Jordi Doce (Gijón, 1967) es licenciado en Filología Inglesa
por la Universidad de Oviedo. Fue lector de las universidades de Sheffield
(allí obtuvo un Master in Philosophy y se doctoró con una tesis sobre la
influencia del romanticismo inglés en la poesía española
contemporánea) y Oxford. Llevó a cabo labores de edición en la revista Letras
Libres, el Círculo de Bellas Artes de Madrid y la editorial
hispano-mexicana Vaso Roto. Durante su juventud participó en la creación
de varias colecciones de poesía en su Asturias natal y ha sido codirector de
otra: Voces sin Tiempo, de la Fundación Ortega Muñoz. En la
actualidad es coordinador de la de poesía de Galaxia Gutenberg y ejerce la
crítica en el suplemento El Cultural.
Aunque su obra se centra en la poesía (es autor de los
libros La anatomía del miedo, Diálogo en la sombra, Lección de
permanencia, Otras
lunas, Gran angular, No estábamos allí, Maestro de distancias y
de las antologías Nada se pierde. Poemas escogidos, 1990-2015 y En
la rueda de las apariciones. Poemas, 1990-2019 ―además de algunas publicadas
en el extranjero con poemas suyos vertidos al inglés, rumano, francés, árabe o
italiano―, y traductor de numerosos poetas en lengua inglesa, como W. H. Auden,
Paul Auster, William Blake, Anne Carson, T. S. Eliot, Ted Hughes, Sylvia Plath,
Charles Simic, W. B. Yeats y otros, entre los que se cuentan los de la muestra Libro
de los otros), Doce es autor de una considerable obra en prosa que incluye
volúmenes de ensayo (Imán y desafío. Presencia del romanticismo
inglés en la poesía española contemporánea; Curvas de nivel; La
ciudad consciente. Ensayos sobre T.S. Eliot y W.H. Auden; Las formas
disconformes. Lecturas de poesía hispánica; Zona de divagar. Ensayos y
fragmentos; y La puerta verde. Lecturas de poesía angloamericana
contemporánea), diarios (La puerta del año, La vibración del
hielo y La vida en suspenso. Diario del confinamiento) y los que forman
parte de lo que podría denominarse “escritura miscelánea”: Bestiario del
nómada, Hormigas blancas, Perros en la playa y Todo
esto será tuyo. A esta última categoría pertenece La insistencia, un
título que queda explicado en esta anotación: “El final de la página no acaba
de llegar. Siempre hay sitio, extrañamente, para una nueva línea, y otra, y
otra más. Esa insistencia”. De escribir se trata. El libro “hará todo lo
necesario para existir”. No en vano la primera entrada reza: “Nadie me pregunta, pero no dejo
de responder. Quiero decir: escribo”.
En la “Nota del autor”, explica que “durante el lapso de
escritura de estas páginas, que fueron a la vez amparo y refutación de la
oscuridad, tuve muy presente esta afirmación de Ramón Andrés: «Estoy persuadido
de que todos, sin exclusión, por una cosa u otra, tenemos nuestros propios
cuadernos negros» (Caminos de intemperie)”. Y de cuaderno negro cabe
calificar éste, escrito entre marzo de 2022 y el mismo mes de 2024. En medio,
en 2023, murió su esposa, la poeta Marta Agudo (“ahora que ella no está”) y el dolor
por esa pérdida (que incluye el de años de padecimiento por culpa de su dura
enfermedad) y el consiguiente duelo son inseparables del tono de estas páginas
que, sin embargo, por su contenida sobriedad ―cuestión de carácter, sí, y una
poética en sí misma: la valentiana de la cortedad del decir, la de “las
virtudes de la elipsis”, de “la aridez […] fecunda, hacedora”― no se tiñen de sentimentalismo
ni de lamentaciones.
Si bien abundan los aforismos (un género que Doce ha
demostrado dominar con aportaciones genuinas y personales que le separan de la
abundante mediocridad que su moda ha ocasionado), no faltan las reflexiones, las
citas, las noticias de prensa, los autorretratos (a pesar de que, porque domina
las paradojas, escriba, según dice, para perderse de vista y nunca use la
palabra “yo”)… Breves reflexiones, fragmentos o “astillas”, sobre la escritura
en general y de este tipo heterogéneo en particular; la poesía (que “sólo
dice”, “una piedra que habla”), su propia poética (que llega a poner en
práctica, como ocurre con el poema dedicado a la mensajera Wenzel), los poetas
(siempre declarándose culpables) y los libros ajenos; la ecología, por
generalizar, ya que lo suyo se ajusta sobre todo a las consecuencias del cambio
climático; los otros (hay un componente moral inexcusable en el libro: la
inmigración, la pobreza infantil…); los animales (perros, ballenatos, buitres, rinocerontes,
etc.); o la figura del padre, acaso lo más duro y emotivo del conjunto, donde
Doce desciende a lo confesional.
Se vale de las metáforas, a cada cual más brillante y sorprendente,
para intentar explicar lo que le pasa. A él y, cabe precisar, a quien lee, pues
que nada humano le es extraño.
Quien escribe es alguien ―lúcido, irónico e inteligente― que
viene de lo roto y descompuesto pero que pronto atisba que no está ante un
final inexorable, sino ante un nuevo comienzo. Alguien que está solo, a la
intemperie y en el desierto. En medio del camino. Que negocia con el silencio: “te
absuelve” y “te disuelve”. Que duda y vacila. Quien “tiene delante la
inmensidad, puede verla, pero habla con ella mediante lo pequeño”. Que “observa
más que piensa, y piensa más que escribe; no es gran cosa, pero basta”. Que
cree que “la normalidad no existe más que en la imaginación” y que “todos hemos
nacido en Ítaca” y, por eso, “lo importante es volver”. Que se niega a ser
parte de gremios, clubes o logias sin renunciar a la amistad.
Esta lectura nos dignifica. Parafraseándolo, rezuma
“sensatez o simple sentido de la medida, que es, por lo demás, la otra cara de
la humildad”. Como el edelweiss: “Florecemos ―dice Cadenas― en un abismo”. Como
esa “fuente antigua, algo apartada”, la del “aquí”.
“Me inquieta a veces la oscuridad de estas páginas, su falta
de humor [lo hay: sutil, Arca y Diluvio], su desabrimiento. Entonces viene
Tsvietáieva con las palabras justas: «La pureza del cuaderno es precisamente su
negrura» (El poeta y el tiempo)”, leemos en la página 105. Sólo queda
asentir.
Jordi Doce
Pre-Textos, Valencia, 2025. 134 páginas. 13,00 €
NOTA: Esta reseña se ha publicado en la Revista Cultural TURIA Número 157-158. 2026.
