20.11.08

Periférica

Es una de las editoriales que ha conseguido el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial. Se reunieron bajo la denominación de Asociación de Editores Contexto para abrirse paso mejor en medio de la selva de la industria libresca española. Al lado de Libros del Asteroide, Barataria, Global Rhythm, Impedimenta, Nórdica, y Sexto Piso.
Aquí, como siempre, ha sido tratada con las debidas reticencias. Incluso, por parte de algunos, con el consabido desprecio. La ignorancia, ya se sabe. Sí, pero ahora toca celebrar el premio y olvidar esas miserias. Tal vez otro día lo cuente.
Enhorabuena, Julián.

Desde Cracovia

El traductor y poeta Abel Murcia abre blog en Cracovia, su nuevo destino como director del Instituto Cervantes. Se llama Al trasluz y se subtitula "Apuntes de traducción".

19.11.08

Un coche

Jo, lo que está dando de sí la noticia.

Poesía y periódicos

Uno, claro, se felicita de que El País lance una colección de libros de poesía que se venderá los miércoles con el periódico. No es mal maridaje ese. Y se fomenta la lectura doblemente.
Aquí, se me hace inevitable la referencia, los nuevos responsables de la cosa dejaron por el camino aquella buena idea de "Un libro, un euro". Nunca antes habían llegado los libros tan lejos pero...

18.11.08

En el programa de la Gemio

Al parecer, mañana día 19 por la noche aparece uno en el programa de Canal Extremadura Cuéntaselo a Isabel. Sí, la Gemio. Grabamos una entrevista a finales de agosto, en la piscina del hotel V Centenario de Cáceres. Lo que sudé aquella mañana, Dios mío. Por suerte, mi incorporación a clase impidió que tuviera que encontrarme en un plató, cara a cara, con la famosa presentadora de Alburquerque.

Revistas de aquí

Escribía Moisés Cayetano Rosado en Trazos, el suplemento del Hoy, sobre la supuesta pujanza de las revistas culturales y eruditas (sic) en la Raya. De este lado, con Espacio/Espaço escrito en dique seco, no sé a qué auge puede referirse. Es verdad que Revista de Estudios Extremeños, que él dirige, mantiene una dignidad -en lo regional, no se olvide- encomiable. Que Alborayque podría acompañar a la institución que la ampara, la Biblioteca de Extremadura, en el camino hacia esa debida excelencia que nos merecemos los extremeños de la cabecera de nuestro sistema bibliotecario. Que V. O. mantiene contra viento y marea su espacio a favor del cine. Que una que no menciona, Manga ancha, podría dar de sí. Lo demás... Empeños menores, según creo. Me reenvían, por ejemplo, la ridícula Vitela y, tras ojearla (la cosa no da para más), no puedo por menos que volver a preguntarme cómo es posible que la Consejería siga manteniendo semejante dispendio. ¡Pobres árboles! Y para nada.
¿Estos son los síntomas del presunto "auge"? La comparación con Andalucía, sin ir más lejos, ...
Lo del Centro de Estudios Lusitanos, una promesa presidencial, y las relaciones de la región con Portugal (tan modélicas hasta ahora) son parte de otra historia. Vamos, la que al autor del artículo quizá más le interese. Lo de las revista parece un mero pretexto.

17.11.08

GHB en Canal Andalucía

Julio Pérez ha localizado el enlace que nos hace posible ver y escuchar la entrevista que le hicieron a GHB, en Sevilla, hace unas semanas.

Humet

Una parte pequeña pero sustancial de la banda sonora de mi primera juventud -de mi vida, vamos- la ocupan unas cuantas canciones de Joan Baptista Humet. Y eso ya no lo cambia nada.

Sueño

Esta noche me he soñado con mi amigo Ángel. Estábamos sentados los dos en un sofá y Pámpano, que siempre toma la iniciativa, me proponía que conversáramos. "Antes, eso sí -dijo-, vamos a contar un chiste". Luego me he despertado.

16.11.08

Relatos relámpago

Fran Rodríguez Criado me envía un enlace para poder ver y oír un vídeo en el que se habla del microrrelato y, por cierto, de Relatos relámpago, la antología de relatos breves que publicamos en la Editora con prólogo de Luis Landero, al que se debe el término que le da título. Allí, Javier Almuzara lee un texto de Juan Ramón Santos. Otro de los lectores es José Luis García Martín.

Alborayque

Así se llama la revista de la Biblioteca Regional de Extremadura, como uno de los volúmenes de la famosa Biblioteca de Barcarrota. He pedido un ejemplar a su director, siquiera sea porque uno pertenece a su Consejo Asesor (compruebo, ay, que he sido degradado, antes estaba en el Comité Editorial). Dedica su segundo número a las letras y los libros de Extremadura, a los del periodo comprendido entre 1983 y 2008. De lo que he leído, me ha gustado mucho el texto de Serafín Portillo dedicado a la lírica. Argumenta una tesis peligrosa: que existe una poesía extremeña. Repasa, de paso, algunos sucedidos de estos intensos años.
Simón Viola se ocupa de la narrativa y, como suele, acierta en el panorama. Otro tanto ocurre con el que analiza, en torno al teatro, el bien informado profesor Torres Nebrera. No puede decirse lo mismo, según costumbre también, con la cosa sobre el ensayo. Por seguir con el infantil juego del ninguneo, silenciaré al artífice.
Ya conocía el extenso y bien intencionado discurso de Joaquín González Manzanares sobre la "industria libresca extremeña" por más que, como sostiene el profesor Lama, el término sea equívoco. ¡Qué más quisiéramos!
Rematan el tocho los artículos de Ana Teresa García sobre el sistema bibliotecario, de José Luis Bernal sobre "La Universidad de las Letras" (a propósito del papel capital de la Uex en este proceso) y de Juan García Pérez sobre la Extremadura de la transición.
Capítulo aparte merecen las ilustraciones. Las fotográficas, preciso. Las del iluminador Javier Alcaíns son muy bonitas. Por aquello de que no hay dos sin tres, alguno vuelve a colarse de rondón en la orla. Sin porqué. Otros, claro, no pasan el corte de la censura. Pequeñas miserias de la provincia, of course.

15.11.08

Gonzalo en Babelia


















(Cristobal Manuel. El País)

Confieso que que no he podido evitar un "¡joder!"-en voz baja, aquí todos duermen- al ver la foto de Gonzalo en Babelia, la que ilustra -a eso fui un segundo después- la entrevista que le hace Ángel S. Harguindey. Me alegro de este tardío reconocimiento. También por las "editoriales extremeñas" que publicaron los primeros libros, del "descubrimiento literario del año".

Diarios

En efecto, como anota Álex Chico, en Cultura(s), el suplemento de La Vanguardia, Laura Freixas ha publicado una reseña sobre los diarios de Gabriel y Galán. Es un libro que no cesa. Ni cesará.

14.11.08

Nadadora

El profesor y crítico cántabro Luis Alberto Salcines escribe en el Diario Montañés sobre la revista Nadadora. Ya está aquí el excelente número seis.

13.11.08

Ibarra

Ayer, casi a la misma hora que se presentaba en el Círculo de Bellas Artes de Madrid Rompiendo cristales, las memorias de Ibarra (para uno nunca ha sido Juan Carlos), treinta años de vida política (como reza el subtítulo), me llegó a casa, por mensajería, un ejemplar. No pude por menos que abrirlo y empezar a ver y a leer. Ojeé las fotografías, picoteé en el índice onomástico y hasta leí, ya digo, las sesenta y cinco primeras páginas. Antes, un capítulo del final que dedica al infame asunto de las fotos de Montoya donde confiesa que envió a la Asamblea una carta de dimisión que no llegó a tramitarse. Viví aquellos momentos con la intensidad de quien fue incluso denunciado, entre otros, por los Peones Negros. Mi delito era ser en ese momento el director de la Editora (a quien se quiso desprestigiar por haber cedido un número de ISBN). Recuerdo bien la tarde en que se hicieron públicas en una página web del PP aquellas fotografías que casi nadie había visto antes, cuando el promotor del asalto, un politicucho metido ahora, según dicen, a novelista histórico (la novela histórica no deja de ser, ay, un refugio de impostores), esparcía por tierra, mar y aire la porquería de la mano de su jefe por entonces, otro mindundi, y la de otro nefasto personaje, uno de Ávila. Iban contra todo, pero en especial contra Ibarra, que se marchaba, y contra mi consejero, Paco Muñoz, ya candidato in pectore a la alcaldía de Badajoz. Qué catadura moral la de algunos.
Las fotografías de Ibarra (no las Montoya) son bonitas, sobre todo las de su infancia y juventud, y están bien elegidas. Salvo la última, donde aparece (de lo más pop) flanqueado por un personajillo de esos que el fotógrafo Ismael Rozalén calificó en su día de colocadores (siempre salen con el cuello estirado en las instantáneas), y una señora...
El libro promete. El relato de sus primeros años de vida en el barrio de los Ferroviarios de Mérida es memorable. Bueno, y antes, la desternillante narración de su inoportuno infarto. Genio y figura. Ah, y está bien escrito. Puede que vuelva a comentar algo de él aquí.