28.2.09

A fala

Anuncié la llegada de esta carta. Y sin necesidad de ser adivino.

Berlin dixit

"Una de mis convicciones, por ejemplo, es que hay valores morales, sociales y políticos que chocan entre sí. Me es imposible concebir un mundo donde puedan reconciliarse ciertos valores. Creo, en otras palabras, que algunos de los valores últimos según los cuales viven los hombres no pueden conciliarse ni combinarse, no ya por razones políticas sino, en principio, conceptualmente. (...) Ciertos valores humanos no pueden combinarse porque son incompatibles: de modo que hay que elegir. Elegir puede ser muy doloroso".

27.2.09

Despedidas

Julio Pérez deja la dirección de la Universidad Popular de Plasencia. Ya es oficial, aunque a los amigos nos lo había comunicado hacía tiempo. Es difícil, por no decir imposible, trabajar al lado de los políticos, esos engreídos diosecillos. Ni ellos ni nadie podrán, eso sí, quitarle "lo bailao". Hace bien buscando otros aires. Ganará con ello, hablo por experiencia. Por otras razones se fue hace meses de la biblioteca municipal Felisa y uno, ay, no ha tenido la deferencia de darle las gracias por su trabajo y, de paso, decirle adiós. No me cabe duda de que, por jubilación o por cansancio, perdemos los ciudadanos placentinos.

La "nueva" catedral de Plasencia




















Hace tiempo que la catedral nueva de Plasencia está cerrada por obras. Algunos privilegiados han podido comprobar el estado en que se encuentran y ver cosas tan interesantes como la que muestro. Así era lo que nunca llegamos a ver como tal. Hasta ahora. El pan de oro ha vuelto a dorarla. Omitiré, por si acaso, el nombre del autor de las fotografías. No sin agradecerle, eso sí, la primicia.

26.2.09

El profesor Senabre

Don Ricardo Senabre se jubila. Con ese motivo, las Universidades de Salamanca y Extremadura editan Teoría y análisis de los discursos literarios. Estudios en homenaje al profesor Ricardo Senabre Sempere. Uno ha colaborado en el volumen con un poema. Lo "cuelga" Miguel Ángel Lama en su blog y, de paso, hace un comentario al mismo; algo muy senabriano, por cierto.

Pablo en el Abc

Berlin y los poetas

Son muy conocidos sus encuentros con poetas rusos, con Boris Pasternak y, sobre todo, con Anna Ajmátova. Algunos ha dicho que entre ellos hubo incluso enamoramiento. En sus conversaciones con Jahanbegloo menciona también a Brodsky, a quien calificó a finales de los ochenta como "el mejor poeta ruso vivo". Pero Berlin conoció y trató, por ejemplo, a otros poetas ingleses como W. H. Auden, Louis MacNeice, Day Lewis y, sobre todo, Stephen Spender (que vuelve a ser traducido al español, ahora en Pre-Textos). Éste cita a Berlin en World within a World, su autobiografía. Aparecen, además, nombres como el de los también rusos Tsvietáieva, Mandelstham y Blok. Le gusta, dice, Yeats y considera un "poeta estúpido" a Francis Jammes. En todo caso, gustos a parte, de lo que no cabe duda es de que el filósofo, contra la norma, apreciaba la poesía y eso, en alguien al que uno tiene por inteligente, siempre es de agradecer. Puede que por aquello de vivir en las catacumbas.

25.2.09

Ludwik Filip Czech

No deberías perderte los poemas de este poeta polaco nacido en Gdansk en 1959. Los traduce Abel Murcia y están en su blog.

24.2.09

Berlin

Aprovecho el descanso laboral propiciado por los inexistentes carnavales placentinos para leer Conversaciones con Isaiah Berlin, de R. Jahanbegloo. La edición es de Arcadia, aunque en 1993 Muchnick publicó una primera versión de la obra.
No se me antoja nada mejor para estos tiempos revueltos que leer al liberal judío nacido letón pero vivido británico. La filosofía, la política, la poesía, casi nada se escapa del interés de este imprescindible historiador de la las ideas.

MF

Andrés Ibáñez dice "extraer una póetica" de la lectura de los ensayos del músico Morton Feldman. "Una poética que comienza con la postura, que comienza con la atención, que no paga tributo a la Historia sino al espacio, al vasto espacio de lo posible, que se compromete con la vida y no con la sociedad, que busca la liberación total del ser humano, que no da nombre a las cosas y que, más allá de escuelas y teorías, busca la creación de una voz reconocible, personal, privada. No sé si es posible vivir así. Pero sí es posible intentar, al menos, escribir así".

22.2.09

Pablo Guerrero

Ayer llegó a casa su nuevo disco, Luz de tierra. En él, Pablo Guerrero canta a quince poetas extremeños de ahora. Está dedicado a la memoria de Fernando Pérez y de Ángel. Lo escuchamos camino del campo. A Alberto, que es un beatlemaniaco (sólo escucha, como quien dice, esa música), le gustó mucho. "Los pasos de noviembre" se titula la canción con mi letra. Se trata de un poema incluido en Desde fuera, del ciclo Lugares del otoño. De él dice, en la entrevista que le hacen en Hoy, que es "muy austero, más obsesivo". Vamos, como uno. Bromas aparte, la canción le ha quedado muy bonita, pero también muy triste. No era otro mi estado de ánimo cuando lo escribí. El que evoqué de aquella calle perdida de Madrid y que él, con la ayuda de Santi Vallejo, ha hecho canción.
La madurez, no descubro nada, le sienta a Pablo Guerrero estupendamente. Escriba él las letras, como ha hecho siempre, o las tome, como en este caso, de otros, el resultado es excelente. Marca de la casa. Luz de tierra volverá a sorprender a los más exigentes. De paso, airea los versos de un puñado de poetas extremeños que se empeñaron, sobre todo, en acabar de una vez por todas con la cerrazón y el anacronismo.

21.2.09

El olivo y el acebuche

Uno se precia de no tener en la biblioteca demasiados libros sin leer. Soy de los que compran para eso, no para acumular volúmenes en las estanterías. Siempre he ido a tiro hecho, fiándome de mi información y de mi instinto. Tampoco mi economía ha dado nunca para más. Con todo, algunas obras se me atraviesan. Eso debió pasar con El olivo y el acebuche, de Vincenzo Consolo. El epígrafe del último libro de Julián Rodríguez, tomado de ahí, me trajo a la memoria esa lectura pendiente. Hace unos días, buscando no sé qué (nuestra biblioteca no está muy ordenada), me topé con el libro y ya no lo he soltado. Lo publicó Muchnick en 1997. De nuevo mi querida Sicilia es el motivo. De género inclasificable (está en la colección de Pensamiento), el autor de La sonrisa del ignoto marinero se acerca, sobre todo, a la poesía. No hay manera mejor, quizá, para intentar comprender al misterio que encierra esa isla. Bueno, tampoco la novela, seamos justos, ha sido ajena a ese desvelamiento. Y ya que de novelas hablo, cuánto me han gustado los capítulos que dedica al huido Verga, el de Los Malavoglia. O el evocado encuentro entre el poeta bavaro von Platen (que escribiera sobre Yuste) y Leopardi en Nápoles. Detrás del espléndido paisaje siciliano -ciudades (Segesta, Siracusa, Catania, Trapani, Mazara...), ruinas, pueblos, campo, mar-, tan parecido al extremeño, uno entrevé también el que nos llegará, castigado por una desacertada y agresiva política industrial: refinería, industria química... Tiempo al tiempo.

20.2.09

De los nuevos tiempos

Tiene razón mi madre: pasan muy pocas cosas interesantes últimamente en Extremadura. Me cuenta que cada día dedica menos tiempo ojear en internet los periódicos regionales. También le parece a uno bastante anodino casi todo de un tiempo a esta parte. En lo político, más que nada. Hombre, lo de Cáceres tiene su gracia, pero nosotros somos de Plasencia. ¿Lo de las Cajas? Ya perdimos hace años una. No es ajena esa sensación a las nuevas maneras de los que mandan. Lo explicaba muy bien hace unos días el periodista Antonio Cid de Rivera a propósito de los encuentros que mantienen en privado, cada poco, los señores Vara y Monago. Lo cierto es que oposición y partido gobernante están a partir un piñón, reforma del Estatuto mediante. Nada nuevo desde que Ibarra y Floriano (una odiosa comparación) se fueron. Y eso, claro, aburre. No milito en ningún partido, ni lo he hecho nunca (ni intención), pero entiendo que el consenso, por sistema, es todo lo contrario a la libre lucha democrática de ideas entre personas que tienen concepciones distintas de la vida. O no, ésa es la cuestión. Quiero decir que a lo peor unos y otros piensan lo mismo. Ya saben, la coartada de la buena gestión y el rollo del utilitarismo, sin carga ideológica detrás. Uno tuvo ocasión de comprobarlo en la consejería donde trabajaba. Evitaré, por responsabilidad, entrar en detalles. Eso sí, puedo traer un ejemplo, porque es público. Ocurrió hace ahora casi un año, el 13 de marzo de 2008 en la Asamblea de Extremadura. Ese aciago día se aprobó por unanimidad -todavía cuesta creerlo- la creación del Consejo Regional de la Edición. Se puede leer la transcripción del penoso debate parlamentario (una vez dentro, pinchar sobre DSAE 17-P, a la derecha) en la página web de la institución. Detrás, cómo no, el buen rollito existente entre las nuevas autoridades culturales y algún intelectual del PP. Los pormenores... ¿Es a eso a lo que llaman buenismo?

19.2.09

Plasencia, imperfecta ciudad lineal

Montaña Domínguez publicó hace unos años un libro sobre la plaza mayor de Plasencia que, recuerdo, regalé al poeta y crítico de arte Juan Manuel Bonet, un enamorado de esos rincones provincianos. Hoy escribe un pertinente y documentado artículo sobre el nuevo plan general de ordenación urbana de nuestro pueblo, Plasencia. Soy pesimista no sólo respecto a ese plan (que sigue, por ejemplo, devorando Valcorchero) sino también sobre el futuro de esta ciudad eternamente camino de serlo. Será porque uno ya ha tenido tiempo de alcanzarlo, siquiera en parte, y ha podido comprobar que casi todo sigue igual. Ojalá me equivoque. Ya toca.

Y todo...

Lo de Salamanca ha quedado en nada. La política cultural es igual de ridícula en todas partes. Leonores, Lanzarotes... Los afectados, a j...