9.1.15

Rocky tokio gang bang

Sí, Rocky tokio gang bang se titula el nuevo libro de Francisco Fuentes, tercero de los suyos, que publica con la letra W la colección Luna de Poniente (De la Luna Libros), a punto de cerrar su ciclo. Apenas le quedan tres letras, esto es, tres libros. (Eso sí, con sorpresa incluida, pues al menos uno de los libros que faltan es estupendo. Su salida será un pequeño acontecimiento, ya que se trata de un poeta que hace... ¡25 años! que no publica un libro de poesía.)
En éste, volviendo a lo que nos ocupa, Fuentes adopta la prosa (algo más que mera formalidad) y el diálogo y pone a hablar entrecortadamente a dos personajes que, entre la reflexión y el asombro, intentan explicar y explicarse "un mundo que se va". Escribe: "somos los seres del no los seres del ten cuidado de no cambies nada por si acaso".
Y lo hace fragmentariamente -un signo de nuestro tiempo-, a retazos. El poeta dice al mismo tiempo que calla, algo que remarca colocando puntos suspensivos y corchetes entre los mencionados fragmentos. 
La inminente ruina a que alude se refuerza con esa tipografía de restos, de discursos incompletos, de palabras a medio decir, de frases o versos rescatadas, digamos, arqueológicamente. 
Se entremezclan las afirmaciones rotundas ("No soporto a los seres ligeros", "Odio a las personas que utilizan esquemas para explicar cosas complejas") con las iluminaciones líricas ("y en el mapa de su piel yo soy Gaza"); las verdades aforísticas ("Si no tienes un lugar exacto al que llegar [,] jamás estarás perdido", "Las cosas borrosas son las más bellas porque nunca son del todo") con las dudas más hondas ("tengo miedo de no saber enhebrar mi propio corazón").
Los párrafos transitan entre lo alucinado y lo evidente, entre la realidad y el sueño, en una atmósfera intempestiva que a veces adopta aires apocalípticos y futuristas, muy acordes con ese nuevo mundo que anticipan las últimas tecnologías e Internet.
Abre el libro una cita de Ricardo Vicente: "Como estamos tan perdidos / he cambiado nuestra casa por un viaje." Y hay otras dos a lo largo del volumen, de Julieta García y Marcel Duchamp: "No hay solución porque no existe ningún problema."
Este lector se ha dejado llevar y ha disfrutado de esta obra arriesgada. Más allá incluso del sentido. Intentando comprender la desazón y el extravío de esta época póstuma.


"Tánger" en el Faro de Vigo


8.1.15

Gil de Biedma, 25 años

Elisa Cabot
Con motivo del 25 aniversario de su muerte (que se cumple hoy), El Cultural publica el homenaje "Gil de Biedma, pandémico y celeste", coordinado por Nuria Azancot. Los escritores invitados son, además de su amigo Juan Marsé, Vicente Gallego, Luis García Montero, Eloy Sánchez Rosillo, Manuel Vilas, Elena Medel, Juan Antonio González Iglesias, Lorenzo Oliván y uno mismo. 
Elegí el poema "Ribera de los alisos", uno de mis favoritos del poeta barcelonés, y en las dos líneas que me pidieron para justificar mi decisión escribí esto: "Lo escojo porque es un poema raro en la obra de un poeta urbano. Y porque habla de su infancia feliz en el campo. En lo que fue su "reino". Los cinco versos finales, donde alude a la "afinidad profunda / con la naturaleza y con los hombres", son extraordinarios. También a uno, en fin, le habría gustado hacer vie de chateau, como él decía."

Vallcorba dixit

QUIQUE GARCÍA
Día de vuelta al colegio. En un breve pero sustancioso vídeo de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y La Casa del Libro, el editor Jaume Vallcorba recuerda su infancia y, ya allí, su educación escolar. Habla a propósito de lectura, redacciones y dictados. Muy oportuno para esta jornada. Que nos sea leve. 

7.1.15

La poesía vista desde el espacio

La letra U de Luna de Poniente corresponde a La poesía vista desde el espacio, de David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976). A pesar de su juventud, es su noveno libro de versos publicado. 
Como se adivina por su título, estamos ante una obra destinada a reflexionar sobre la poesía y sus múltiples, complejas circunstancias; de un libro, digamos, metapoético, donde, y aquí reside su mayor acierto, al tiempo que se piensa sobre el hecho de escribir poesía, ya digo, se escriben buenos poemas. Esto no es lo usual. Desde mis más tiernos inicios poéticos, he temido a los que nombran al poeta en sus poemas. Suele ser en vano. Que si el poeta para acá, que si el poeta para allá. Aquí, sin embargo, se le menciona, se le asedia, se le deconstruye (con perdón) y sale, cosa rara, indemne. Puede que por aquello de que se mira él y mira a la poesía "desde fuera". Sí, "desde el espacio". Y "se ve chiquitita", confiesa. La metáfora, por cierto, es una constante de la obra. Y las imágenes, llenas de imaginación, otra. 
El conjunto adopta un tono aforístico y, en consecuencia, fragmentario, donde abundan los espacios en blanco. Poemas construidos a partir de elementos no siempre homogéneos. No siempre, insisto: leasé, para demostrar lo contrario, uno de los mejores del conjunto: "Cuadrante", cerrado sobre sí mismo y perfectamente compuesto
Así, volviendo a lo sentencioso, leemos: "Hay una moral de la forma.", "La mirada es sueño.", "Ver es vestir.", "La poesía es el lenguaje / en estado de excepción.", "Ser poeta es ser humilde.", "La transparencia es hermética.", etc. Leemos estos versos, por llamarlos de algún modo, como iluminaciones o epifanías. Dan casi siempre en el clavo. Uno cree que ganan leídos en voz alta. 
El poeta torna "explorador" de una "aventura". El lenguaje, insuficiente a veces, es su "patrimonio". "Nuestras palabras -dice- se nos parecen". La poesía es "un arte frágil e invencible", pero también poderoso: se encarga, por ejemplo, de explicar que "la realidad no es todo lo que hay". Y salva: "Caí por el acantilado, / pero me agarré en un poema". Porque "La poesía tiene sus consecuencias". Porque "Lo que hace un poema es la vida".
Detallista, perspicaz, agudo, el poeta ("oficio de pobrezas y pérdidas / arte de atesorar nieve", de lastimados y lastimosos, de gente que intenta preservar "la infancia y el asombro") confirma que "No hay que confundir la poesía con la poesía" (hay libros destinados a las "estonterías"). Que "Poetas hay muchos, / pero no todos". Que "Lo que caracteriza a un poeta / es la escucha". Que "Decir es sobreponerse. / Decir es sobrevenir." 
Él, como todos los poetas que lo son, se rebela, en fin, "contra el don de la obviedad". Este libro, denso al tiempo que asimilable, que conviene leer despacio, es buena prueba de ello. Puede que guste, sobre todo, a los del gremio. Es quizá uno de los mejores del ya casi cerrado alfabeto de una colección lograda. 

6.1.15

Revistero

Llegan casi al mismo tiempo un puñado de revistas de las que uno ha estado picoteando entre atracón y atracón, entre paseo y paseo.
Así, Clarín, donde, entre otras cosas, he disfrutado con "El silencio y el ruido, un conflicto antediluviano", de Antonio Moreno (un día de estos publicaré aquí algún breve fragmento); con "Un país llamado Cadenas", de Antonio López Ortega (muy oportuno ahora que ando leyendo la poesía reunida de otro venezolano, Igor Barreto); con los tres textos de la sección "Colección de vidas", firmados por Bonilla, Fuster y Alberca que habla, respectivamente, de Bolaño, Camba y Unamuno; con los aforismos de Leo Longanesi (¡qué descubrimiento!) y Lorenzo Oliván; con los apuntes de un viaje a Cuba en 1995 de Toni Montesinos y otro de Benítez Ariza a la tumba, en Larache, de Genet; y con numerosas reseñas de "Paliques". 
En Cuadernos Hispanoamericanos (que ahora se puede leer a través de Issuu) se habla de Ortega (se ve que el libro de Jordi Gracia ha surtido su efecto), de Octavio Paz (precioso el programa dedicado a su centenario en Imprescindibles), de Castellet y, entre otros, de la poesía amorosa de Darío Jaramillo (en un interesante artículo que firma Luis Muñoz). Bonilla (de nuevo) firma un divertido texto de crítica literaria que uno ya había leído (o soñado) en otra parte, tal vez Clarín. Sergio C. Fanjul hace balance de la experiencia Poetas por Km².
La también asturiana Anáfora llega al número 3 con poemas de nombres conocidos (Felipe Benítez, Dionisia García, Rivero Taravillo, José Cereijo, Francisco Alba. etc.) y otros más jóvenes que pertenecen (o no) al círculo de de esa revista, como Rodrigo Olay, Vicente García o Miguel Floriano. Se traduce a la poeta china Yu Xiang (1970), a Edward Thomas y a Elisabeth Bishop. Además, hay prosas, una entrevista con Xaime Martínez y algunas reseñas.
Del número 373 de Quimera destacaría uno la interesante conversación entre Santiago Auserón y Catherine François a propósito del libro de la segunda, publicado por Demipage, Los reyes poetas, que tendré que leer o el dossier sobre Cuba. Como Fernando Valls, creo que "resulta oportuno el homenaje que Alex Chico le rinde a Modiano". Del recién llegado 374, las entrevistas con tres grandes: Landero, Merino y Vila-Matas, así como el texto, de nuevo oportuno, del errante Álex Chico con París y José Antonio Gabriel y Galán al fondo.
Dejo para el final a Suroeste, revista de literaturas ibéricas, que ha dado a la imprenta el número 4, el correspondiente a 2014 (que tiene más de 200 páginas). Es poco práctico enumerar el nombre de los colaboradores, pero digamos que hay poesía española (Enrique Andrés Ruiz, Cilleruelo, Pablo Fidalgo, Ana Merino, Tomás Sánchez Santiago...), catalana (Xavier Farré, Álex Susanna), gallega, portuguesa (Amadeu Baptista, Júlio Conrado, Jaime Rocha o el dossier "Génesis", donde participan, entre otros, Almeida Faria, Helder Moura Pereira y Miguel de Freitas, con ilustraciones de Daniela Gomes), prosa (a destacar el fragmento de Oscuro oráculo, del muy callado Julián Rodríguez), así como ensayo (sobre Cunqueiro o Andrade), reseñas (Miguel Ángel Lama culmina en esta entrega las reseñas sobre todos y cada uno de los volúmenes de Historia de la literatura española (Crítica, dirigida por José-Carlos Mainer y coordinada por Gonzalo Pontón) y una interesante entrevista a Manuel de Seabra. Se incluyen sendos encartes. De Ruth Morán y João Grama. Esto, insisto, y mucho más.

Antonio Trinidad lee "Tánger"

Yacht Club de Tánger, circa 1960
Ya dije en su día que el libro tuvo, entre otros impulsos iniciales, el de Antonio Trinidad, que me pidió un texto sobre Tánger para Manga Ancha. Pues bien, el pasado domingo el profesor de origen extremeño publicó en El Periódico Extremadura una reseña sobre Más allá, Tánger
Hay entre medias un párrafo que no habla precisamente de la obra, sino de uno y sus personales y hasta políticas circunstancias, que sólo se puede escribir desde el afecto y, claro está, desde fuera, en concreto desde Bruselas, donde él reside. Muito obrigado. 
En lo que al libro respecta, entresaco estas líneas: «(...) el poeta enredado en la encrucijada de partir o quedarse; una incertidumbre de la que, por otra parte, Tánger, en la realidad y en la ficción, es paradigma y metáfora al mismo tiempo. La ciudad que se abandona y que se queda, la duda ante dos interrogantes esenciales: ¿Qué futuro tengo en este país, donde nunca he encajado? se pregunta el protagonista de Verano de Coetzee; ¿Deberíamos habernos quedado en casa allí donde quiera que esta esté? se pregunta Elizabeth Bishop en Questions of travel. Cuestiones mayores que en este libro se sintetizan en un poema espléndido:

De los barcos envidio
la promesa latente 
de una vida distinta.
Los observo a distancia,

con vagos sentimientos encontrados:
el de huir a lugares donde nunca se escapa,
el de tornar de sitios de donde no se vuelve.»

5.1.15

Autógrafo

Hilario Barrero me ha hecho un bonito regalo navideño. Ha tenido la deferencia de enviarme desde Nueva York su ejemplar de Self-Portrait in a Convex Mirror (Autorretrato en espejo convexo), de John Ashbery, con la firma autógrafa del poeta de Rochester. Añade, para colmo, uno de sus dibujos pajareros. Mil gracias. 
Todo parte de un comentario mío sobre el famoso vate neoyorkino o, mejor, por hacerme eco de alguna entrevista con él publicada en alguna parte. 
Hilario (no creo que sea indiscreto al recogerlo aquí) me cuenta: "Conocí al poeta personalmente una tarde en Brooklyn, y me pareció, en cierto modo como parte de su obra, áspero, distante y frío. En lo único que no fue reflejo de su obra fue en la dedicatoria, que sólo firmó el libro sin añadir una palabra, él que tantas "usa" en sus poemas".

4.1.15

Los diarios de Cataño

La próxima vez, de José Carlos Cataño (La Laguna, 1954), reúne los diarios del escritor canario desde 2004 hasta 2007. Esta entrega sucede a Los que cruzan el mar (Pre-Textos), título horaciano donde agrupó sus anotaciones (aunque un diario es más que un conjunto de notas, como él mismo precisa) entre 1974 y 2004, y se anticipa a dos nuevas, que publicará, como ésta, Renacimiento en la Serie Minor de Biblioteca de la Memoria: La vida figurada (2000-2009) y El porvenir del horizonte (20010-2013).
He leído, con creciente interés, estas páginas que nos da pistas sobre la vida y el pensamiento de uno de los poetas más secretos de nuestro panorama. Reside en Barcelona, como extranjero y sin patria (a esta circunstancia, fruto de una elección personal, dedica no pocas líneas), desde 1977, pero, como podemos comprobar, sus viajes a las Islas en estos años son constantes. Y allí, las personas (amigos y no pocos poetas, como Manuel González Sosa o los hermanos Padorno) y el paisaje, marítimo por naturaleza. Como buena parte de los diaristas, es bloguero; ahora, aquí.
Por lo demás, encontramos las reflexiones de un hombre que vislumbramos triste y melancólico ("Soy un misántropo aficionado"), huidizo y solitario, judío por más señas, cosmopolita, que envejece (¿no es ése el tema de la poesía?, se pregunta), ajeno, en tanto que escritor, al mundo literario (que detesta y donde, según él, los más le detestan y parecen empeñados en borrarle del mapa y silenciarle), que va por libre (a costa de lo dicho), marcado por la temprana muerte de su madre, especialista en las relaciones entre la literatura y el psicoanálisis, bibliófilo sin remedio (aunque los libros "te atan a las casas"), por eso habitual de los Encantes, huésped de numerosos hoteles, viajero a Suecia (en verano), Guatemala y El Salvador (y a Murcia y a Madrid), además de a Canarias, ya se dijo, paseante y contemplativo, "playista" al que le gusta perderse por calas y playas, ya sean catalanas o de sus natales Islas, ácido en sus comentarios sobre sí y los otros, contradictorio y desengañado, pero feliz en algunos momentos (por ciertas lecturas, algunas conversaciones, las tardes en casa, las cenas con amigas y amigos...), padre de su hija V., de la que se siente orgulloso, marido o compañero (no sé) de C. (lo que no le impide apreciar la belleza de otras mujeres), ajeno a los nacionalismos, pero de Barcelona ("Te dices, esta es tu ciudad"), lector de autores poco frecuentados, de los que, como él, se orillan y transitan por los márgenes, de los que se apartan, alguien, en fin, que conoce bien la poesía y que sobre ella escribe ideas llenas de sentido.
"Uno escribe porque no hay otro remedio; si no, calla", dice al principio, y se ve que es verdad. "Nada pidas. Nada esperes", podría ser su lema. "Asómbrate en lo idéntico", podría ser otro. El posible lector de estos diarios, que son mucho más de lo que señalo, no debería perderse la entrada del día 16 de mayo de 2007 (pág. 142 y ss.), paradigma de su forma de proceder y texto iluminador donde los haya: "Escribimos: vivimos". 

Eliot, 50 años

Hoy se cumplen 50 años de la muerte de uno de los poetas más influyentes del siglo XX, T. S. Eliot. Lo recuerda Martín López-Vega en El Cultural. Ayer hizo lo propio Antonio Lucas en El Mundo
Sus Cuatro cuartetos, uno de mis libros imprescindibles.

2.1.15

Juanito

Es tiempo de balances y puede que estemos ante una de las obras del año. También es posible que ya sea el libro más vendido de la Editora Regional de Extremadura desde su creación hace más de 30 años. Me refiero a Juanito. Sus 141 días como entrenador. Un título certero. No miente. Sus autores, José Manuel Reina, Manuel Jiménez "Lolino". Está publicado en la colección Perspectivas, otro acierto. 
La muerte en un trágico accidente de tráfico del futbolista cuando trabajaba como preparador del equipo de la capital autonómica, fue, según El País, una conmoción para el fútbol español. Lo creo. Tenía 37 años. Cosa distinta, o eso pienso (puede que equivocadamente, claro), es que la Editora se fundara o exista para publicar, con dinero público, libros de este tipo. Sobre todo cuando hay otros, a buen seguro más congruentes, que se rechazan por falta de presupuesto. O de criterio. Da un poco de vergüenza, sí. Seas futbolero o no; del Mérida o del Real Madrid. Sin menospreciar, sólo faltaría, la memoria de Juanito.
En pleno lanzamiento de la delirante marca monaguesca "Extremadura, Capital Cultural" (por cierto, espero que le regalaran un ejemplar a Woody Allen traducido al inglés), ya está tardando nuestro Crítico Por Antonomasia en reseñar la obra. No todo van a ser erudiciones locales y lisonjas periféricas. Al fin y al cabo esto es un gol et le reste, littérature.

1.1.15

Chacona

                                               Para Jaume Vallcorba

Lo sabemos, todo el mundo sabe que habló con el Señor
en las innumerables cantatas y en las pasiones, pero
también
está la chacona de la partita número 2 para violín solo:
aquí, tal vez sólo aquí, Bach habla de su vida,
de pronto, inesperadamente, nos dice cosas de sí mismo,
rápidamente y violento arroja afuera la tristeza y la alegría
(no tenemos nada más), la desesperanza al perder mujer e hijos,
el desconsuelo porque el tiempo nos lo arrebatará todo,
pero también el éxtasis de las horas inacabables
cuando en el aire rancio de una oscura iglesia,
solitario como el piloto de un avión llevando el correo
a países extranjeros, tocaba los órganos y notaba bajo los dedos
su sometimiento neumático, su encanto, el temblor,
o cuando oía la voz del coro, uniforme, intensa, como si
de una vez para siempre acabaran las disensiones entre
la gente
-es cierto que nosotros también soñamos
decir la verdad sobre nuestra vida
y lo seguimos intentando sin traza,
y lo seguiremos intentando, pero dónde están,
dónde pueden estar nuestras cantatas, dime,
donde está la otra cara.

                                              Adam Zagajewski

Leí una versión en catalán de este poema (pertenciente al último libro del poeta polaco: Asimetría) firmada por Xavier Farré en aralleguim. Lo leyó el propio Zagajewski en su reciente viaje a Barcelona, donde estuvo acompañado por el mencionado traductor residente, como él, en Cracovia.
El propio Farré, al que he enviado mi versión, me cuenta que este "es un poema que me es muy cercano, como también a Zagajewski. Te explico un poco la historia. Adam Zagajewski escribió el poema y se lo envió a Jaume Vallcorba, que ya pasaba en casa la mayor parte del tiempo, escuchando principalmente música. Después, me comentó que se lo había enviado, si mal no recuerdo con una versión al alemán, y me dijo si yo podía traducirlo. Y le respondí que sí sin pensármelo dos veces. Le hice las dos traducciones, al catalán y al castellano. Y tengo constancia que Jaume Vallcorba aún las pudo leer, como le comunicó a Adam Zagajewski."

Nota: El autor de En defensa del fervor, me explica Farré, usa como título "Chaconne", en francés.
Si alguien quiere escuchar la pieza de Bach, puede hacerlo, por ejemplo, aquí, donde la interpreta el violinista Itzhak Perlman.

31.12.14

"Tánger" en Babelia

Por breve, copio aquí la reseña de Más allá, Tánger que se publicó el pasado sábado en Babelia (El País). 

EL FERVOR DE LA MEMORIA

Por Antonio Ortega

Para Domingo Badía, conocido como Alí Bey, Tánger sólo es comparable al efecto de un sueño; para Tahar Ben Jelloun, una mujer que no se atreve a mirarse al espejo, acaso porque en sus calles sólo persiste la memoria. Álvaro Valverde busca ese espejo para recobrar el sueño de la memoria, el espacio vivo de la pérdida en una ciudad, “la vieja conocida que no es”, a la que alguien regresa y a la que alguien llega por primera vez. Para ambos, ese viaje es “el único trayecto que conduce / a las fuentes sagradas del origen”, a un territorio que, “entre la oscuridad / que enturbia tu pasado / y la luz que ilumina / este presente”, alcanza la salvación del olvido. Sus cincuenta poemas -desnudos y luminosos, concisamente narrativos- son “las piezas sueltas de un puzle”, ecos de una memoria que este largo e indisputable poema reúne “para hacer verosímil / lo que sólo es ficticio”. Una voz doble, la del narrador y la de su mujer, que son el contrapunto y la razón de una historia compartida. Un poema que encuentra su espejo y en él su identidad, pues “en esta encrucijada, lo que dudas / es si esta realidad es lo real / o si por el contrario es la ficción / que fuiste fabricando en el transcurso”. Una suma de “aguafuertes” y “vislumbres” que confieren una intensidad especial a un relato tan íntimo que sólo es posible en el poema, como avispas “volando / alrededor del vaso de té”, y “cada avispa un recuerdo / de los años vividos”. Es el excepcional mosaico de una vida, “una suma de símbolos / de lo que fue y no ha sido, / de la vida pasada / y del mundo futuro”. Una impugnada realidad, sin límites ni nostalgias, “acaso porque es / (el) reflejo de un fervor”.

30.12.14

Fuego cruzado

Me gusta mucho leer un nuevo libro de un autor que conozco y admiro, pero también encontrarme por sorpresa con la obra de uno desconocido. Nada sabía hasta ahora, por ejemplo, de Xaime Martínez (Oviedo, 1993, el mismo año en que nació mi hijo), un estudiante universitario que cursa sus estudios en la Universidad de su ciudad natal y que con Fuego cruzado ganó el Premio de Poesía Joven 'Antonio Carvajal' y que, por eso, publica Hiperión. Se alegra uno de que la veterana editorial madrileña siga apostando (con acierto) por las nuevas voces, que un jurado responsable dé un galardón a quien se lo merece y, sobre todo, que se escriban poemas como los que componen este libro, el segundo, al parecer, de Martínez (que es, por cierto, mi cuarto apellido).
A Carvajal, que no formaba parte de ese tribunal con presencias académicas de peso, le habrá gustado. Porque, para empezar, soneto mediante ("Cuchillo"), el joven poeta demuestra su dominio del oficio, lo que a su edad no es fácil. Uno ha disfrutado, ya insinuaba, con este detalle y con otros, que no faltan. Así, con la frescura de los versos (aunque se atisbe un trabajo a fondo con las palabras en busca de la compleja sencillez), por la variedad de registros y asuntos que aborda, por su carácter culto sin afectación (abundan las citas, los homenajes velados -o no-, las menciones), una obra, en suma, propia de alguien que puede que haya vivido poco, pero que lo ha hecho con una intensidad y una atención notables. Y que ha leído, además,  mucho, lo que viene a resultar un vivir en demasía. 
Hay poemas certeros (los más breves) y ninguno, y ya es difícil, inane o que sobre. El libro, no hace falta decirlo, tiene muchos padres, pero estos han sido bien elegidos, y has sido mejor asimilados, lo que no siempre ocurre. Los maestros, y más con veinte años, lo son casi todo. Uno intuye enseñanzas de Borges, Luis Alberto de Cuenca (tan ligado a los mundos de la fantasía y del cómic), Gimferrer, Mesanza, Vilas, D'Ors...
El amor, los recuerdos, la lectura, los viajes... Los viejos/nuevos asuntos de siempre. Se ve a las claras que XM es músico y letrista, algo cada vez más común en nuestra joven poesía. Baste citar a José Manuel Díez y a Víctor Peña para demostrarlo. Una faceta que le da otro aire a estos poemas que son, no obstante, eso: poemas. 
Hay desenfado, paradojas, ocurrencias... y en la segunda parte, "El lado oscuro" (la primera se titula "Dedos de luz"), unos cuantos poemas del apócrifo "Corpus Batman", anónimo conjunto de textos que contiene obras escritas entre 1932 y 1935 en el contexto de la Primera Guerra de Gotham, según se nos explica, "edición para el disfrute y no para el estudio" donde se nos presenta a Joker y a Batman como dos caras de la misma moneda, necesarias para que funcione "la inmensa tragaperras del destino". 
A uno estos poemas le gustan menos. Por el simple hecho de que el mundo a que se refieren me pilla bastante lejos, no por su falta de calidad. Me da que sin ellos el libro hubiera sido otro, tal vez más redondo. También más previsible, claro. Son sólo opiniones. Para otros, acaso los más jóvenes, será lo mejor del conjunto. Seguro. Imaginación e inventiva no faltan. 
Se abrocha el volumen con "La búsqueda", un poema dedicado a Rodrigo Olay, lo que me da pie a comentar que Xaime Martínez forma al parecer parte de ese grupo de poetas ovetenses, renovado en sucesivas promociones, que ahora gira en torno a la revista Anáfora.
El último verso del libro da idea de por dónde va su poesía: "la búsqueda es el único destino". No es mala ruta para un viaje. 

29.12.14

Wilde

Ha sido una delicia leer estos aforismos rescatados de la obra del genial Oscar Wilde por Gabriel Insausti, que los ha traducido y editado para la colección A la mínima de Renacimiento, que, por cierto, llega con este volumen a su décima entrega.
Busca el cínico pero tierno Wilde el "camino oblicuo" en pos, casi siempre, de la belleza. 
"Nada envejece como la felicidad", escribe. O "Todo arte es inútil". O "Mentir por un sueldo, como hacen los políticos, es siempre aburrido." O "Toda mala poesía brota del sentimiento auténtico: ser natural es ser obvio, y ser obvio es no ser artístico". O "El arte es la forma más intensa de individualismo que conoce el mundo". Y "El arte es un velo, no un espejo". Y "La timidez puede ser una forma de vanidad". Y así hasta... Lo dicho, un placer. ¡Qué buen rato!