"El capitalismo tiene una lógica, pero no una moral". En El País.
10.11.11
9.11.11
Villoro y Segovia
Me ha gustado mucho este precioso artículo de Juan Villoro sobre Tomás Segovia. En El País.
8.11.11
Álvaro García, Premio Loewe
El malagueño Álvaro García (1965) -poeta, traductor y ensayista-, ha conseguido el XXIV Premio Loewe. Una alegría. Es uno de los mejores poetas de su generación, la de los 80, aunque Villena lo rescatara recientemente como "cabeza de fila" de la siguiente, que él denomina de 2000. Sea como fuere, Canción en blanco será un libro magnífico, que es lo único que importa. Lo doy por hecho. Gana la poesía y gana el premio. El jurado puede sentirse satisfecho.
Tomás Segovia
En uno de sus últimos mensajes aludía a un próximo viaje a México. Daba detalles del homenaje que iba a tener lugar en Aguascalientes, pues Juan Gelman y él eran los ganadores del Premio Poetas del Mundo Latino "Víctor Sandoval". En el país de su destierro ha muerto. La triste crónica del suceso la firma en El País Javier Rodríguez Marcos, que tan bien conoció al poeta. Nosotros apenas nos cruzamos con él. En Cáceres, cuando vino, junto a su inseparable María Luisa, a recoger el Premio Extremadura a la Creación. Antes y después, nos queda su palabra. Descanse en paz.
Dime de qué presumes...
Esta es la austeridad que viene. Gonzalo tiene, nunca mejor dicho, razón. Al tiempo.
Handke dixit
Cecilia Dreymüller. ¿De dónde viene tanta expansión mundana, tanta sabiduría occidental y oriental?
Peter Handke. Tonterías. No soy ningún autor internacional. Soy del campo. En el pueblo del que vengo también había budistas, sólo que no los llamaron así. Había un muecín, un alminar, aunque, naturalmente, no estaban allí. Había indios, todo lo que de chico deseaba. Todo proviene del lugar de origen, de los padres, de los antepasados. Naturalmente, uno también se hace a sí mismo, pero no es posible hacerse enteramente. En ningún sentido. No, todo está allí. Antes pensaba a menudo, Dios mío, ¿por qué no he nacido a orillas del Misisipi, como William Faulkner? Pero ahora sé que los riachuelos de mi infancia eran el Misisipi. O pensé, cuando tenía veinte años y leía a Thomas Wolfe y Sherwood Anderson o Dreiser y John Steinbeck, vaya, qué mundo más ancho, y en mi casa todo tan estrecho. Hoy sé que fueron ellos, los escritores, los que lo crearon. Y yo lo tengo que hacer también, hace tiempo que lo sé, y lo puedo hacer, pues este mundo ancho siempre estuvo allí. Sólo que yo lo ignoraba, en mi mente parcialmente obtusa, porque siempre existía en mí el sueño del hombre grande en los hombres pequeños que veía en mi pueblo. Hoy ya lo sé.
En Babelia, El País.
7.11.11
Régimen interior
Local
Siento una mezcla de asco, pena, rabia y vergüenza por vivir en una ciudad en la que también residen convecinos tan impresentables como los que acaban de destrozar un mirador en Valcorchero. De la misma calaña que los que por sistema destruyen el mobiliario urbano, las farolas y papeleras del paseo fluvial, dejan un rastro de basura por donde pasan y un largo y cansino etcétera. Pasa, bien lo sé, en todas partes, pero no quizás de una forma tan palmaria y exagerada como en Plasencia. Algo habrá que hacer, señor alcalde.
D'Orsiana
En Extremadura, a cualquier hora del día o de la noche, o da una conferencia Sánchez Adalid o Sánchez Adalid da una conferencia.
En Extremadura, a cualquier hora del día o de la noche, o da una conferencia Sánchez Adalid o Sánchez Adalid da una conferencia.
Cargo
No había prisa, es cultura, pero la dirección de la Biblioteca Regional por fin ha caído. Creía uno que el apetitoso cargo iría a parar a algún emérito, y así ha sido. Tenía en mente a un par de paisanos naturales del sur de la provincia de Badajoz, pero con casa en la capital. Académicos de Argamasilla, para más señas. Al final el nombrado es el bibliófilo (primer presidente de la UBEX) y empresario Joaquín González Manzanares, del mismo círculo de amistades. Todo queda en casa. Más si tenemos en cuenta que los fondos sustanciales de la mencionada biblioteca son los que constituyeron en su día el denominado Clot-Manzanares, adquiridos por la Junta en tiempos de Ibarra. Me alegro por él, una persona cariñosa a la que aprecio de antiguo.
No había prisa, es cultura, pero la dirección de la Biblioteca Regional por fin ha caído. Creía uno que el apetitoso cargo iría a parar a algún emérito, y así ha sido. Tenía en mente a un par de paisanos naturales del sur de la provincia de Badajoz, pero con casa en la capital. Académicos de Argamasilla, para más señas. Al final el nombrado es el bibliófilo (primer presidente de la UBEX) y empresario Joaquín González Manzanares, del mismo círculo de amistades. Todo queda en casa. Más si tenemos en cuenta que los fondos sustanciales de la mencionada biblioteca son los que constituyeron en su día el denominado Clot-Manzanares, adquiridos por la Junta en tiempos de Ibarra. Me alegro por él, una persona cariñosa a la que aprecio de antiguo.
Casteliana
A veces, pocas, las listas de ventas de libros dicen la verdad. Es el caso de La hermana muerta, de Santiago Castelo, del que ya ha aparecido la segunda edición. Así la tristeza, querido amigo, será menor.
Por cierto, hace poco el presidente de la Asamblea, mi estimado Fernando Manzano (sí, el primo de su chófer), le ha propuesto que sea "embajador" de Extremadura. Y uno se pregunta: ¿y qué es lo que ha hecho este hombre toda su vida? Políticos.
Por cierto, hace poco el presidente de la Asamblea, mi estimado Fernando Manzano (sí, el primo de su chófer), le ha propuesto que sea "embajador" de Extremadura. Y uno se pregunta: ¿y qué es lo que ha hecho este hombre toda su vida? Políticos.
6.11.11
María Jesús Manzanares
Alonso de la Torre entrevista a la pintora residente en Plasencia en el Hoy. Para leer la conversación al completo, eso sí, hay que comprar el periódico. Aquí un breve adelanto y un interesante vídeo.
5.11.11
Avalancha
De libros. No creo que haya leído tanto y tan deprisa en toda mi vida. Compro menos que nunca (lo siento, librero), pero nunca he tenido la mesa con una lista de espera tan larga.
Gonzalo me pasó lo último de Martínez Sarrión, Farol de Saturno (Tusquets), un libro fresco, irónico (sarcástico a veces), divertido como sólo el iconoclasta Sarrión sabe hacer.
Xavier Farré me envía desde Cracovia (¡obrigado!) el cedé con los poemas de Milosz recitados por Aitana Sánchez-Gijón y el preacadémico José Luis Gómez, así como Milosz en España y América Latina y Czeslav Milosz y Catalunya, publicaciones del centenario llenas de interesantes ensayos y poemas para celebrar la obra de uno de los genios (éste sí) del pasado siglo. Otra gozada.
Javier Sánchez Menéndez, el editor de poesía más inquieto de España, publica en Libros del Aire una antología, Faltan palabras en el diccionario. Como dice en su prólogo, "una selección de poemas debe ser breve". Y ésta lo es. Eso sí, lo suficiente para comprobar que habemus poeta. Por sus poemas les conoceréis y los de JSM son directos como un puñetazo, están escritos a tumba abierta y con un gran sentido del ritmo, van -como él- a su aire, son descarnados, apegados a la naturalidad del habla, concebidos con el tono adecuado a la conversación y a la confidencia, pero lejos de la cháchara y la confesión. "Me he limitado a escribir versos", dice. Tampoco miente cuando afirma: "y además, muy además,/ escribo versos". Me impresionan algunos como éstos: "El hombre es sólo hombre ante la noche. (... ) Porque es sólo hombre ante la vida". Y me lleva a recordar a Vinyoli, porque dan, en efecto, la medida de un hombre.
Aunque no sea un libro, me llega uno de los primeros números de El Cuaderno, dedicado a Leonard Cohen. Se trara del Semanal de Cultura de La Voz de Asturias, un nuevo suplemento que dirige el periodista y escritor Juan Carlos Gea y de cuyo consejo editorial forman parte Juan Cueto, Julio César Iglesias, Álvaro Díaz Huici, Elena de Lorenzo, Miguel Barrero, Jaime Priede y Jordi Doce. Que no decaiga.
Con permiso, vuelvo a la lectura. Antes, iré al kiosco a por la prensa sabatina. Ya es hora.
Gonzalo me pasó lo último de Martínez Sarrión, Farol de Saturno (Tusquets), un libro fresco, irónico (sarcástico a veces), divertido como sólo el iconoclasta Sarrión sabe hacer.
Xavier Farré me envía desde Cracovia (¡obrigado!) el cedé con los poemas de Milosz recitados por Aitana Sánchez-Gijón y el preacadémico José Luis Gómez, así como Milosz en España y América Latina y Czeslav Milosz y Catalunya, publicaciones del centenario llenas de interesantes ensayos y poemas para celebrar la obra de uno de los genios (éste sí) del pasado siglo. Otra gozada.
Javier Sánchez Menéndez, el editor de poesía más inquieto de España, publica en Libros del Aire una antología, Faltan palabras en el diccionario. Como dice en su prólogo, "una selección de poemas debe ser breve". Y ésta lo es. Eso sí, lo suficiente para comprobar que habemus poeta. Por sus poemas les conoceréis y los de JSM son directos como un puñetazo, están escritos a tumba abierta y con un gran sentido del ritmo, van -como él- a su aire, son descarnados, apegados a la naturalidad del habla, concebidos con el tono adecuado a la conversación y a la confidencia, pero lejos de la cháchara y la confesión. "Me he limitado a escribir versos", dice. Tampoco miente cuando afirma: "y además, muy además,/ escribo versos". Me impresionan algunos como éstos: "El hombre es sólo hombre ante la noche. (... ) Porque es sólo hombre ante la vida". Y me lleva a recordar a Vinyoli, porque dan, en efecto, la medida de un hombre.
Aunque no sea un libro, me llega uno de los primeros números de El Cuaderno, dedicado a Leonard Cohen. Se trara del Semanal de Cultura de La Voz de Asturias, un nuevo suplemento que dirige el periodista y escritor Juan Carlos Gea y de cuyo consejo editorial forman parte Juan Cueto, Julio César Iglesias, Álvaro Díaz Huici, Elena de Lorenzo, Miguel Barrero, Jaime Priede y Jordi Doce. Que no decaiga.
Con permiso, vuelvo a la lectura. Antes, iré al kiosco a por la prensa sabatina. Ya es hora.
Noticias de Loewe
La Fundación Loewe inaugura un blog y un canal en twitter: @FundacionLoewe. Nos cuentan que el objetivo de este nuevo proyecto es compartir todas las iniciativas de la Fundación en el ámbito de la cultura desde una óptica cercana y directa. Añaden que, cada miércoles, el blog de la Fundación informará de nuevas actividades, colaboraciones y acontecimientos en los que participa, “seguirá la pista” de los ganadores del Concurso de Piano Infanta Cristina y del Premio Internacional de Poesía, y escuchará y dará respuesta a todas las opiniones y sugerencias de los lectores. Buena idea.
4.11.11
Carlos Pujol conversa con Dios
Constataba Iñaki Uriarte en sus diarios cómo algunos de sus amigos volvían a ir a misa y lo achacaba a la edad. Me he acordado de la anotación mientras leía el último libro del poeta barcelonés Carlos Pujol que, a pesar de lo avanzado de la suya (nació en el 36), no parece nuevo en la plaza, esto es, en la creencia religiosa. Publicado en la limpia y hermosa colección Cálamo Poesía (nunca mejor imbricados fondo y forma, por seguir la tópica distinción) que, desde Palencia, dirige con pulso atinado César Augusto Ayuso, El corazón de Dios no deja de ser una conversación de su autor con Él, lo que me ha llevado a recordar, a su vez, que así tituló Pujol uno de sus libros.
No es frecuente encontrar en estos tiempos libros así. Si acaso algún exabrupto en forma de artículo que más que a favor de la religión católica, en este caso, se vuelve contra ella sin paliativos. Nada más lejos del fanatismo militante que este diálogo sutil, en voz baja, de un hombre que envejece, con su Dios. Qué sabia sencillez, qué honda claridad. Qué bocanada, además, de aire puro, con independencia de que se comulgue o no con esa fe.
Cuarenta y ocho poemas sin título componen esta obra sustancial dentro de la amplia bibliografía de Pujol. Poemas breves que rondan el complicado asunto de la muerte y en los que se hace "arqueo" de lo ya vivido. Poemas que brillan por su humildad y que uno entiende como verdaderos. Poesía despojada que consuela. Poesía que uno identifica, sin innecesarios aditamentos, como tal.
Libros así hacen un bien inmenso a la pobre poesía, sin duda, y, más allá, a ese misterio, Iglesias al margen, que algunos conservan en su corazón y que a Pujol le ha llevado a escribir: "De la fe no sabemos más que existe".
José Luis García Martín decía aquí atrás: "Dios no existe, pero a veces –junto al Muro de las Lamentaciones, en la mezquita de Plovdiv, en el Panteón, en el silencio de Silos— su ausencia se hace tan presente que se convierte en la más consoladora verdad". Añadiría a esa lista: "después de leer El corazón de Dios".
No es frecuente encontrar en estos tiempos libros así. Si acaso algún exabrupto en forma de artículo que más que a favor de la religión católica, en este caso, se vuelve contra ella sin paliativos. Nada más lejos del fanatismo militante que este diálogo sutil, en voz baja, de un hombre que envejece, con su Dios. Qué sabia sencillez, qué honda claridad. Qué bocanada, además, de aire puro, con independencia de que se comulgue o no con esa fe.
Cuarenta y ocho poemas sin título componen esta obra sustancial dentro de la amplia bibliografía de Pujol. Poemas breves que rondan el complicado asunto de la muerte y en los que se hace "arqueo" de lo ya vivido. Poemas que brillan por su humildad y que uno entiende como verdaderos. Poesía despojada que consuela. Poesía que uno identifica, sin innecesarios aditamentos, como tal.
Libros así hacen un bien inmenso a la pobre poesía, sin duda, y, más allá, a ese misterio, Iglesias al margen, que algunos conservan en su corazón y que a Pujol le ha llevado a escribir: "De la fe no sabemos más que existe".
José Luis García Martín decía aquí atrás: "Dios no existe, pero a veces –junto al Muro de las Lamentaciones, en la mezquita de Plovdiv, en el Panteón, en el silencio de Silos— su ausencia se hace tan presente que se convierte en la más consoladora verdad". Añadiría a esa lista: "después de leer El corazón de Dios".
3.11.11
Ricardo Defarges: antología final
Poeta raro dentro de la Generación o Grupo del 50, que tiene un núcleo oficial y canónico pero del que también forman parte un nutrido y plural número de miembros menos reconocidos, Ricardo Defarges acaba de publicar en la editorial Renacimiento Este don a la muerte que es y no es una antología. Defarges ha optado por reunir aquí sus mejores poemas, decisión que lleva implícita la expresa renuncia a publicar su poesía completa. Dos fechas enmarcan la selección: 1960 y 2011. El libro está dedicado a José Manuel Caballero Bonald.
Nacido en Barcelona en 1933, Defarges ha vivido en distintas ciudades (Valencia, Madrid...), trabajado en diversos oficios (entre ellos, agente de Cambio y Bolsa y notario), viajado por medio mundo y editado numerosos libros. Cuenta al final de su franca introducción que actualmente reside en Madrid, donde quiere morir, que lleva "cuatro años parcialmente discapacitado" sin apenas salir de casa (léase su poema "Terraza nocturna"), donde le atienden "dos acompañantes latinoamericanos". "Acepto mi actual soledad -concluye-. No temo a la muerte (¿cómo se puede temer lo inevitable?). Y, mejor o peor, habré vivido". Con este libro da por terminada su obra poética impresa que divide en tres bloques. En el primero, agrupa sus poemas de juventud, "escuetos y sencillos"; en el segundo, el de madurez, poemas más complejos, culturalistas y hasta filosóficos; en el último, poemas de vejez, "de parcial discapacidad y de incipiente decrepitud".
Como él dice, estamos ante una antología (y no) "cerrada" y "final". Los temas de los que se ha ocupado Defarges no son distintos a los de otros poetas. Puede que predomine el de la soledad, aunque "los demás", aclara, no faltan, si se buscan, en su poesía. Se nota que no ha dejado nunca de escribir, según confiesa, y que ha "procurado escribir sólo al impulso de una irrefrenable necesidad".
Ningún lector de poesía debería desconocer la poesía de este hombre solo, como cualquier poeta. Se agradece, en fin, que Renacimiento, como antes Pre-Textos u otras editoriales, nos ofrezca, en una preciosa edición, este puñado de poemas necesarios, en especial los de la última época. "Has vivido bastante. Ya lo has vivido todo", escribió una vez. Y antes: "La muerte es más que la vida/ (repetido pensamiento)./ Por eso vivo".
Nacido en Barcelona en 1933, Defarges ha vivido en distintas ciudades (Valencia, Madrid...), trabajado en diversos oficios (entre ellos, agente de Cambio y Bolsa y notario), viajado por medio mundo y editado numerosos libros. Cuenta al final de su franca introducción que actualmente reside en Madrid, donde quiere morir, que lleva "cuatro años parcialmente discapacitado" sin apenas salir de casa (léase su poema "Terraza nocturna"), donde le atienden "dos acompañantes latinoamericanos". "Acepto mi actual soledad -concluye-. No temo a la muerte (¿cómo se puede temer lo inevitable?). Y, mejor o peor, habré vivido". Con este libro da por terminada su obra poética impresa que divide en tres bloques. En el primero, agrupa sus poemas de juventud, "escuetos y sencillos"; en el segundo, el de madurez, poemas más complejos, culturalistas y hasta filosóficos; en el último, poemas de vejez, "de parcial discapacidad y de incipiente decrepitud".
Como él dice, estamos ante una antología (y no) "cerrada" y "final". Los temas de los que se ha ocupado Defarges no son distintos a los de otros poetas. Puede que predomine el de la soledad, aunque "los demás", aclara, no faltan, si se buscan, en su poesía. Se nota que no ha dejado nunca de escribir, según confiesa, y que ha "procurado escribir sólo al impulso de una irrefrenable necesidad".
Ningún lector de poesía debería desconocer la poesía de este hombre solo, como cualquier poeta. Se agradece, en fin, que Renacimiento, como antes Pre-Textos u otras editoriales, nos ofrezca, en una preciosa edición, este puñado de poemas necesarios, en especial los de la última época. "Has vivido bastante. Ya lo has vivido todo", escribió una vez. Y antes: "La muerte es más que la vida/ (repetido pensamiento)./ Por eso vivo".
2.11.11
Premio para el colegio
El colegio público "Alfonso VIII" de Plasencia, en el que uno trabaja, ha conseguido el premio “Tomás García Verdejo” a las buenas prácticas educativas que concede la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura. Por su "Semana de las Lenguas", un proyecto que lleva una andadura de años. No está mal para empezar la (corta) semana laboral.
Por cierto, aquí mis alumnos leen el pregón del Día de la Biblioteca.
Por cierto, aquí mis alumnos leen el pregón del Día de la Biblioteca.
1.11.11
Nuevas páginas de Uriarte
En efecto, Iñaki Uriarte publica, un año después, la segunda entrega de sus Diarios. Son anotaciones de 2004 a 2007. Lo que uno dijo de la primera podría valer para ésta. No me hizo caso y sigue sin añadir a su cortísima biografía lo de que "pasa tamporadas en Benidorm", por más que esa ciudad turística siga teniendo protagonismo de personaje en su libro. Como Borges, su gato; María, su mujer; su madre ("ama"); su hermano Antón o algunos amigos.
Tras el éxito de crítica obtenido, la editorial pepitas de calabaza ha colocado una faja roja al libro donde algunos escritores famosos y un crítico -Vila-Matas, Muñoz Molina, Trapiello, García Martín (muy citado) y Jordi Gracia- dejan caer frases elogiosas con palabras que uno suscribe: formidable, naturalidad y agudeza, prodigio de ironía e inteligencia, descreído, etc. Con todo, si por algo van a resistir estos diarios es por el tono, que en literatura lo es todo. Esa es la verdadera marca de la casa, hable de lo que hable, que no siempre, o casi nunca, es sustancial. Nadie menos solemne que Uriarte. Lo mismo se habla de ETA (qué actualidad cobran sus palabras sobre el alto el fuego indefinido o sobre el atentado de Barajas) que de Borges (el escritor, no el gato) y Bioy, o de la enfermedad (su diabetes) y las hipocondrías, ya que a ciertas edades, y más entre jubilados, ese espinoso asunto se convierte, dice, en una verdadera obsesión. O del euskera y el Bilbao de toda la vida, al que él pertenece (lo quiera o no) sin haber nacido allí. Hay una anécdota muy divertida -una entre muchas- donde los protagonistas (involuntarios) son Letizia (aún) Ortiz y su pareja de entonces.
Sigue echando pestes sobre algunos escritores (Jünger, por ejemplo), hace alusión a los blogs (que parece defender), le preocupa, y mucho, esa gente que fue de izquierdas, o eso decían, y ahora están en la derecha más extrema (uno tiene la teoría de que, en realidad, siempre fueron unos fachas y que todo era una simple pose) y un sinfín de apuntaciones que uno lee con sumo placer. De monólogo califica Uriarte su diario. A "estos archivos" se refiere cuando habla de él. Sus lectores, en fin, tenemos claro que forman parte ya del canon sobre el género. Y en una posición privilegiada. Sólo falta, ay, que nos llegue la tercera entrega. Y cuanto antes.
Tras el éxito de crítica obtenido, la editorial pepitas de calabaza ha colocado una faja roja al libro donde algunos escritores famosos y un crítico -Vila-Matas, Muñoz Molina, Trapiello, García Martín (muy citado) y Jordi Gracia- dejan caer frases elogiosas con palabras que uno suscribe: formidable, naturalidad y agudeza, prodigio de ironía e inteligencia, descreído, etc. Con todo, si por algo van a resistir estos diarios es por el tono, que en literatura lo es todo. Esa es la verdadera marca de la casa, hable de lo que hable, que no siempre, o casi nunca, es sustancial. Nadie menos solemne que Uriarte. Lo mismo se habla de ETA (qué actualidad cobran sus palabras sobre el alto el fuego indefinido o sobre el atentado de Barajas) que de Borges (el escritor, no el gato) y Bioy, o de la enfermedad (su diabetes) y las hipocondrías, ya que a ciertas edades, y más entre jubilados, ese espinoso asunto se convierte, dice, en una verdadera obsesión. O del euskera y el Bilbao de toda la vida, al que él pertenece (lo quiera o no) sin haber nacido allí. Hay una anécdota muy divertida -una entre muchas- donde los protagonistas (involuntarios) son Letizia (aún) Ortiz y su pareja de entonces.
Sigue echando pestes sobre algunos escritores (Jünger, por ejemplo), hace alusión a los blogs (que parece defender), le preocupa, y mucho, esa gente que fue de izquierdas, o eso decían, y ahora están en la derecha más extrema (uno tiene la teoría de que, en realidad, siempre fueron unos fachas y que todo era una simple pose) y un sinfín de apuntaciones que uno lee con sumo placer. De monólogo califica Uriarte su diario. A "estos archivos" se refiere cuando habla de él. Sus lectores, en fin, tenemos claro que forman parte ya del canon sobre el género. Y en una posición privilegiada. Sólo falta, ay, que nos llegue la tercera entrega. Y cuanto antes.
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