31.1.06

¿Castizo?

El portavoz (de hoy) del PP extremeño, un tal Casado, ha dicho en la presentación de la nueva temporada parlamentaria de la Asamblea que piensan ser la "mosca cojonera" (sic) del PSOE. Hizo mención, antes de pronunciar la delicada expresión, a lo "castizo". Pero eso ni es “de buen origen y casta”, ni “típico, puro, genuino de cualquier país, región o localidad” (no al menos de Extremadura), ni, en fin, “dicho del lenguaje, es puro y sin mezcla de voces ni giros extraños”. ¿No sería a la "caspa" y al "machismo" a lo debería haber aludido? Lo peor, me temo, es que a eso aspiran. Y sólo a eso. Hala, ¡a revolotear!

30.1.06

Unos versos de Ponç Pons

Sóc un poeta menorquí
que viu exiliat a la seva pròpia illa.
Escric per no morir-me,
com Sábato, de soledat
i també perquè és l’única
manera que conec de sobreviure.

Fragmento de Dirty Realism (Sheaffer)

29.1.06

Nieve

Si me lo cuentan no me lo creo. Ha nevado en Plasencia, como en tantas partes. Como todos los domingos, no hemos renunciado a ir al campo. Era raro ver los bancales de Santa Bárbara cubiertos. O, ya por la carretera de Gargüera, las laderas con nieve. Al llegar a la iglesia del pueblo (donde ayer tarde fue el funeral por el aviador muerto y pudimos apreciar la larga comitiva de coches tan inusual allí como la nieve), el paisaje era ya del todo blanco. Fue al bajar al molino cuando sucedió lo imprevisto. Lo que parecía en el estrecho camino de bajada una leve capa de nieve se convirtió de golpe en una trampa con hielo y el coche se ha ido sin remedio a la cuneta. Hemos despejado aquello a base de palas y un rastrillo hasta que he logrado sacar el vehículo marcha atrás del atolladero. Ha sido un rato agotador. El frío era muy intenso. Desde dentro del coche me miraba con asombro mi hijo. En el momento crítico de la maniobra final, se bajó, supongo que temiendo lo peor. Por si aquello no resultaba y acabábamos en un huerto o en el barranco.
¡Menuda aventura! En lugar de comer la paella al lado de la lumbre, la hemos disfrutado en casa con calefacción. No es lo mismo, pero...

Spinoza por Damasio

"Caute! Así reza el epitafio de Baruch Spinoza, en la Iglesia Nueva de La Haya. Caute!, es decir, "¡Ten cuidado!". Es una advertencia estremecedora, sobre todo si sabemos que el cadáver de Spinoza fue sustraído poco después de su muerte, y que en aquella tumba ya no reposa nadie. También el cadáver de Sterne fue robado por un vulgar delincuente, posiblemente para ser utilizado en las clases prácticas de alguna facultad de medicina (¡qué grotesco final para el autor del Tristram Shandy!). Nadie sabe tampoco qué sucedió con el cuerpo de Spinoza, de aquel filósofo tímido y discreto, que se ganaba la vida puliendo lentes, y que dedicaba su tiempo libre a seguir los pasos de Descartes".
Así empieza la reseña que del libro de Antonio Damasio, En busca de Spinoza (Editorial Crítica), publica Martí Domínguez en el suplemento Cultura/s de La Vanguardia. Dan tantas ganas de leer el resto de la nota crítica como el libro del neurólogo portugués, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2005.

28.1.06

¿Referéndum?

¿Dónde NO hay que apuntarse?

25.1.06

El ciprés y la sombra

Ayer, a primera hora de la mañana salíamos de casa camino de Gijón. Pronto, la niebla fijó sus dominios y el paisaje se convirtió en un tunel inquietante y blanquecino por el que discurríamos a duras penas, Castilla adelante. En León, varias horas después, el sol impuso el suyo y pudimos apreciar la belleza de las altas montañas cubiertas de nieve, en los duros páramos de Barrios de Luna.
Íbamos a enterrar a Gloria Castelao Villanueva. Lejos de su Taramundi natal. El funeral -corto, sencillo- tuvo lugar en la pequeña capilla románica de San Juan Bautista de Cenero, conocida popularmente como La Abadía. Después nos acercamos al cementerio. Recordé entoces un poema propio, inspirado en ese mismo sitio: El ciprés y la sombra, dedicado a la memoria del marido de Gloria, Pedro, garganteño y emigrante que descansa allí.
El regreso fue un rápido viaje a través de los bancos de niebla y la noche con la memoria puesta en los momentos felices que vivimos al lado de tía Gloria, una mujer alta y muy activa que nunca perdió el acento gallego de su apellido. Siempre estará con nosotros. En la galería de su casa natal, por ejemplo. O atendiendo una fabes que hierven en el fuego poco a poco.
A las once y media llegábamos a casa. Hay días...

24.1.06

Qué Valverde

Un engañoso (o confuso) titular del HOY, edición de Plasencia, me obliga a aclarar solemnemente (por la bobada) que el Valverde que va a ser "embajador" de la ciudad en FITUR no es uno, ni siquiera su famoso tío, sino un tal Petro, modisto, que al parecer es de orígenes extremeños. Después del homenaje a Serrano Pino, el último alcalde franquista del pueblo, esto es lo más divertido de esta ciudad infeliz, por decirlo al contramodo de Alonso de la Torre. ¡Viva la feria!

22.1.06

El paseo largo

Esta tarde he vuelto a dar el que llamo "paseo largo", de 10 kilómetros, aproximadamente. Hacia tiempo que por unas u otras razones daba el "corto" (la mitad, más o menos). He llegado cansado pero feliz. El campo estaba precioso. Una neblina persistente se empeñaba en cubrirlo todo y los rayos de sol no han logrado apenas imponerse. El sosiego y el silencio eran gozo bastante. Por un rato (suelo tardar hora y media en hacer el recorrido) he olvidado que soy un hombre pegado a un volante. Porque me duelen, sé que tengo piernas. Y que sirven para algo más que para pisar acelerador, freno y embrague.

Aforismos de Aramburu

Leo con cierto retraso Pequeña magnitud, unos aforismos del novelista Fernando Aramburu que publicó El Cultural hace dos semanas. Aunque todos merecen la pena, me ha llegado éste al alma: "No hay utopía que resista un dolor de muelas". Doy fe.

Carta de Parla

Ayer publicó el diario HOY una versión disminuida de este artículo. Todavía ignoro el porqué. Lo copio aquí íntegro para restituirlo a su humilde forma original.

El pasado domingo nos acercamos a Parla. El Centro Cultural Extremeño Carolina Coronado había organizado un Homenaje a don Antonio Rodríguez-Moñino en el teatro Jaime Salom de esa localidad del cinturón sur de la capital de España, uno de los locales donde se celebra el Festival Madrid Sur de José Monleón y el IITM.
Quiso la casualidad que el día anterior escucháramos una extensa entrevista con su alcalde, Tomás Gómez, lo que redobló el interés por visitar una ciudad de 100.000 habitantes (de los cuales casi un tercio son extremeños) que va a poner en marcha un proyecto estimulante: el tranvía.
De Moñino hablaron, con sobrada solvencia, dos miembros de Beturia: Ricardo Hernández Mejías y Alejandro García Galán. Hubo música (culta, por parte de Nuviana, y popular, a cargo del pianista Alberto Lebrato) y entrega de premios (los Carolina Coronado de poesía) y de placas, entre otras, a la sobrina del homenajeado, Julia Rodríguez-Moñino Serrano. 
Honra al “Carolina Coronado” la elección de Moñino. No es frecuente que en ese tipo de Centros se salga del cansino círculo de los gabrielesygalanes y los chamizos. Don Antonio, que fue un extremeño cabal, representa la mejor Extremadura, la que en rigor debería elogiarse. 
Como suele ocurrir en los de verdad grandes, a su altura intelectual se unía su bonhomía personal. Fue una persona íntegra y con criterio. Hubo ocasión de recordar en Parla que, durante la Guerra Civil, la defensa de lo mejor de nuestro patrimonio cultural estuvo en manos de dos extremeños: Timoteo Pérez Rubio (salvando los cuadros del Museo del Prado) y Antonio Rodríguez-Moñino (haciendo lo propio con las bibliotecas, entre ellas la Nacional). Tras esa guerra, que perdió, depurado y con su carrera profesional truncada, este ciudadano de la “Tercera España” vivió un prolongado exilio interior que sobrellevó con una intensísima labor en sus especialidades, la bibliografía y la bibliofilia (“Príncipe de los Bibliófilos” le llamó Bataillon), tanto aquí como en el extranjero (como conferenciante y profesor de universidades de todo el mundo, en especial las norteamericanas), además de dedicarse a la edición (fue fundador de Castalia) y, cómo no, a sus tertulias en los cafés (lo que da cuenta de su carácter conversacional y dialogante). 
Tras un primer intento fallido (por motivos políticos), ingresó en 1966 en el Real Academia Española. En esa institución está la mayor parte de su legado. En la biblioteca cacereña que lleva su nombre y el de su mujer y compañera infatigable, María Brey, por decisión de ésta, se depositaron los fondos “extremeños” y en la Academia, como digo, está el resto, que es tanto como decir la mejor colección de libro antiguo del país.
Como me comentaba un especialista en su obra, José Luis Bernal, esa entrega desinteresada (y eso que había ofertas sustanciosas de universidades foráneas) es el primer acto trascendente de restitución bibliográfica que tiene lugar en España en mucho tiempo, siglos incluso.
Y ya que hablamos del profesor Bernal, bueno será recordar que la Editora Regional le publicó en 1991 un Cuaderno Popular titulado Dos casos de marginación: Antonio Rodríguez-Moñino y Francisco Valdés donde, entre otras cosas interesantes, se analiza su poesía, desconocida para muchos, algo que salió a colación en el acto de Parla. 
En la tradición extremeñísima de bibliógrafos españoles como Gallardo y Barrantes, oportunamente recordada por Juan Manuel Rozas (estos días, veinte años ya de su muerte), Moñino da un paso más y se define, ante todo, como lector. “Tal vez, escribió, para desgracia de ese papel de bibliógrafo, tengo la debilidad de no considerar el libro sólo como unidad catalográfica, sino como expresión material de pensamiento y sensibilidad: quiero decir que los leo”. 
Porque uno admira a Moñino, le hice aparecer como personaje en mi última novela.
Dije en Parla que tenía la certeza de que a Rodríguez-Moñino le hubiera gustado conocer la Extremadura de hoy. La del Año del Libro y la Lectura y la exposición “Extremadura en sus páginas” (recordamos esa tarde, unos y otros, a Fernando T. Pérez); la del Plan de Fomento de la Lectura y las sucesivas ediciones de “Un libro, un euro” (en la segunda campaña, precisamente, se editó y regaló su obra Historia Literaria Extremeña, una gentileza de otro bibliófilo, Joaquín González Manzanares); la del mayor índice de bibliotecas por habitante de España; la de la Biblioteca Regional y la de Barcarrota; la de la Unión de Bibliófilos Extremeños, la Real Academia de las Letras y las Artes de Extremadura y la Academia Europea de Yuste (que le tendrían entre sus miembros); la de las Aulas Literarias de la Asociación de Escritores y la de los Talleres de Relato y Poesía, etc. No me cabe la menor duda de que se sentiría feliz. Esta es la Extremadura que sigue su ejemplo. Sí, por suerte, aludiendo a sus propias palabras, cada vez quedan menos “venerables fósiles” aquí.

20.1.06

Del blog de Arcadi Espada

He tenido acceso a la solución pactada.

Artículo 1.
Cataluña es una financiación.

19.1.06

Canetti dixit

"[Un poema] es un animal desconocido cuya forma completa no podemos abarcar de una sola ojeada. La interpretación es una jaula, pero él no está nunca en el interior."

(Citado por Jordi Doce en su ensayo El baile del poeta, perteneciente a su libro Curvas de nivel, Artemisa, 2005)

17.1.06

Isla de Elca

Mi joven amigo Álex Chico, que es hijo de mi viejo amigo Manolo Chico, acaba de crear su propio blog. "Al final -me dice con tono de resignación-, yo también sucumbí a esta inmediatez". Se titula Isla de Elca, lo que a uno se le antoja un velado homenaje a Francisco Brines. ¡Feliz singladura!

16.1.06

Curvas de nivel

El incansable Jordi Doce acaba de sacar libro nuevo. Se titula Curvas de nivel y agrupa, debidamente corregidos, artículos aparecidos entre 1997 y 2002. He terminado la relectura de los que se agrupan en la primera parte, Baraja inglesa y los de la segunda, Cuatro retratos. Todos tienen como telón de fondo Inglaterra y los años que Jordi pasó en la isla, primero en Sheffield y luego en Oxford. Tengo una especial predilección, desde que lo leí por primera vez, por Brook Cottage, crónica de una visita a la casa de campo del poeta Charles Tomlinson (al que Doce ha traducido magistralmente, como ya dimos cuenta).
Aparece el volumen, muy bien editado (con cubierta del pintor Joan Hernández-Pijuan, recientemente desaparecido), en una nueva editorial, Artemisa. En su colección niké. El próximo miércoles se presentan tanto la editorial como sus primeros libros en Madrid, en el Círculo de Bellas Artes.

14.1.06

Nacionalismos literarios

Se habla hoy en el ABCD de las Artes y las Letras, en la segunda parte de la encuesta realizada por Alfonso Armada a partir de la que hizo en 1939 la revista Paretisan review, de “nacionalismos literarios” y uno no puede evitar la comparación y piensa en lo que ha venido ocurriendo en la Comunidad Autónoma de Extremadura en los últimos lustros. Para mí que lo que aquí se ha hecho es todo lo contrario al aldeanismo que han ejercido con fruición otros, supuestamente más desarrollados que nosotros. Nuestra literatura, la de los extremeños que hablan y escriben en español o castellano, se ha abierto al exterior más que nunca y, en consecuencia, ha evitado el maldito ombliguismo y la torpe cerrazón. Era lógico: ¿qué íbamos a mirar aquí dentro? Con todo, a lo poco que merecía la pena mirar se ha mirado. Lo universal, en fin, ha vencido a lo, digamos, castúo y a lo cavernícola (otra versión de lo mismo) y ésa ha sido nuestra mejor respuesta a los siglos de incuria que aún nos contemplan.