1.9.15

Revistero (1)

Lo dice alto y claro Maícas, director de Turia en la nueva entrega de sus diarios: "Continuaremos siendo promotoras de pensamiento crítico, analizaremos y debatiremos con rigor sobre lo que está pasando, fomentaremos la creatividad, almacenaremos y recuperaremos la memoria colectiva, continuaremos postulándonos como lugares donde integrar la riqueza y diversidad de nuestros creadores y estudiosos... Y, sobre todo, seremos espacios de libertad y mestizaje cultural, ideológico y estético". Se refiere a las "invisibles" revistas culturales, ninguneadas por los grandes medios y los poderosos nombres, esos que, presuntamente, crean opinión. Esta vez no ha podido callarse y denuncia una sangrante situación que no deja de ser síntoma de la degradación cultural, en el sentido más serio y profundo, de este país. Para combatir esa indignidad existe Turia. Y Clarín y Cuadernos Hispanoamericanos y tantas otras que, por fortuna, resisten. Por eso hablamos de ellas cada poco en este rincón. ¡Qué menos!
Así, abre uno la primera y se encuentra a Gustavo Martín Garzo hablando de los personajes de Delibes y de la importancia del paisaje, "que siempre es naturaleza que se ofrece", en la obra del genial escritor castellano. Luego, el crítico Manuel Rico (recién vapuleado por Chus Visor en la famosa entrevista de Nuria Azancot, que ha vuelto, para El Cultural) defiende y elogia la poesía de Félix Grande. Más adelante, hay acercamientos a las obras de Javier Marías, el descolgado Jean Toomer y del joven poeta Abraham Gragera, que se abre paso a pesar de las tortuosas palabras de Rafael Morales. Poco propenso a las narrativas, cortas y largas, deja uno para mejor ocasión la sección  de "Taller", a buen seguro interesante, y se adentra en la de "Poesía" donde encuentro un puñado de poemas extraordinarios que firman, entre otros, de los conocidos (por mí), Clara Janés, Luis Antonio de Villena (que alude al último retrato de Machado), Amalia Bautista (una poeta imprescindible), Antonio Lucas (más concreto y emotivo que nunca en "Hospital"), Jordi Doce (que la clava con "Incógnita", uno de los mejores poemas que le he leído), Marta Agudo, Ángel Petisme, Manuel Neila, Pilar Adón...
Me salto también el dossier sobre Böll, porque apenas si conozco algo suyo, y leo del tirón, y con entusiasmo, la entrevista que hace a Andrés Rábago, El Roto (que ilustra el número), Paloma Torres. Ahí se ve qué esconden las viñetas de este humorista y pensador, el mejor editorialista de la prensa española, día sí y día también. 
Recuerda el citado Maícas al poeta y traductor Ángel Crespo, veinte años después de su muerte, el dossier que le dedicara su revista en 2009, ahora que han vuelto a reunirse en Calaceite un grupo de amigos y estudiosos de su obra; jornadas que conozco gracias al testimonio directo del citado Jordi Doce, que estuvo allí, responsable (lo adelanto) de una antología de poemas de Crespo para la colección que ambos dirigimos en la Fundación Ortega-Muñoz
Para terminar, aragonesismos y teruelanos mediante, repaso las reseñas de los libros de poesía, no pocos comentados ya aquí. Dos van firmadas por uno: la dedicada a la antología de poesía argentina que publicó Vaso Roto y sobre La gratitud, de Fermín Herrero. 

De Clarín uno no se ha perdido el artículo de poética narrativa que abre esta entrega, de Juan Bonilla ("Pedro y el lobo"); ni el de Luis María Marina dedicado a la revista portuguesa Orpheu (sus dos números cumplen 100 años); ni el de Fuster sobre el País Vasco de Baroja; ni el de Benítez Ariza sobre Juan Ramón (a través de varios libros recientes que le mantienen bien vivo: el Epistolario (Residencia de Estudiantes), las Entrevistas (Fundación Lara), el Diario 3 de Zenobia Cambrubí (Alianza/Universidad de Puerto Rico) y Vida: Días de mi vida, la autobiografía que ha empezado a publicar Pre-Textos; ni el de Rodrigo Olay sobre Campoamor y Bécquer. 
Antonio Ansón traza un interesante retrato del "poeta y fotógrafo" Gérard Macé y Ana Vega otro sobre el pintor y poeta (esto es de mi cosecha) Miguel Galano. 
Lo que más me ha gustado del 117 de Clarín han sido los poemas del estadounidense Donald Hall, "un clásico americano", que presenta y traduce Hilario Barrero. Pasó hace tiempo por aquí, por culpa de su mujer, la excelente poeta Jane Kenyon. Hay, es verdad, un par de libros suyos publicados en Valparaíso: Eagle Pond (que ya he leído) y La cama pintada, y otro en Vitrubio, que tampoco conozco, pero los versos que ofrece Barrero son de una calidad extraordinaria y en castellano o español suenan perfectos. Una pena, según me cuentan, que la prevista antología del de New Hampshire a la que pertenecen quede aparcada de momento por problemas de derechos de autor. 
Otro tanto cabe decir de los impresionantes diarios del excelente poeta argentino Pablo Anadón: Hay que intentar vivir. Divagaciones de convalecencia (Abril-junio 2014)
Cuenta José Luis García Martín, director de la revista, que en la última convocatoria de los Premios Princesa de Asturias defendió la candidatura de Juan Mayorga, al que Saúl Fernández entrevista. Por su parte, Cristóbal Ruitiña y Alfonso López Alfonso hace lo propio con María Luz Melcón (Pola de Lena, 1943), una novelista rara y guadianesca que sólo ha publicado tres novelas, a pesar de que con la primera ganó, con menos de treinta años, el Premio Barral. 
Para terminar, Mario Martín Gijón publica su "Breve diario de Taipéi" (Taiwan), en "Paliques" se reúnen numerosas reseñas y en "Las cartas boca arriba", "Crónicas de La Edad de Oro", de Carlos Moreno Guerrero, y "Dragó es Roldán o la confrontación con la muerte como alimento literario", de Javier Redondo Jordán, que, por supuesto, no he leído. 

Cuadernos Hispanoamericanos llega a su número 780 y se abre con un justo y necesario dossier dedicado al poeta venezolano Rafael Cadenas (con entrevista de Antonio López Ortega). Le sigue otra entrevista, de Carmen de Eusebio al canario Andrés Sánchez Robayna. Eduardo Mitre recupera a dos poetas cubanos: mi admirado Eliseo Diego y Fina García Marruz. Julio César Galán explica la concepción de la crítica literaria de Cernuda (suponemos que fue su ponencia en el pasado encuentro sobre el poeta sevillano que tuvo lugar en Cáceres). Luisa Shu-Ying Chang analiza las precoces traducciones del poeta y diplomático colombiano Guillermo Valencia ((1873-1943) de poetas chinos, a la luz de "Las Bellas Infieles", esto es, trasladando la obra de Li Po o de Tu Fu a las maneras del verso modernista. Por fin, Fuster, Juristo, Moga y otros críticos se ocupan de las pormenorizadas reseñas que cierran el volumen.
En el número doble siguiente, 781-782, se incluyen dos dossieres. Uno dedicado a las mujeres españolas en ultramar y otro a el Hispanismo. En este segundo he leído con mucho interés los artículos de Anna Caballé, José M. del Pino y Laura Freixas, que no puede por menos que titular el suyo, a tenor de lo bien que la tratan en las universidades norteamericanas, "Gracias, gracias, gracias". De lo leído, que no es todo (me gusta mencionarlo), destaco el magnífico ensayo de Guillermo Carnero sobre la poesía (y más) de María Victoria Atencia, que él, se puede decir, nos descubrió; y el de Eduardo Moga sobre la traducción de Whitman, que ha publicado en Galaxia/Círculo de Lectores, con la inserción de un caso práctico (un fragmento del poema 33 de Canto a mí mismo) donde se demuestra a qué dificultades hubo de enfrentarse. Él y cuantos lo intentaron antes, pues, como declara, toda traducción es a la postre "colectiva".
Carmen de Eusebio entrevista a Manuel Longares y el boliviano Eduardo Mitre nos presenta tres hermosos poemas.
No está de más que mencione, como ejemplo de ese tipo de ejercicios filológicos de altos vuelos que suelen ofrecernos los especialistas en tal o cual autor, "La perdiz de Federico García Lorca", que firma el profesor y poeta José Antonio Llera.