15.12.05

Julián Marías

Ha muerto hoy en Madrid. De muchacho, como diría Gonzalo Hidalgo, uno, rarito que era, le escuchaba con gusto en la tele blanquinegra. Eran los tiempos de aquellos programas culturales de sobremesa que presentaron, sucesivamente, Martín Ferrand y Arozamena. Recuerdo, por cierto, una larga entrevista que le hizo este último. Aquello sí que era tomate.
No he leído sus libros. Sí algunos de sus artículos y terceras. Nunca desentonaban.
Fue otro de los verdaderos perdedores de la guerra, un auténtico exiliado interior.
Hace unos pocos años escribí un artículo en ABC donde le mencionaba. Para mi sorpresa, a los pocos días recibí una carta suya agradeciéndome la cita. Todo un detalle. El que en esta hora aciaga, a mi modo de ver, mejor le define.

13.12.05

Cafés

En su último libro publicado en España, La idea de Europa, tan sugerente como todos los suyos, de imprescindible lectura para aquellos que no tengan asumida su noble condición de europeos, George Steiner afirma: “Europa está compuesta de cafés” y, tras enumerar unos cuantos y relacionarlos con un puñado de grandes escritores y pensadores europeos y sus respectivas ciudades, añade: “Si trazamos el mapa de los cafés, tendremos uno de los indicadores esenciales de la «idea de Europa»”. Sí, “el café es el lugar para la cita y la conspiración, para el debate intelectual y para el cotilleo, para el flâneur y para el poeta o el metafísico con su cuaderno. Está abierto a todos, sin embargo es también un club, una masonería de reconocimiento político o artístico-literario y de presencia programática”. “Mientras haya cafés -concluye el autor de Errata- la «idea de Europa» tendrá contenido”.

Viene esta reflexión a cuento de un mínimo pero sustancial acontecimiento que ha tenido lugar en Plasencia. Me refiero a la inauguración del Gran Café. Mínimo porque al fin y al cabo no deja de ser un nuevo negocio hostelero que se abre en una ciudad con sobrada tradición en ese terreno. Sustancial porque, de darse las condiciones necesarias, sus salones proporcionarán esas ocasiones que, según Steiner, favorecen los veladores de los cafés. A lo mejor parte de nuestros males -y éstos, que conste, existen y están, ay, demasiado arraigados- derivan de la falta de conversaciones serenas, inteligentes y en voz baja alrededor de una mesa y de un café que, por cierto, no es lo mismo que las atropelladas y vocingleras charlas de barra de bar con un vaso de vino o de cerveza en la mano. De estas últimas andamos en este pueblo de ruteros harto sobrados. De ellas suelen salir las descalificaciones más denigrantes, los chistes más fáciles, los bulos más infames y, lo que es peor, las soluciones más estúpidas. Así nos ha ido y así nos va.

En cierta ocasión relacioné, probablemente sin mucho fundamento, nuestra decadencia socioeconómica (y cultural, claro) con la falta de cafés. Puede que ahora, la revitalización hostelera y, por ende, cafetera, sea una señal de nuestro definitivo despegue, ése que algunos ven, otros intuyen y los más ni atisban ni, por desgracia, imaginan. Sí, me temo que de sueños andamos escasos por estos lares.

Con todo, en la historia de esta ciudad no han faltado cafés. De su memoria a lo largo de los primeros dos tercios del siglo pasado di cuenta, siquiera en parte (uno no escribe documentadas novelas históricas), en Alguien que no existe. Necesitaba que mis personajes se sentaran por fatalidad y por costumbre en esos sitios y, por eso, de no haber existido me los habría inventado. ¿Por qué? Porque no concibo a la gente que lee, escribe o piensa fuera de esos lugares civilizados tan proclives a la generación de ideas. De buenas ideas. Y lo dice alguien que no hace vida social y que, en rigor, se considera un solitario. Da igual, hasta una persona a la que le guste la soledad, ama los cafés.

Cuando vuelvo a Plasencia desde Gijón o Salamanca si algo echo de menos son el Dindurra y el Novelty. No digamos cuando uno se acerca, pongo por caso, a Lisboa y entra en los muy pessoanos Martinho de Arcada y A Brasileira.

Ya que cito a Salamanca, bueno será reconocer una paradoja: ni nuestra supuesta idiosincrasia castellana nos ha permitido poseer algo tan castellano como las cafeterías.

Es verdad que puedo sentarme en una mesa del Español o del Santa Ana o del Torero (con su reproducción del madrileño Café Gijón al fondo), pero, si nos ponemos estupendos, ninguno fue planeado como café. Ni por su disposición ni por su ambiente.

Ahora que, como solemos repetir con Gil de Biedma, de casi todo empieza a hacer veinte años, a un paso del vigésimo aniversario de la muerte del profesor Juan Manuel Rozas, conviene recordar la apertura del Gran Café de Cáceres, un local inseparable de la mal llamada movida cacereña de aquellos años. Uno, nada noctámbulo, pasó allí buenos ratos en compañía de algunos de los protagonistas de aquel resurgimiento cultural, el mismo que ha llegado, fortalecido por el paso del tiempo y por las sucesivas incorporaciones que se han sumado a este intangible proyecto, hasta nuestros días. Por poner sólo una muestra, me gusta evocar allí, sentado al piano, al poeta Felipe Núñez, quien, con justicia, podríamos designar, al modo rockero, como líder natural de aquel grupo.

Por eso me alegra también especialmente la apertura en Plasencia de otra de sus sedes, y con el mismo nombre.

Como dice Vargas Llosa,“Europa es ante todo un café repleto de gente y palabras, donde se escribe poesía, conspira, filosofa y practica la civilizada tertulia”. Un café “inseparable de la grandes empresas culturales, artísticas y políticas de Occidente”.

7.12.05

El blog de Tato

Será la novedad, no digo que no, pero esto tiene algo de regusto infantil de la mejor especie. Por ejemplo, con el intercambio de cromos. Ofrezco uno: el blog de José Tato González: Activando la disidencia. Lo descubro en el de Josemari Lama.
A este paso no vamos a hacer otra cosa. Y luego dice el Tonto del Guadiana que aquí no se lee...

6.12.05

Solitarios

Lo dice hoy en El País Vila-Matas: "Siempre un verdadero artista es un solitario de sí mismo". Es muy recomendable leer entero su artículo La gloria solitaria, de donde entresaco esa frase.

Pequenos escritores

El poeta portugués Ruy Ventura, que viene narrando en Esta vida de professor sus reflexiones en torno a ese difícil pero apasionado empeño, nos informa de una experiencia muy gratificante con sus alumnos: un "Clube de Escrita". Tienen su propio blog: pequenos escritores de santana.

3.12.05

Pura poesía

La soledad puede ser genética, según asegura un estudio conjunto publicado por la Universidad de Chicago y de Amsterdan. Esta patología está demostrado que afecta a la salud, y especialmente al corazón.

(Cadena SER)

Habilidad

Uno debería poder presumir de según qué habilidad cuando tiene plena conciencia de que la domina como un consumado maestro. He llegado al convencimiento de que hay una que tengo del todo controlada. Lo peor es que no he tenido que poner nada de mi parte para hacerme con ella. Vamos, que he nacido con esa destreza, lo que me produce mala conciencia.
No siempre puedo ponerla en práctica, eso sí. Depende, por ejemplo, de las condiciones meteorológicas (que me han sido muy adversas hasta hace poco). También de otros factores, como se podrá deducir. No le doy más vueltas: la técnica que domino a la perfección es la de pisar en las losetas mal fijadas al pavimento y, por tanto, salpicarme los zapatos y los pantalones (no he llegado a pasar de las rodillas, pero todo se andará) con el agua acumulada en su interior por culpa de la lluvia (o del riego intensivo).
Hoy he practicado en Plasencia, pero lo habitual es que lo haga en la calle Santa Eulalia de Mérida, una perfecta pista de entrenamiento.
Nadie sabe lo que me acuerdo de las pobres madres de algunos ediles.

Jesús G. Calderón

Bueno, bueno, bueno, otro amigo se incorpora al club. Cuánto me alegro. Le toca turno a Jesús García Calderón, poeta (ante todo) y (joven) Fiscal Jefe de Andalucía. Compartimos, entre otras cosas, el año de nacimiento (1959) y el paso por los Maristas. Su bitácora lleva un subtítulo elocuente: "Una mirada humilde y distante". Seguro que merecerá la pena ir echándole cada poco un ojo. O los dos. Lo que no sé es de dónde va a sacar tiempo este hombre para sus anotaciones. Le propongo desde aquí que cuando escriba alguna entrada desde el extranjero lo haga constar, siquiera sea a viaje pasado, para evitar problemas mayores. Lo digo porque sé que no para y que lo mismo vuela a Santiago de Chile (de donde acaba de regresar) que a la selva amazónica, a Bogotá que a Buenos Aires. Bienvenido a la aventura bitacorera.

Fumar

Hace unos días, en medio de una comida, alguien pidió al resto de comensales permiso para fumar. El comentario suscitó un pequeño revuelo. Se recordó que a partir de enero las cosas se iban a poner difíciles para los fumadores. Fue entonces cuando otro sugirió manifestarse en contra de esas medidas. Aunque uno es sólo fumador pasivo (por amor, desde hace treinta años), no pude por menos que plantear una solución: proponer al PP de Mariano Rajoy (que fuma puros) que la organice. Están en racha. Lo harían encantados. Por liberales, mayormente.

2.12.05

Szymborska

Abel Murcia, director del Instituto Cervantes de Varsovia y traductor del último libro traducido al español de Wislawa Szymborska, Instante, me ofrece una primicia y, de paso, me permite (¡gracias, amigo!) compartirla con los lectores de esta bitácora.
Según me cuenta Abel, la Premio Nobel
de Literatura polaca, acaba de publicar un nuevo libro de poesía bajo el título Dos puntos. La obra, que recoge 17 poemas, ha aparecido en la editorial a5 de Cracovia, ciudad en la que reside la poeta, y es el segundo libro publicado por Szymborska tras recibir el Nobel en 1996. Instante (la mencionada versión española vio la luz en la editorial Igitur), libro anterior de la autora, aparecido en Polonia en 2002, fue uno de los libros de poesía más vendidos en España en 2005.
En rigurosa primicia, publicamos uno de los poemas de ese libro:

ABC

Ya nunca sabré
qué pensaba de mí A.
Si B. llegó a perdonarme de verdad.
Por qué C. aparentaba que no pasaba nada.
Qué papel jugó D. en el silencio de E.
Qué esperaba F., si es que esperaba.
Qué aparentaba G., a pesar de estar segura.
Qué quería ocultar H.
Qué quería añadir I.
Si el hecho de que yo estuviera a su lado
tuvo alguna importancia
para J. para K y para el resto del alfabeto.


De Dos puntos

Traducción del polaco: Abel A. Murcia Soriano

Josemari Lama

Sí, puede que cada día nazcan 70.000 nuevas bitácoras, pero no todos aparece la de Josemari Lama. Las piedras del río se llama. Bienvenido al club. Como tú dices, un abrazo de secta.

Saudade

Recoge la cita el poeta Ruy Ventura en su blog:
“A saudade é a homenagem que a alma do presente presta à alma do passado” (Edmund Burke)

La bitácora de Azúa

Hay una solución para los que echen de menos, como yo, las columnas de Azúa en El País: visitar su blog. Inteligencia en vena.

1.12.05

Manifiesto por la lectura

"El mundo del libro al completo -editores, autores, libreros, distribuidores- presentaron ayer un «Manifiesto por la lectura» en el que reivindican que la lectura sea el eje que vertebre el sistema educativo. Y, más allá, pide a las administraciones públicas que, para ello, corrijan una de las más graves deficiencias de la enseñanza pública: la casi nula dotación de las bibliotecas escolares. «Queremos escuelas que suministren en sus bibliotecas los elementos básicos para que todos los alumnos, con independiencia de su situación familiar, puedan tomar contacto con los libros», explica uno de los puntos del manifiesto, presentado en el marco del encuentro «Por una escuela de lectores»" (Juan Carlos Rodríguez, La Razón)

Por si a alguien le interesa: Manifiesto por la lectura

Alonso de la Torre

Me alegro del nuevo fichaje periodístico del HOY: Alonso de la Torre.
El Periódico Extremadura, donde trabajaba desde que volvió a su tierra desde Galicia, pierde a un excelente profesional, el mismo que gana el otro diario.
Julián Rodríguez, el antiguo director, acertó de lleno al abrirle las puertas del Extremadura.
No creo que haya habido un periodista más interesante en la prensa extremeña de los últimos años. El suyo es todo un estilo. Cáceres es otra desde que él la nombró "ciudad feliz". O eso parece.
Estén atentos. Este hombre nos deparará más sorpresas.
¡Enhorabuena, José Ramón!