26.10.07

Soledad Gallego-Díaz

Me gusta leer sus serenos y lúcidos análisis de situación. A veces le escribo un mensaje porque necesito decírselo. Entresaco de su artículo de hoy en El País (que no se puede leer al completo en internet salvo para los suscriptores del "periódico global en español") una frase muy suya: "El hecho de que estemos ante tiempos complejos no quiere decir que necesariamente haya que complicarlo todo". Sin comentarios.

24.10.07

La Avenida de la Luz

Así se titula el nuevo libro de poemas de José Carlos Llop. "Un poeta es cuando escribe un poema", aclara en la Nota del autor que cierra el volumen. Porque cada libro es único (por más que en su conjunto los de un determinado autor formen el mismo libro), no procede afirmar que éste es el mejor de los suyos. Tal vez por haberlo leído el último, a uno se lo parece. Sólo por contener "Teoría de la experiencia, "Elegía" o "Cuarenta días" ya merecería haberse publicado. Por estos y por todos: no hay aquí poemas prescindibles. Será porque, como la muerte, la poesía es para Llop algo que toca la "verdad absoluta".

Carta a un maduro extremeño

Ves, querido amigo, alguna ventaja tiene que los jóvenes no lean. O que no lean tanto, si prefieres. Lo digo por las cartas que Aznar ha escrito a un tal Santiago. Sí, de los de "y cierra España". Está claro que para leer no vale cualquier libro. Si es que el panfleto merece ser calificado como tal. Ni, por añadidura, a cualquiera se le puede denominar escritor. Por desprestigiado que esté, ay, el oficio.

Soneto a la poesía


Tú, ramera, me pides un soneto.
¿Cuándo te he dicho yo que hago sonetos?
Ni sonetos ni nada te prometo.
No vine al mundo para hacer sonetos.

De sonetos está plagado el mundo,
de malos versos todo el Universo;
no se puede vivir en este mundo
con tanta pobre rima y tanto verso.

Cualquier computador hace hoy sonetos,
y hasta Pedro Medina los hacía,
ugando con sus nietos y sus nietos.

Que si la vida fuera hacer sonetos,
sonetos a la vida yo le haría,
mas no se hacen sonetos hoy en día.

¡Para qué más sonetos!


Jaime Jaramillo Escobar

20.10.07

El blog de Pablo

"Ya tengo mi propio blog. Me llamo Pablo y tengo diez años. En mi blog contaré las historias que me invento sobre dragones, serpientes, etc. se trata de un mundo fantástico. De mi mundo de fantasía". Así comenzaba hace unos meses mi sobrino Pablo Serpientes aladas (mundo mágico), un blog donde se pueden leer esas historias. Confieso que soy el primer sorprendido. Desde este verano vive en Barcelona. Hasta ahora lo hacía en Bruselas, su ciudad natal. No me extrañaría que en plena inmersión lingüística (aprende catalán a marchas forzadas) el muchachino nos acabara contando sus imaginativas aventuras en la lengua de Llull. Sus primos Alberto y Rolan le animan desde la distancia y no se pierden las nuevas entregas. ¡Que no decaiga!

Rozalén

Ismael es un excelente fotógrafo que estudió Periodismo en Salamanca y que, además, escribe estupendamente como se puede comprobar en el blog que acaba de cerrar, al menos de momento. Empieza una nueva etapa profesional como emprendedor (empresario se decía antes) y deja la de periodista. Ha trabajado en una emisora de radio, en una agencia de noticias y, a última hora, en el diario Hoy. Uno había llegado a identificar sus fotos sin necesidad de leer el pie. Ayer, por un reportaje sobre el Parque Nacional de Monfragüe, le han premiado junto a dos compañeros del periódico, Antonio José Armero (placentino como él) y Jon Cuesta.
Ya le he dicho que además de otras muchas cosas, compartimos el "Ciudad de Badajoz". Por razones distintas, tiene para los dos un regusto agridulce. Como la propia vida.

Yo, Inés

Una de las primeras cosas que aprendía (o aprende, no sé) un placentino orgulloso de serlo es que la suya era una ciudad y no un pueblo. Uno, sin embargo, con tanta ironía como cariño, se refiere a Plasencia como "mi pueblo". A partir de hoy, después de leer esta noticia, lo seguiré utilizando pero cada vez con menos burla fina y afecto (léase la entrada anterior). Sí, el insigne dramaturgo Isidro Leyva, "especializado en montajes populares relacionados con personajes históricos de la comunidad autónoma", nos va a escribir, como a tantas localidades extremeñas, una obra sobre Inés de Suárez. Qué suerte la de esta mujer: primero redacta una novela sobre ella Isabel Allende y ahora... Cómo era aquello de que vendrán... Ah, el casting es el próximo martes. ¡Me pido el papel de Pedro de Valdivia! Ya puestos...

19.10.07

Placentín

Ha estado uno años esperando a que concluyan las obras de reconstrucción de un tramo importante de las murallas de mi mundo, el placentino, y, más allá, a que se urbanizase la zona colindante con ese extenso lienzo, el de las traseras del Parador. Ese ansiado fin ha llegado y, con él, mi desencanto. No tanto por la rehabilitación propiamente dicha cuanto por la solución urbanística adoptada. A costa de parecer un ciudadano quejicoso, mis disgustos por estos asuntos menudean. Esto le pasa a uno por vivir en una ciudad vieja y monumental. Eso y que, a mi melancólico modo de ver, este pueblo no tiene remedio. La obra empezó con una administración y la termina otra. Poco importa. Aunque el técnico propone, la decisión es, sin ambages, política.
Del lado de la muralla, una acera en la que se han colocado, para evitar el aparcamiento y proteger a los peatones de los coches, unos cubos de llamativo granito blanco que desentonan con el bonito color dorado de la piedra. Del otro lado, el de los edificios, con una acera enlosada de distinto color, unos arbolitos, aparcamientos a tutiplén (en batería) y unas farolas excesivamente altas y puntiagudas que válgame el cielo. Son del infame estilo de la que se colocaron en la plaza mayor hace años (donde, a pesar de las promesas, siguen). No hay más que pasearse por ahí para llegar a la triste conclusión de que esto del mobiliario urbano está en manos de incompetentes. En medio, una calzada demasiado estrecha. O del ancho justo. Con el agravante de que estamos hablando de una ronda que soporta una extraordinaria circulación.
Mis paisanos no se han pronunciado. O no les he oído. O están pasmados. Están demasiado pendientes de otra obra de restauración, la del albergue municipal (otra idea luminosa para ese preciso lugar), a la que han adosado una estructura metálica pintada de rojo que a mí, ya ves, no me disgusta del todo, como a Puerto. En estos sitios rancios hay mucha afición al pastiche y estas soluciones innovadoras...
Podría seguir. Por ejemplo, sacando a colación la nula grandeza con la que se ha abordado la entrada a la ciudad desde Salamanca. Otra ridiculez. Como tantas desde hace tanto. También traerá cola (en más de un sentido).
Por esto y por algunas cosas más, ya digo, está uno gemebundo y apesasumbrado. Innecesariamente.

Miguel García-Posada, poeta

Ha sido y es uno de nuestros críticos literarios de referencia, un representante de eso que se ha dado en llamar "crítica responsable", un estudioso de nuestra poesía, autor de varios libros memorialísticos, y ahora, además, por haber ganado el veterano premio "Ciudad de Melilla" con su libro Inclemencia, uno de los numerosos poetas que pueblan, es un decir, el antiguo solar patrio. Presidía el jurado Jon Juaristi. El libro, claro, lo publicará Visor. ¿Quién tirará, es otro decir, la primera piedra?

Conversaciones

Cada día me gusta más leer conversaciones entre escritores. En el último número de Minerva, la excelente revista del Círculo de Bellas Artes de Madrid, hay dos muy interesantes. La primera, a tres bandas, entre los poetas Adam Zagajewski, John Burnside y Jordi Doce. La segunda, entre Gonçalo M. Tavares y Félix Romeo. El zaragozano, por cierto, traduce poemas del de Luanda.
¡Qué buen rato!

14.10.07

Dice Sciascia

"(...) cuando hago literatura o hablo de ella, sigo siendo un maestro de escuela. Es decir, que no consigo que me guste toda la literatura; es más, mucha la rechazo, la ignoro, la quiero ignorar".

13.10.07

Catorce años después

Jordi Gracia firma una nueva reseña de los diarios de José Antonio Gabriel y Galán. La titula Para una buena novela y la publica Babelia.

10.10.07

Sciascia

Ha sido un acierto hacerme con los diarios de Sciascia, Negro sobre negro (los publicó Bruguera en el 84). Ya andaba a su busca y captura cuando leí una entrada del blog de Gonzalo Hidalgo donde se citaba al autor de Cándido o Un sueño siciliano.
La lucidez del moralista siciliano es proverbial. Al decir, por ejemplo: "Y es que hay tal abundancia de necios dando vueltas alrededor de las cosas muertas, que a veces éstas parecen vivas". Sí, más por estas tierras donde el atraso ha sido, ay, santa pero insana costumbre. Cosa de casposos, vamos.

Olfateando

Acaba de salir el número 18, otoño de 2007, de la revista literaria y cultural (en internet) El Coloquio de los Perros, que dirige Juan de Dios García con la ayuda de Ángel Gómez Espada, quien firma una entrevista con uno en la sección Olfateando.

9.10.07

El premio de Olvido

"Sustancia es la luz de lo que huye". Es un verso de Olvido García Valdés, de su libro Y todos estábamos vivos (Tusquets, 2006). Por él ha ganado el Premio Nacional de Poesía. Había pronósticos, sí, más que nada porque es un libro excelente. Y siempre lo será.