31.10.07

Sharon Olds

El primer libro suyo que leí fue Satán dice (publicado con excelente olfato por Igitur) y me quedé impactado. ¡Qué fuerza! Después el poeta Mario Lourtau me dejó en la Editora El padre. Estoy terminando ahora Los muertos y los vivos (una lectura muy adecuada en estas fechas). Los dos últimos están en Bartleby Editores. Me confirmo en mi primera impresión: la Olds es una poeta de primera categoría. O eso me parece. Sigo leyendo.

Lo concursil

Anda revuelto el patio concursil. Mientras el Síndrome de Ramírez Lozano sigue causando estragos, el fallo del último premio "Viaje del Parnaso" de Valdepeñas ocasiona no pocos quebraderos de cabeza a organizadores, premiado y finalistas, quienes han emitido un par de comunicados. Para que no decaiga, dicen que en Badajoz ha habido este año algo más que crónica rosa.

30.10.07

Los años pasan

Los años pasan, nos vamos haciendo viejos... cantaba el cantautor cubano. Y tanto. No sé desde cuándo tenía colgado Josemari Lama en su blog el enlace con el de su sobrina Julia, pero yo lo vi ayer. Entré, leí, vi y... ¡cómo ha crecido Julia Lama! Recordé la primera vez que la vimos Yolanda y yo, a la puerta de la casa de Rozas, en Virgen de la Montaña. Tenía días. Luego volvimos a verla en Trujillo. Desde entonces, poco más. O nada. Y ya es una mujercita, por decirlo de forma cariñosa, que escribe sobre música principalmente. Y muy bien, por cierto. Hija de Malama tenía que ser.
En un par de entradas alude a algunas "curiosidades sobre mi persona". Coincido en varias (no en lo de dormir del todo a oscuras) y eso también me alegra.
Julia, seguiremos leyéndote.

28.10.07

Etiqueta

Si gastara "etiquetas" en el blog, debajo de ésta pondría: "publicidad". Aunque no lo he visto, internet me lo adelanta, en el número 32 de la revista El Noticiero de las Ideas (que dirige Fernando García de Cortázar para Vocento) hay poemas inéditos de uno. Poemas, por cierto, que no se cuelgan en la red.

Viajes

Uno tampoco creía que estas cosas pasaran. Que alguien envíe un simple sms a un concurso televisivo y a los quince minutos ya te estén llamndo para decirte que te ha tocado el premio. Y pasan. Que se lo digan, si no, a mi hija. Esta mañana la hemos dejado en la T4. Iba camino de Cancún y Rivera (o Riviera, no sé) Maya. 10 días de vacaciones con todos los gastos pagados. A costa de Telecinco. Sólo por hacer lo que contaba más arriba. Ahora vuela sobre el Atlántico. Y uno con ella.

27.10.07

Suma y sigue

Hoy es José Luis García Martín quien se ocupa en ABCD las artes y las letras de los diarios de José Antonio Gabriel y Galán. Titula su artículo Llagas. Destacaría esta reflexión: "Si se puede hacer historia de la poesía española sin citar a este otro Gabriel y Galán (siempre sintió el peso del apellido), si tal vez no es imprescindible en la historia de la novela, nadie podrá a partir de ahora dejar de mencionar su nombre cuando se trate de literatura autobiográfica".

26.10.07

Soledad Gallego-Díaz

Me gusta leer sus serenos y lúcidos análisis de situación. A veces le escribo un mensaje porque necesito decírselo. Entresaco de su artículo de hoy en El País (que no se puede leer al completo en internet salvo para los suscriptores del "periódico global en español") una frase muy suya: "El hecho de que estemos ante tiempos complejos no quiere decir que necesariamente haya que complicarlo todo". Sin comentarios.

24.10.07

La Avenida de la Luz

Así se titula el nuevo libro de poemas de José Carlos Llop. "Un poeta es cuando escribe un poema", aclara en la Nota del autor que cierra el volumen. Porque cada libro es único (por más que en su conjunto los de un determinado autor formen el mismo libro), no procede afirmar que éste es el mejor de los suyos. Tal vez por haberlo leído el último, a uno se lo parece. Sólo por contener "Teoría de la experiencia, "Elegía" o "Cuarenta días" ya merecería haberse publicado. Por estos y por todos: no hay aquí poemas prescindibles. Será porque, como la muerte, la poesía es para Llop algo que toca la "verdad absoluta".

Carta a un maduro extremeño

Ves, querido amigo, alguna ventaja tiene que los jóvenes no lean. O que no lean tanto, si prefieres. Lo digo por las cartas que Aznar ha escrito a un tal Santiago. Sí, de los de "y cierra España". Está claro que para leer no vale cualquier libro. Si es que el panfleto merece ser calificado como tal. Ni, por añadidura, a cualquiera se le puede denominar escritor. Por desprestigiado que esté, ay, el oficio.

Soneto a la poesía


Tú, ramera, me pides un soneto.
¿Cuándo te he dicho yo que hago sonetos?
Ni sonetos ni nada te prometo.
No vine al mundo para hacer sonetos.

De sonetos está plagado el mundo,
de malos versos todo el Universo;
no se puede vivir en este mundo
con tanta pobre rima y tanto verso.

Cualquier computador hace hoy sonetos,
y hasta Pedro Medina los hacía,
ugando con sus nietos y sus nietos.

Que si la vida fuera hacer sonetos,
sonetos a la vida yo le haría,
mas no se hacen sonetos hoy en día.

¡Para qué más sonetos!


Jaime Jaramillo Escobar

20.10.07

El blog de Pablo

"Ya tengo mi propio blog. Me llamo Pablo y tengo diez años. En mi blog contaré las historias que me invento sobre dragones, serpientes, etc. se trata de un mundo fantástico. De mi mundo de fantasía". Así comenzaba hace unos meses mi sobrino Pablo Serpientes aladas (mundo mágico), un blog donde se pueden leer esas historias. Confieso que soy el primer sorprendido. Desde este verano vive en Barcelona. Hasta ahora lo hacía en Bruselas, su ciudad natal. No me extrañaría que en plena inmersión lingüística (aprende catalán a marchas forzadas) el muchachino nos acabara contando sus imaginativas aventuras en la lengua de Llull. Sus primos Alberto y Rolan le animan desde la distancia y no se pierden las nuevas entregas. ¡Que no decaiga!

Rozalén

Ismael es un excelente fotógrafo que estudió Periodismo en Salamanca y que, además, escribe estupendamente como se puede comprobar en el blog que acaba de cerrar, al menos de momento. Empieza una nueva etapa profesional como emprendedor (empresario se decía antes) y deja la de periodista. Ha trabajado en una emisora de radio, en una agencia de noticias y, a última hora, en el diario Hoy. Uno había llegado a identificar sus fotos sin necesidad de leer el pie. Ayer, por un reportaje sobre el Parque Nacional de Monfragüe, le han premiado junto a dos compañeros del periódico, Antonio José Armero (placentino como él) y Jon Cuesta.
Ya le he dicho que además de otras muchas cosas, compartimos el "Ciudad de Badajoz". Por razones distintas, tiene para los dos un regusto agridulce. Como la propia vida.

Yo, Inés

Una de las primeras cosas que aprendía (o aprende, no sé) un placentino orgulloso de serlo es que la suya era una ciudad y no un pueblo. Uno, sin embargo, con tanta ironía como cariño, se refiere a Plasencia como "mi pueblo". A partir de hoy, después de leer esta noticia, lo seguiré utilizando pero cada vez con menos burla fina y afecto (léase la entrada anterior). Sí, el insigne dramaturgo Isidro Leyva, "especializado en montajes populares relacionados con personajes históricos de la comunidad autónoma", nos va a escribir, como a tantas localidades extremeñas, una obra sobre Inés de Suárez. Qué suerte la de esta mujer: primero redacta una novela sobre ella Isabel Allende y ahora... Cómo era aquello de que vendrán... Ah, el casting es el próximo martes. ¡Me pido el papel de Pedro de Valdivia! Ya puestos...

19.10.07

Placentín

Ha estado uno años esperando a que concluyan las obras de reconstrucción de un tramo importante de las murallas de mi mundo, el placentino, y, más allá, a que se urbanizase la zona colindante con ese extenso lienzo, el de las traseras del Parador. Ese ansiado fin ha llegado y, con él, mi desencanto. No tanto por la rehabilitación propiamente dicha cuanto por la solución urbanística adoptada. A costa de parecer un ciudadano quejicoso, mis disgustos por estos asuntos menudean. Esto le pasa a uno por vivir en una ciudad vieja y monumental. Eso y que, a mi melancólico modo de ver, este pueblo no tiene remedio. La obra empezó con una administración y la termina otra. Poco importa. Aunque el técnico propone, la decisión es, sin ambages, política.
Del lado de la muralla, una acera en la que se han colocado, para evitar el aparcamiento y proteger a los peatones de los coches, unos cubos de llamativo granito blanco que desentonan con el bonito color dorado de la piedra. Del otro lado, el de los edificios, con una acera enlosada de distinto color, unos arbolitos, aparcamientos a tutiplén (en batería) y unas farolas excesivamente altas y puntiagudas que válgame el cielo. Son del infame estilo de la que se colocaron en la plaza mayor hace años (donde, a pesar de las promesas, siguen). No hay más que pasearse por ahí para llegar a la triste conclusión de que esto del mobiliario urbano está en manos de incompetentes. En medio, una calzada demasiado estrecha. O del ancho justo. Con el agravante de que estamos hablando de una ronda que soporta una extraordinaria circulación.
Mis paisanos no se han pronunciado. O no les he oído. O están pasmados. Están demasiado pendientes de otra obra de restauración, la del albergue municipal (otra idea luminosa para ese preciso lugar), a la que han adosado una estructura metálica pintada de rojo que a mí, ya ves, no me disgusta del todo, como a Puerto. En estos sitios rancios hay mucha afición al pastiche y estas soluciones innovadoras...
Podría seguir. Por ejemplo, sacando a colación la nula grandeza con la que se ha abordado la entrada a la ciudad desde Salamanca. Otra ridiculez. Como tantas desde hace tanto. También traerá cola (en más de un sentido).
Por esto y por algunas cosas más, ya digo, está uno gemebundo y apesasumbrado. Innecesariamente.

Miguel García-Posada, poeta

Ha sido y es uno de nuestros críticos literarios de referencia, un representante de eso que se ha dado en llamar "crítica responsable", un estudioso de nuestra poesía, autor de varios libros memorialísticos, y ahora, además, por haber ganado el veterano premio "Ciudad de Melilla" con su libro Inclemencia, uno de los numerosos poetas que pueblan, es un decir, el antiguo solar patrio. Presidía el jurado Jon Juaristi. El libro, claro, lo publicará Visor. ¿Quién tirará, es otro decir, la primera piedra?