10.6.09
9.6.09
Marí, Montejo...
8.6.09
Pureza Canelo
Expurgo
Ya no. Aspiro a quedarme con los libros que necesito. Ni uno más. El número es lo de menos; no obstante, serán miles.
He venido comprando los libros que necesitaba leer -o eso creía-, pero han llegado otros que editoriales y autores han tenido a bien enviarme y que no siempre... ¿Para qué guardar, en fin, los ejemplares que nunca volveré a leer? ¿Para qué dejar los que detesto? Como dijo Manguel, la biblioteca de cada cual es una suerte de autobiografía y no quiero que nadie se lleve a engaño. Yo el primero.
Además de decidir cuáles se van y cuáles se quedan, sólo me queda decidir qué hago con los expurgados. Se admiten sugerencias.
6.6.09
Más Ullán (y fin)
5.6.09
Premios Extremadura
Los "grandes", a las mejores trayectorias literaria y artística, ha ido a parar a dos portugueses: el novelista Lobo Antunes (que estuvo a punto de ganarlo el año pasado) y el arquitecto Alvaro Siza (que era favorito desde hace varios). Lo merecen.
Con Heaney
4.6.09
Fiesta de Tusquets
3.6.09
Llop sobre Ullán
2.6.09
Palestina
PALESTINA
Llevamos una vida
mirando esas imágenes
con mujeres cubiertas
de luto y de tristeza,
hombres que corren
con sus hijos en brazos,
casas rotas o en ruinas,
soldados que disparan,
tanques que avanzan,
gente que va gritando por las calles,
y sirenas y prisas y ambulancias
con cuerpos destrozados por metralla.
Al ruido de los tiros,
se suma el de los cánticos.
Al terroso color de ese paisaje
de edificios caídos y miseria,
se sobrepone el rojo intenso
de la sangre.
A los campos desérticos
de guijarros y polvo
le dan el contrapunto los olivos,
de un verde descompuesto.
Esa batalla nos dura ya una vida.
Hemos ido creciendo
a su sombra enfermiza.
Incluso hemos llegado a acostumbrarnos
a que a esa sinrazón
le llamen guerra.
Y, sin embargo,
no hay mentira ni ley que justifique
esa obscena emboscada de la historia.
Ni un salmo ni una aleya que defienda
la perversión de ese combate.
Un pueblo herido se olvida del horror
matando a otro.
30.5.09
Escultura
En los albores del siglo XXI, el sueño se llama bulevar (habrá quien ya lo denomine de otro modo, más acorde a la realidad del invento), uno de tantos despropósitos urbanísticos a los que nos tienen acostumbrados nuestras autoridades municipales desde la época, por lo menos, del citado don Vicente. Allí se ha instalado una escultura digna de tal nombre, ganadora del segundo premio de Caja de Extremadura, entidad a la que hay que agradecer su ayuda para cambiar la estatuaria pública en esta ciudad con ínfulas de pueblo (¿o es al revés?).
La obra es la de la foto, claro, se titula 'El espacio recorrido' y su autora es Mar Solís.
A uno le gusta. Aunque le da dignidad al dichoso bulevar interrupto, creo que hubiera quedado mejor en algunas de las plazas recoletas del centro. Acaso en la de Ansano, quizá en la de San Martín...

