2.12.11

El crítico

"Si el poeta en la sociedad burguesa del segundo imperio francés había perdido su aura, como nos enseña Walter Benjamin en la figura de Baudelaire, el crítico ya había nacido sin ella. Ser consciente de ello es crucial para sobrellevar con inteligente dignidad la labor crítica. En palabras de Sartre: el crítico literario es el pariente tonto de la familia social. Así que me niego a hablar de influencia ni de poder. Somos profesionales de la lectura analítica. Y, aunque a veces no lo parezca, la crítica es un género literario. Cuando un crítico es bueno, se lo lee, no sólo para que influya en una dirección determinada, sino también por el simple placer de leerlo". J. Ernesto Ayala-Dip, Crítico de Babelia. El País.

1.12.11

Cien "Turia"

A la presentación del número 100 de Turia han acudido José Manuel Blecua y Soledad Puértolas. Marta Caballero habla en El Cultural con su director, Raúl Carlos Maícas, que desgrana la historia de la ilustre y centenaria revista turolense.

Viernes, 2

¡Cómo viene el viernes!, culturalmente hablando. A las 19 horas, en Puerta de Tannhäuser se presentarán los tres primeros libros de "La Biblioteca de Gulliver" que promueve Ediciones Liliputienses y dirige el poeta José María Cumbreño, y a las 20.00 horas, en el aula de cultura de la calle Verdugo, se presenta también el nuevo libro de cuentos de Juan Ramón Santos, Palabras menores (De la luna Libros), a cargo del joven poeta Víctor Peña Dacosta. ¿Quién da más?

30.11.11

Paseos

Me encontré con Víctor Peña en el paseo del río y me dijo con sorna: "Qué, ¿hoy te toca solo?". "Como siempre", respondí con una sonrisa. Ayer tarde, sin embargo, crucé la presa del km. 4 con mi amigo Néstor Hervás. Él con la bicicleta al lado y uno subido en la acera para compensar la diferencia de altura. Al final de la cuesta, me alcanzó. Nos saludamos, pero dio la vuelta. Hacía demasiado tiempo que no nos veíamos. Hemos echado muchos ratos conversando desde aquellos lejanos recreos galisteños del curso 92-93.  Muchos. Con él es fácil. Nos hemos despedido con un "hasta pronto". Esperemos. No todo va a ser caminar solo.

De jubilación
















Gonzalo Hidalgo Bayal recibe la felicitación del alcalde Plasencia en el homenaje del Ayuntamiento a los profesores y maestros jubilados en esta ciudad el curso pasado.

29.11.11

Aramburu, Premio Tusquets

De varia lección

En casa, ni está ni se espera el nuevo número de la revista Alborayque dedicado a las escritoras extremeñas. Entre las contemporáneas, al parecer se fija el objetivo crítico en tres: Pureza Canelo, Ada Salas e Irene Sánchez Carrón, que son, quién lo duda, los nombres más visibles, en femenino, de nuestro panorama literario. Eso no obsta para que reconozcamos que hay más escritoras nacidas en Extremadura, por ejemplo Emilia Oliva (Malpartida de Plasencia, 1957), autora de Quien habita el fondo (Celya), un libro tan breve como enjundioso, dotado de la fuerza que a veces esconde lo pequeño, lo en apariencia frágil, lo pobre y lo humilde, que no dejan de ser, o eso creo, virtudes poéticas esenciales sobre todo en estos tiempos. 
De Adolfo Cueto, madrileño (1969) de procedencia asturiana, acaban de llegar dos libros: Palabras subterráneas, que reúne poemas escritos entre 2001 y 2004, publicado en Sevilla por Renacimiento (2010) y Dragados y Construcciones, con poemas del periodo 2005-2009, premio Emilio Alarcos, que edita en Madrid Visor (2011). "Coherente, con conocimiento del ritmo poético, que ataca la deshumanización de la vida actual y defiende la intimidad", dijo del segundo Francisco Brines, presidente del jurado, al que, por cierto, se agradece en el primero su complicidad para que Abelardo Linares lo publicara. Tanto en uno como en otro destaca una poética de la cotidianeidad, antes llamada "de la experiencia", donde el amor es protagonista, mejor resuelta, a mi modo de leer, en Dragados y Construcciones. El viaje también tienen una destacada presencia, como perfecta metáfora de la vida. Destaca Cueto el carácter de work in progress que distingue su obra, esto es, que está en proceso de desarrollo o en curso, algo que se nota, y mucho, cuando se leen, como en mi caso, sus dos libros seguidos, uno después del otro, en el orden en que fueron escritos.  
Recogí en El Quijote Esperanza (Roca Editorial), que allí había dejado para mí, con una amable nota manuscrita dentro, su autor, Jesús María Santos, placentino como yo, y periodista. Ha sido director de Asuntos de Presidencia de la Corporación RTVE, Subdirector de Informativos de Telecinco y director de Contenidos Multimedia. También ha ocupado, en Antena 3 Televisión, la Dirección del Canal Internacional, la subdirección de Informativos y la Dirección de Informativos de fin de semana.
“Al recordar a Esperanza Labrador no puedo evitar que las lágrimas me enturbien la vista y el recuerdo. No es posible sufrir tanto dolor y mantener la dignidad. Perder a su marido, dos hijos y una nuera y presentarse firme exigiendo justicia es algo que te reconforta y te hace avergonzarte por todas las veces que has tenido dudas o desinterés por la justicia", escribió el juez Baltasar Garzón a propósito de Esperanza Pérez, española nacida en Camagüey (Cuba), recriada en San Esteban de la Sierra (Salamanca) e instalada en Rosario (Argentina) cuya historia cuenta Santos con la sana y loable intención de que no se olvide.

De Pedro Serrano, impulsor de Periódico de Poesía, me llegan desde Chevy Chase, en Maryland (no en Hollywood), su último libro de poemas, Nueces, publicado en 2009 en la preciosa Colección Tristan Lecoq de Trilce Ediciones y la plaquette Naturalezas muertas seguidas de Arqueologías publicada en Nueva York por Pen Press dentro de la serie de poesía que dirige Mercedes Roffé. La poesía de Serrano recorre en Nueces geografías viajadas de Italia e Inglaterra, primero, para aterrizar después en tierras americanas. Es entonces una poesía dulce, descriptiva, amable incluso (así en "Tuscania"), que, poco a poco, a medida que avanza el libro va mostrando su cara más genuina, lo que en el caso del poeta mexicano viene a querer decir una poesía áspera, intensa, de estirpe barroca, dotada de una riqueza lingüística inusitada, con un ritmo tan veloz como la época en la que vive, vallejiana a ratos y muy inglesa siempre (una tradición que el traductor Serrano conoce bien), que no le hace ascos a lo escatológico, juguetona y provocadora, de enumeraciones caóticas y de seductores y envolventes versículos, que, sin embargo, es capaz de hacerse humana, demasiado humana, y hasta tierna, cuando alude al amor y al desamor, esas dos caras de la misma moneda. Una poética, en fin, que tiene su continuidad, al alza, en los poemas que adelanta en la citada plaquette en cuya tapa aparece, toda una declaración de intenciones, El espejo, de Magritte.

28.11.11

Corujeira

Por ahí (perdido) debe andar un poema que escribí a partir de unos cuadros del pintor argentino Alejandro Corujeira, que acaba de ganar el flamante premio del Salón de Otoño de Plasencia, aunque ahora se llame de otra manera. Me lo pidió Julián Rodríguez, que era, si no recuerdo mal, responsable de la Sala El Brocense de la Diputación de Cáceres por aquel entonces. A falta de internet, Corujeira agradeció por carta mis palabras que quedaron fijadas en el catálogo de la exposición. Además, tuvo a bien regalarme, o eso dijo, un dibujo o grabado que, por cierto, nunca llegó a mis manos. Anteayer, esperando a Bayal, lo vi en el bar del Alfonso VIII. Desayunaba a destiempo o comía muy pronto, no sé. Estuve tentado de acercarme, saludarlo, rememorar la historia y, cómo no, decirle que me alegraba y tal, pero... Para según qué cosas, ya está uno mayor.

27.11.11

Palabras menores

Cuenta Juan Ramón Santos en la contracubierta de su nuevo libro, Palabras menores (De la luna libros), que una vez le preguntaron: "¿Qué andas escribiendo?" y él contesto: "Una novela". "Ah, eso son palabras mayores", fue el espontáneo comentario de su interlocutor, "entonces pensé que, de ser así, sensu contrario, aquellas miniaturas, aquellas brevedades, aquellos cortometrajes en los que yo seguía enredado entre capítulo y capítulo, dándole de nuevo vueltas al peliagudo asunto de la Trinidad, o al fatal paso del tiempo, o al simple discurrir del sol por la órbita celeste, aquellas pequeñas historias sobre libros, lectores y escritores, sobre ferias, congresos o cumpleaños con las que me dedicaba a apurar la gramática, a afilar el léxico, a cincelar la prosa, en fin, con el cuidado de un orfebre, no podían ser sino palabras menores, entrañables, benditas Palabras menores".
Antes de llegar hasta ellas, el lector se topará con la pessoana cubierta, obra del propio autor de Plasencia ("la ciudad de Extremadura con más y mejores escritores por metro cuadrado", según nuestro crítico por  antonomasia) y con un retrato de JRS en la solapa firmado por su hija Mafalda (alumna de Infantil del colegio "Alfonso VIII"). De la "cotidiana agudeza de mi mujer", el tercer miembro de la familia, se da cuenta en los "Títulos de crédito", al final del volumen. No es casual que los denomine así: el subtítulo del libro, Cortometrajes, remite a su ópera prima, publicada en la Editora Regional allá por 2004 (casi una tradición para los escritores extremeños que la desidia del PP amenaza con liquidar). Como aquéllos, estos cuentos cortos (o muy cortos: microrrelatos), tienen una gracia particular, marca de la casa, que no es sólo humorística, y planean sobre lo habitual y lo corriente con la sana intención de darle la vuelta a esa realidad que suponemos conocida y previsible pero que al cabo nos desconcierta. A diferencia de aquéllos, en estos se aprecia una madurez y un dominio que sólo la paciencia y la persistencia conceden al escritor, más después de haber acometido, con éxito, las "palabras mayores" de una novela tan compleja y completa como Biblia apócrifa de Aracia.
Hay cuentos desternillantes ("Polinización" y "Promiscuidad", "fruto de largos paseos por los parques (1) de Plasencia empujando un carrito de bebé"), sutiles ("Stricto sensu", muy apreciado por GHB, otra presencia no menos sutil), sarcásticos ("Dostoievskana doméstica"), tiernos ("Mi Buenos Aires querido" o "Regalo de cumpleaños"), etc. Entre mis preferidos, "Oto(rrino)" y "Cábalas". Entre líneas, referencias en forma de homenaje a los heterónimos, algo tan portugués como Santos y Cía., y unos benéficos "susurros" que alguien ofrece, cada poco, a un personaje melancólico con el que no resulta nada difícil identificarse. No faltan, en fin, los juegos de palabras y otras derivadas lingüísticas, sutilezas que comparte con su otrora maestro de taller literario.
Uno, que no lee para divertirse, se lo ha pasado estupendamente bien con Palabras menores. Por la ironía y el humor de sus historias, por su agudeza, sí, pero también, lo que más me importa, por lo que el libro tiene de literatura. Mucho. Vamos, todo.
(1) El parque llano y el parque del poeta.

26.11.11

JDF entrevista a BS

En el Hoy, dentro de la serie, "Zona de paso", Juan Domingo Fernández conversa con el poeta Basilio Sánchez (hay vídeo). Para leer la entrevista al completo es necesario comprar el periódico. Merece la pena. 

Leer poesía

"(...) descubierta primero como un hecho extraño de la cultura, la poesía se interioriza a lo largo de los años hasta convertirse, por así decir, en una segunda naturaleza. Poesía que al principio estaba fuera de nuestro alcance, generando la necesidad de comprender y someter su extrañeza, se convierte finalmente en un camino familiar dentro de nosotros, en una corriente que la imaginación remonta gustosamente hacia un origen y una reclusión. Así pues, el estado final es mil veces mejor que el inicial, pues la experiencia de la poesía se ahonda y fortifica con cada nueva ocurrencia".
Seamus Heaney, "Aprendiendo de Eliot". Letras Libres. Traducción de Jordi Doce.

25.11.11

El día de las librerías

Se celebra hoy. Ana Marcos escribe sobre ello en El País y Marta Caballero en El Cultural.

Tres años sin Ángel


















Hoy se cumple el tercer aniversario de la prematura muerte de Ángel Campos Pámpano. El martes me llegaba el último Anuario de Periódico de Poesía con un poema suyo, señal de que su poesía sigue viva.  Esta es la invitación al homenaje que tendrá lugar en su pueblo natal dentro de unos días, organizado por  la Asociación Cultural "Vicente Rollano", y en el que intervendrá uno de sus grandes amigos y acaso quien mejor conoce su obra, Miguel Ángel Lama.
Luis Arroyo, otro viejo amigo suyo, le recuerda también en su programa radiofónico La luz de las palabras.

24.11.11

Reseña

Ada Salas publica una reseña en la revista Cuadernos Hispanoamericanos sobre la poesía reunida de Basilio Sánchez. Ya era hora de que alguien lo hiciera. Hay silencios indignos. Por cierto, la mía está a la espera del santo advenimiento en el improbable número dos de Suroeste.

Del blog de López-Vega: Glück

«En 1994, Louise Glück publicó un tomito de ensayos titulado Proofs and Theories del que me gustaría citar un paso. Dice al comienzo del ensayo titulado "Educación del poeta": "La experiencia fundamental del escritor es la impotencia. Con esto no pretendo distinguir entre escribir y estar vivo: tan sólo corregir la fantasía de que el trabajo creativo es un registro continuo del triunfo de la voluntad, de que el escritor es alguien que tiene la buena suerte de hacer aquello que es capaz o desea hacer: imprimir, de forma segura y regular, su ser en una hoja de papel. Pero la escritura no es una decantación de la personalidad. Y la mayor parte de los escritores emplean buena parte de su tiempo en diversos tipos de tormento: queriendo escribir, siendo incapaces de hacerlo; queriendo escribir de un modo distinto, siendo incapaces de hacerlo. En el tiempo de una vida son muchos los años perdidos esperando la llegada de una sola idea. El único ejercicio real de voluntad es negativo: tenemos, hacia aquello que escribimos, derecho de veto"». Más aquí.