Guerreiro e aos poetas espanhóis Álvaro Valverde, Antonio Reseco e José María Cumbreño.

No me resigno a añadir que la editorial Sempre-em-Pé acaba de publicar en portugués, después de un largo proceso de más de treinta años, el libro Peregrinación a las fuentes, de Lanza del Vasto. Doble alegría.

16.3.10

Bandazos

Y van... Ahora le toca al espinoso asunto de la programación del Festival de Teatro Clásico de Mérida (o como quiera que se llame ahora). Informa C. J. Vinagre en Hoy. Y aquí.
El Periódico Extremadura da una nota de Europa Press.

Añadido a la entrada anterior

Tiene razón Juan Cerezo: la colección Nuevos Textos Sagrados no publica traducciones. Me cegó el entusiasmo (y no tuve la debida quietud, como en el título de la antología del Romanticismo alemán que editara Marí hace años). Por lo pronto el libro está ahí (y vendiéndose muy bien en Cataluña). En su lengua.

15.3.10

Marí

Me recuerdo, recién casado, leyendo, en el pisito de la calle San Gil, El Preludi, primer libro de poemas de Antoni Marí. Tengo dos ejemplares -uno de ellos intonso- del delgado y sobrio volumen que publicó Quaderns Crema en 1979, cuando ni la editorial ni Vallcorba eran lo que hoy, bajo otro nombre la primera, son.
Intentaba, casi al mismo tiempo, traducir con la ayuda del diccionario esos poemas que luego, en el 86, nos daría en un magnífico castellano Antonio Colinas, ibicenco (por entonces) como él, en la inolvidable Llibres del Mall.
Ya he contado -uno, ay, se repite- que descubrí su poesía gracias a un libro capital en mi educación literaria, la antología La Nueva Poesía Catalana, de Marco y Pont (Plaza & Janés, 1984). La suya y la de tantos, añado.
Ahora, otra tarde semejante, leo con idéntica pasión Han vingut uns amics. También con parecidas limitaciones pues el catalán de uno, tanto en la intimidad como en público, es por desgracia muy básico.
El extenso poema me recuerda, por su tono, al mejor Eliot, el de los Cuatro Cuartetos. Al que cita, por cierto, sin nombrar.
Voy por la mitad y estoy tan deslumbrado como encogido por la honda pero sencilla experiencia vital que logra expresar.
Por el bien de nuestra poesía, la española (que es incomprensible, preciso, sin la escrita en catalán) debería traducirse al castellano cuanto antes. En Nuevos Textos Sagrados, por ejemplo. De Tusquets a Tusquets.

"Nombres del árbol", de Antonio Moreno

He estado leyendo y releyendo (sigo en ello) el último libro de Antonio Moreno (Alicante, 1964) que, como ya se dijo aquí, ha publicado Tusquets en su colección Nuevos Textos Sagrados, algo que vuelve a demostrar el carácter plural de la misma. Antoni Marí (también tengo a mano su nuevo, emocionante libro) ha sabido dirigirla con mano segura, por más que, como es lógico, uno siga echando de menos algún nombre. Mientras se pueda decir que son todos los que están, la cosa va bien. O eso pienso.
Volviendo a Moreno, no cabe duda que uno se siente muy cercano a esta poesía y que, por eso, el lector que soy lo ha tenido fácil. La naturaleza, el sosiego, la meditación dan forma a un mundo que los que ya habíamos leído sus poemas sabemos propio pero transferible. Un mundo, conviene añadir, construido a partir de elementos esenciales (el amor, la muerte, el paso de los días...) y levantado con palabras no menos primordiales. Tan sencillas y "gastadas" como necesarias. Aunque todo esté basado en el asombro que causa el vivir, no hay estridencia en estos versos que se leen con el tono de confidencialidad que le cabe a lo dicho en la penumbra de las conversaciones.
No creo que a Antonio Moreno le importe que uno diga que toda su poesía (y  también su obra diarística, tan ligada a ella) podría acogerse a un título que ya utilizara su maestro (y editor) Andrés Trapiello: "El mismo libro". El mismo sí, pero siempre diferente porque distinto es el hombre que a lo largo del tiempo lo va escribiendo.
Como en otras ocasiones, ignoro si es un libro de madurez o el mejor de los suyos. Me basta y me sobra con haberlo leído y comprobar que sigue siendo del poeta que ya era.

14.3.10

Moñino

Hoy se cumplen cien años del nacimiento del bibliófilo extremeño Antonio Rodríguez-Moñino. El suplemento Trazos le dedicó ayer unas páginas donde sobresalía el artículo de José Luis Bernal (quien publicó en su día en la Editora un Cuaderno Popular sobre el académico de la Española natural de Calzadilla de los Barros) que no pierde de vista a su maestro Rozas. La biblioteca de Cáceres (su directora también colabora en el homenaje) lleva su nombre (y el de su mujer, María Brey) y allí dará  mañana una conferencia Víctor Infantes, como recuerda Lama.
Uno tuvo ocasión de asistir a un homenaje que le tributaron a Moñino en Parla hace unos años, donde entonces era alcalde Tomás Gómez.
Cuando estaba en el Plan de Fomento de la  Lectura, tuve ocasión de promover la edición masiva (en una de las campañas de "Un libro, un euro") de su libro Historia Literaria de Extremadura, con la complicidad, conviene decirlo, de Joaquín González Manzanares, que, también en Trazos, le dedica su sección Personajes Literarios Extremeños. De bibliófilo a bibliófilo.
Con extremeños así da gusto. 

13.3.10

Zoki en Extremadura

Después de un insensato paréntesis (qué tragaderas, Ángel), el Aula Díez-Canedo de Badajoz vuelve a invitar a un poeta (digno de tal nombre), lo que ha venido haciendo, salvo contadísimas excepciones, desde el 92 del pasado siglo. Con Francisco Javier Irazoki (que leerá sus poemas el próximo 16 de marzo), volverán a la sala del MEIAC los habituales, gente acostumbrada a escuchar, en la voz de sus autores, palabras verdaderas.
El día anterior, por cierto, Zoki hará lo propio en el Aula Guadiana de Don Benito-Villanueva de la Serena. Podrá recrear entonces el viaje que su amigo Fernando Aramburu realizó hace muchos años a esas tierras en busca de la poesía encontrada. Una alegría.

Moradiellos

El historiador Enrique Moradiellos, un lujo de la Universidad de Extremadura, conversa en el Hoy con Juan Domingo Fernández.